Reciente

lunes, 27 de julio de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 390

Capítulo 390. La Venganza Es Un plato Que Se Sirve Mejor Frío (3)


Durante una noche oscura y lloviznosa, en un espacio abierto de una cordillera vacía donde no sería sorprendente que los Parásitos aparecieran, Seol Jihu y sus dos camaradas escucharon el grito de Seo Yuhui.

Aunque se apresuraron a volver a su campamento, sólo pudieron poner caras de asombro al llegar.

La situación ya había terminado. Seo Yuhui estaba sometida, y Chohong gruñía con su mano presionada en su costado.

Nadie podía culpar a Chohong. Habían al menos algunas docenas de personas a la vista. Incluyendo a la gente escondida y en puntos ciegos, el número de asaltantes podría fácilmente superar el centenar.

Cada uno de ellos se cubría la cara con una máscara y el cuerpo con una capa, y rodearon el campamento tan pronto como Seol Jihu y las dos chicas aparecieron.

Basándose en sus ágiles movimientos, parecían haber sido entrenados para situaciones como esta.

Además, las cinco personas que rodeaban a Seo Yuhui emitían poderosas auras.

Seol Jihu rápidamente los examinó con los Nueve Ojos, revelando que todos estaban en el Nivel 6.

Se mordió los labios y se tragó su saliva.

"Extraño... no sentí que nadie nos siguiera."

Hoshino Urara murmuró mientras hacía girar una daga con su dedo.

"Si no nos siguieron, eso debe significar que ya estaban en este lugar. Después de vernos salir a los tres, irrumpieron... ¿Así que todo esto fue una trampa?"

"...Escuché que eras una perra loca."

Una voz ronca sonó.

"Resulta que sabes lo que haces."

Una de las personas que tenía cautiva a Seo Yuhui se adelantó. Aunque estaba cubierta con una túnica suelta, se podía distinguir que era una mujer por su voz.

"Ahora, ¿Qué deberíamos hacer...?"

La misteriosa mujer escaneó el grupo de tres de Seol Jihu.

"Maldición..."

"Es mejor que te quedes quieta."

Mientras Chohong agarraba la Espina de Acero, la mujer se burlaba.

"Ustedes morirán aquí sin duda, pero estamos considerando darles un buen final. Si se mueven repentinamente, no podemos garantizar lo que le sucederá a ella."

La mujer señaló hacia atrás girando la barbilla.

Un hombre de gran estatura levantó su brazo, arrastrando a Seo Yuhui por su cuello.

"Heeuuu~"

Mientras Seo Yuhui agitaba sus piernas en el aire, el hombre corpulento se acercó a ella y respiró profundamente.

"Ah, el olor de esta mujer... no puedo resistirlo. Qué fragancia tan fascinante. Heeuuu~"

Seo Yuhui tembló mientras arañaba la mano del tamaño de un caldero que se aferraba a su cuello.

Cuando ella miró al hombre corpulento como si mirara un bicho repugnante, el hombre corpulento resopló violentamente como si le excitara aún más.

"Jejeje. La flor del paraíso que ni siquiera Sung Shihyun pudo arrancar está en mis manos... ¿No puedes terminar con esto? No sé si puedo aguantar más tiempo."

"Cierra la boca. Yo soy la que decide."

La mujer respondió con dureza.

El hombre corpulento se mordió los labios con pesar y obedientemente fijó su postura.

"¿Cómo se siente, Representante de Valhalla?"

Hasta ahora, Seol Jihu estaba aturdido y congelado.

"¿Cómo...?"

"¿Cómo? ¿No entiendes lo que está pasando?"

Ella parecía estar burlándose de él.

Seol Jihu rápidamente echó un vistazo a su alrededor. Luego, apretó los dientes y murmuró con una voz temblorosa.

"Bien."

"¿Hmm? Pero no he dicho nada."

"Te lo daremos. Gorad Boga es lo que quieres, ¿Verdad? Te lo entregaremos, así que suelta a Yuhui Noona. Apresúrate. Nos iremos de inmediato."

El silencio descendió en el campamento.

"...Cielos, ¿Realmente no lo entiendes?"

La mujer murmuró atónita.

"Debes haber escuchado a la Arquera que está a tu lado. ¿Intentas negar la realidad...? Bueno, este debe ser el primer fracaso del héroe que siempre ha recorrido por un camino de éxito. Con la muerte mirándote, supongo que debes estar bastante sorprendido."

Las risas sonaron en los alrededores.

"¿Qué quieres decir? ¿No es Gorad Boga lo que quieres? ¿No es por eso que estás aquí? ¿Para robarlo?"

Seol Jihu gritó de nuevo.

La mujer suspiró antes de mirar a Seo Yuhui.

"¿Crees que este lugar es Gorad Boga?"

"......"

Seo Yuhui no respondió.

Sólo miró a la mujer mientras respiraba profundamente.

"Esto no es Gorad Boga."

La mujer dijo firmemente.

Seol Jihu frunció el ceño.

"¿No lo es?"

"Te lo diré porque eres demasiado lamentable. ¿De verdad crees que un lugar como Gorad Boga existe?"

"¿Qué...? El obispo dijo que lo confirmó personalmente..."

"¿Puedes ser más estúpido? Y yo que pensaba que al menos tendrías cerebro."

La mujer chasqueó su lengua.

"Tu Arquera tenía razón. Hemos estado esperando en este lugar durante varios días para hacer una emboscada. En otras palabras, sabíamos que vendrías. ¿Cómo es posible eso? ¿Estás empezando a entender lo que está pasando?"

Seol Jihu parpadeó.

Luego puso cara de sorpresa, dejando caer su mandíbula.

"No me digas..."

"¡Por fin! Así es. Has estado dando vueltas en la palma del obispo todo este tiempo."

"¡Seol! ¿Qué es lo que quieres decir? ¿No dijiste que habías descubierto lo de Gorad Boga?"

Chohong preguntó con el ceño fruncido.

Seol Jihu no respondió. Sus labios temblaron intensamente mientras agitaba su cabeza en negación.

"¡Pero incluso me dio su artefacto sagrado...!"

"Podemos simplemente recuperarlo."

La mujer se acercó a Seo Yuhui y luego sacó el anillo de su dedo.

Seol Jihu gritó.

"¿Qué estás haciendo? ¡Sin ese anillo...!"

Seol Jihu se mordió el labio inferior en medio de su frase.

"Bueno, nosotros también nos esforzamos mucho."

La mujer se encogió de hombros.

"Enterramos ofrendas por todas partes para que pienses que este lugar es Gorad Boga."

Seol Jihu abrió la boca. Parecía que se había quedado sin palabras.

Bajó la cabeza en el siguiente momento y murmuró.

"...¿Por qué?"

"¿......?"

"¿Por qué estás haciendo esto? ¿¡No son también Terrícolas!? ¡Estamos del mismo lado! Entonces, ¿Por qué...?"

"Eso es lo que piensas. ¿Quién te dijo que molestaras a la gente equivocada?"

La mujer rechazó la idea de Seol Jihu.

"Tú eres el que se lo buscó. ¿No has pensado que los Parásitos podrían atacar a la humanidad en vez de a la Federación por tu culpa?"

"¡Mentira!"

"Ah, entiendo cómo te sientes. Estoy segura de que te sientes ofendido por lo duro que has trabajado. Pero no estamos aquí para debatir quién tiene razón y quién no."

La mujer continuó.

"No quise hablar tanto tiempo. ¿Por qué no terminamos con esto? ¿Vas a pelear? ¿O vas a morir con gracia?"

Seol Jihu agarró la Lanza de la Pureza con el ceño fruncido.

"Bueno, haré lo que digas..."

"¿Morir? Oh, por favor, como si debiéramos creer eso. Estoy segura de que quieres llevarte al menos a uno de nosotros contigo."

La mujer lo interrumpió.

"¿Pero por qué no te tomas un momento para pensar?"

"¿Qué?"

"Dos Guerreros de Nivel 6, una Arquera de Nivel 7, y una Maga de Nivel 4. Un nivel promedio de 5.75... Lo sabemos. Ustedes son fuertes. Si los dos bandos nos esforzáramos al máximo, estoy segura de que tendríamos que asumir una gran pérdida."

"......"

"Pero si lo piensas... el hecho de que lo diga debe significar que hemos investigado tu destreza en la batalla y hemos hecho amplios preparativos para ganar, ¿Verdad?"

La mujer cruzó sus brazos tranquilamente.

"Estoy siendo honesta contigo puesto que todo ha terminado. Varias organizaciones enviaron a sus más preciadas élites para eliminarte, por lo que tenemos una gran multitud presente. Como líder a cargo de esta misión, quiero traer a tantos de ellos con vida como pueda."

"......"

"Por supuesto, si no estás dispuesto, estamos felices de luchar. Pero considerando lo que va a pasar después... no puedo prometerte nada."

La mujer enfatizó la última parte.

"¿No puedes prometer nada...?"

"Como esto, por ejemplo."

La mujer dio una señal. Entonces, el hombre corpulento agarró con entusiasmo el dobladillo de la ropa de Seo Yuhui y lo bajó.

¡Chwak! La gran parte del vestido y la túnica de Sacerdote que Seo Yuhui llevaba como prenda exterior rodó hacia abajo.

Los ojos de Seol Jihu se abrieron de golpe.

"¡Detente...!"

Sin embargo, la túnica de sacerdote se hizo jirones en un instante y reveló un poco de la piel desnuda de Seo Yuhui.

"¡Uhyah!"

El hombre corpulento exclamó.

"¡Auu! Mira las tetas de esta perra. ¡Estas tetas de vaca!"

Seo Yuhui torció su cuerpo a la izquierda y a la derecha en un intento de ocultar la piel apenas visible, pero fue inútil. Aquellos que vieron su piel blanca como la leche se alegraron.

Como para responder a los vítores de la multitud, el hombre corpulento trató de quitarle el sostén.

"Detente por ahora."

Sin embargo, la mujer lo detuvo.

"¿Sabes algo? La Estrella de la Lujuria que actualmente está en manos de mi camarada, tiene muchas personas enamoradas de ella."

¡Ooooooh! ¡Fweeeet!

"¿Oyes eso? La legendaria flor del paraíso está en nuestras manos, y todos se mueren por arrancarla."

La mujer se rió.

"Si eliges luchar, mis camaradas se enfadarán mucho por haber perdido a sus amigos. Y en su arrebato de furia, intentarán encontrar a alguien que desahogue su ira."

La expresión de Seol Jihu se volvió rígida.

"Tus compañeras son todas muy bonitas también..."

Miró a Eun Yuri, Chung Chohong, y Hoshino Urara antes de continuar.

"Tampoco quieres ver eso, ¿Verdad?"

"......"

"La mujer que amas y tus preciadas camaradas pasando como put#s de hombre a hombre, jadeando sin parar... ¿Realmente quieres verlas sufrir toda clase de humillaciones antes de ser finalmente asesinadas?"

La mujer alardeó con su lengua mientras hablaba a propósito de una manera vulgar.

"Yo personalmente no. No se me ocurre una forma más humillante de morir que ser violada en grupo hasta la muerte. Por eso te doy a elegir."

Luego señaló a Seol Jihu.

"Muere en paz. Luego, como muestra de agradecimiento, mataremos al resto rápida y limpiamente antes de que puedan sentir algún dolor. Lo prometo."

"......"

"Si no nos crees, podemos matar a tu mujer y a tus camaradas primero. Eso es lo que puedo hacer. Por supuesto, tendrías que cortarte los brazos para que no puedas tomar represalias una vez que estén muertas."

"¡Seol! ¡No la escuches!"

Gritó Chohong, incapaz de soportar más tiempo el escuchar a la mujer.

"¡Sólo lucha! ¡Estos bastardos no son nada comparados con los Comandantes del Ejército de los Parásitos!"

"¿Oh? Qué desvergüenza. No es como si los vencieras sólo con tu propia fuerza."

La mujer se burló.

"Como sea, haz lo que quieras. Tengo confianza. De todos modos, eso es todo lo que voy a decir. Si estás de acuerdo, tira tu arma."

Chohong apretó los dientes.

Hoshino Urara parecía indiferente mientras Eun Yuri bajaba la cabeza.

'¿Qué está pensando Oppa...?'

Gotas de sudor caían de la frente de Eun Yuri. Aunque en parte era porque estaba nerviosa, se debía principalmente a que estaba concentrada en hacer lo que Seol Jihu le pidió.

La mujer se quedó parada tranquilamente mientras veía la cara de Seol Jihu retorcerse de rabia.

No lo apresuró a propósito.

Si Seol Jihu aceptaba su trato, podría matarlo fácilmente, lo que sin duda sería el mejor resultado posible.

Incluso si no estaba de acuerdo, no importaba. La razón por la que se tomó su tiempo e incluso le dio tiempo para pensar era parte de su plan de respaldo.

Porque...

¡Tuk!

Fue entonces.

Después de que pasaran unos minutos, Seol Jihu dejó caer la Lanza de la Pureza.

Los asaltantes de los alrededores se agitaron como si no esperaran que Seol Jihu hiciera eso.

La mujer también se sorprendió, pero se calmó y habló.

"Arroja la lanza hacia nosotros."

"¡Ah! ¡No! ¡Estaré bien!"

Chohong gritó a todo pulmón. Parecía estar incrédula.

Sin embargo, Seol Jihu pateó la lanza hacia adelante.

La mujer agarró la lanza en el aire y sonrió con satisfacción.

No creía que las cosas fueran tan fáciles, pero parecía que el obispo tenía razón cuando dijo que los dos estaban locos el uno por el otro.

"Ahora esto es inesperado..."

Uno de los cuatro hombres detrás de ella murmuró.

Era la voz de un joven.

"Con tu reputación, quería intentar luchar contra ti... Estoy decepcionado, Representante Seol."

"¿Qué quieres decir? Puedo notar que es inteligente."

La mujer habló rápidamente.

"Todos van a revivir en la Tierra de todos modos. Si hacen otro recuerdo intenso e inolvidable, sólo será más difícil en la Tierra. Es mucho mejor morir de forma limpia. Creo que está siendo realista."

Hablando con entusiasmo, la mujer echó un vistazo.

"Ahora bien, ¿Puedes pedirle a tus amigas que se desarmen?"

Seol Jihu soltó un profundo suspiro.

"...Lo siento... es todo por mi culpa..."

"¿Estás loco?"

Chohong gritó. Sus ojos brillaban con lágrimas.

Seol Jihu murmuró indefenso con los ojos en el suelo.

"Suelten... sus armas..."

"¡Uaaaah!"

Chohong gruñó como una bestia.

Golpeó el suelo con la Espina de Acero varias veces antes de lanzarla violentamente a un lado.

Hoshino Urara se encogió de hombros y lanzó las dos dagas en sus manos.

Eun Yuri seguía inmóvil.

La mujer asintió. La situación parecía estar terminando.

"Bien, muy bien."

¡Clang! Ella sacó una katana.

"Escucha, ¿Realmente vas a matarlos? ¿No puedes...?

"Cierra la boca. Una promesa es una promesa."

El hombre corpulento, que se aferraba a Seo Yuhui, habló con pesar, pero la mujer se mantuvo firme.

"Gracias. Es mi turno de mantener la promesa. Entonces, ¿A quién debo matar primero? ¿A tu novia?"

Seol Jihu respiró profundamente.

Se quedó quieto durante mucho tiempo y luego...

"...Déjame preguntarte algo. Antes de morir."

Preguntó con una voz teñida de desesperación.

"Mm... Claro, siempre y cuando no pierdas el tiempo preguntando por qué estamos haciendo esto."

La mujer asintió con la cabeza.

"Haramark."

Seol Jihu dijo en voz baja.

"Atacando a Yuhui Noona en Haramark... Tratando de manchar mi nombre... ¿Fueron ustedes responsables de esas cosas también?"

"Ah, ¿Eso?"

"¿El obispo les ordenó que hicieran eso también?"

La mujer se rió tranquilamente antes de levantar la barbilla.

"¿Te acabas de dar cuenta? Bueno, nuestro obispo es bastante escrupuloso en la forma de hacer las cosas."

"Así que es verdad..."

Seol Jihu apretó sus puños. Levantó la cabeza, pero justo cuando iba a decir algo, abrió los ojos.

"Ustedes... ¿Eh? ¿En serio?"

Él habló mientras miraba al aire, o más precisamente, a Seo Yuhui.

"Ah... lo siento. Debo haberme concentrado demasiado en mi papel. No, no, no los mates. Esta es una buena oportunidad, pero todavía tengo uso para esos cinco."

Lo que era seguro era que no estaba hablando con la mujer.

Justo cuando la mujer empezó a creer que Seol Jihu se había vuelto loco por la conmoción...

"Sí, puedes venir aquí ahora. Parece que le hemos sacado la mayoría de la información importante."

"...¿Qué?"

La mujer preguntó en la duda.

Y entonces un fuerte grito estalló.

"¡AAAAAACK!"

El hombre corpulento se retorció de dolor mientras se agarraba la mano.

Seo Yuhui, a quien dejó caer inadvertidamente, estaba flotando en el aire.

"¡......!"

Incluso en la negra oscuridad de la noche, la mujer podía ver claramente.

Una nube de humo negro volaba hacia Seol Jihu mientras rodeaba a Seo Yuhui.

'¿Qué demonios?'

No pudo evitar estar sorprendida.

Nunca se le dijo nada sobre esa habilidad o artefacto.

[Lo siento, sé que se suponía que debía esperar la señal, pero parecía que esta unni estaba sufriendo demasiado...]

"No, está bien. Estaba a punto de dar la señal de todos modos."

Seol Jihu miró hacia abajo.

Seo Yuhui estaba sentada en una posición acurrucada, temblando como una hoja.

Su respiración era brusca. Se merecía un Oscar si estaba actuando, pero no parecía que lo estuviera.

Parecía que había recibido una gran conmoción.

"Noona."

Seol Jihu inmediatamente se quitó la capa y la puso alrededor del cuerpo de Seo Yuhui. Mientras ponía su mano en su espalda, podía sentir que su temblor se reducía.

Pronto, Seo Yuhui asintió. Parecía estar indicando que ella estaba bien y que él debía seguir adelante con el plan.

"Bien dicho."

Seol Jihu murmuró en voz baja mientras miraba hacia arriba.

'Bien... ¿Dicho?'

La mujer, sin saberlo, frunció el ceño.

Sus instintos gritaban que algo estaba mal.

En lugar de que las cosas tomaran un giro equivocado, sentía que había estado en el camino equivocado desde el principio.

¿Pero qué señal omitió?

"Me preguntaba cómo debería sacarte la información... ¡¿Quién iba a saber que confesarías por tu cuenta?! Realmente me ayudaste. Aunque, estoy seguro de que también estabas tramando algo."

No sólo la mujer sino todos los que la rodeaban estaban completamente congelados. Parecían incapaces de entender el repentino giro de los acontecimientos.

La mujer de repente tuvo un pensamiento.

¿Y si Seol Jihu estaba actuando todo este tiempo?

¿Entonces por qué fingió haber caído en su trampa?

¿Cuál era su objetivo?

"¿Qué... qué demonios pasó?"

Incluso Chohong parecía desconcertada. Si incluso alguien del mismo equipo de Seol Jihu estaba siendo engañado, ¿Cómo podría el enemigo darse cuenta?

"Dos, tres años en Haramark... siete años en ese lugar... Eso son unos diez años."

Seol Jihu murmuró en voz baja antes de extender su mano.

Al mismo tiempo, la mujer casi se cayó hacia adelante.

¡Whiish! La lanza de su mano salió disparada por sí misma hacia la mano de Seol Jihu.

"¿Lo escucharon?"

Seol Jihu habló.

"Dicen que el tiempo lo cura todo. Que el tiempo cura todas las penas."

Seol Jihu se sonó el cuello.

"Resulta que está mal. Hay cosas que no puedes olvidar incluso después de que pasen diez años. En lugar de olvidarlo, te enfadas más cuando piensas en ello y terminas afilando tu espada."

La mujer se puso recta e inconscientemente dio un paso atrás.

No una vez, sino varios.

Ella no entendía lo que estaba pasando, pero una cosa era segura.

El héroe inmaduro de un shonen manhwa había cambiado en un instante a un veterano envejecido que parecía haber sufrido durante diez años de guerra.

No... no.

Esa cosa no se parecía a un héroe.

En esta noche negra con una ligera lluvia, toda la cordillera de repente contuvo la respiración.

El campamento se volvió muy silencioso.

"¿Qué demonios pasó?"

El hombre corpulento gritó con miedo.

Era porque todos podían sentirlo.

Una intención asesina nunca antes vista que tomó el control de la zona con una presión aplastante.

Sus cuerpos temblaban por una sensación de intranquilidad sin precedentes.

Pero era demasiado tarde. Para cuando recobraron el sentido y miraron directamente, un demonio envuelto en la oscuridad estaba parado con una lanza blanca en su mano.

"Diez años."

¡Tak! Una chispa de electricidad crepitó de sus pies.

"He esperado durante diez años enteros."

De su cuerpo y de sus espantosos ojos...

"Sólo para darles una paliza a todos ustedes..."

Surgieron destellos por todas partes.

"Hoy..."

La película aún no había terminado. De hecho, esto era sólo el principio.

Seol Jihu sonrió radiantemente.

"Todos ustedes pueden esperar lo que está por venir."

Fue en ese momento.