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martes, 7 de julio de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 371

Capítulo 371. Penitencia (2)


"Eso es todo por la reunión de hoy."

Phi Sora, que estaba sentada con las piernas cruzadas en el escritorio, descruzó los brazos.

"Estoy segura de que a estas alturas todo el mundo, incluyéndome, sabe que las habilidades de Alto Ranker no son fáciles de manejar."

Un total de cuatro personas estaban escuchando a Phi Sora. Todos ellos eran miembros del primer equipo que estaba bajo su mando. Se encontraba discutiendo sus futuros planes en una sala de conferencias privada.

"Me puse en contacto con el abuelo ayer. Me dijo que planea salir de Haramark con el Señor Yoo Yeolmu esta noche, lo que significa que estarán en Eva dentro de seis días a más tardar. Saldremos un día después de que lleguen, y nos acompañarán en nuestro viaje."

A la zona volcánica llena de energía espiritual más allá del Monte Peléeom.

Phi Sora miró primero a Marcel Ghionea, que asintió con la cabeza y luego dirigió su mirada hacia la chica de ojos hundidos, que bostezaba.

"Como dije antes, estoy fuera~"

Cuando sus ojos se encontraron, María anunció.

"Soy una Sacerdote. ¿Crees que importa?"

"No, pero ¿Estará bien? Escuché que ese lugar es donde Lujuria Unni va a rezar."

"El poder sagrado no es un problema para mí. Son las ofrendas. Maldición, todos los hechizos útiles requieren ofrendas de alta calidad..."

"¿No tienes mucho dinero? Sé que prefieres morderte la lengua que gastarlo, pero intenta ser un poco flexible."

"En realidad no tengo mucho. Invertí en una moneda virtual y perdí toda mi fortuna."

María respondió con una voz sombría, y de repente frunció el ceño.

"Y recientemente se ha vuelto más difícil conseguir ofrendas. Fui a la casa de subastas en Scheherazade el otro día pero regresé con las manos vacías. Aparentemente un Terrícola anónimo arrasó con todo. Me pregunto quién es ese pedazo de mierda..."

María apretó los dientes, pero lo que acababa de describir no era exactamente un fenómeno inusual en el Paraíso.

A medida que el nivel de uno subía, el suministro de artículos adecuados para ese nivel disminuía, y el precio de los equipamientos siempre terminaba disparándose. Esto era algo común para cualquier clase.

Pero la competitividad era especialmente feroz entre los Sacerdotes.

Aunque eran una de las clases más raras después de los magos, su uso de los hechizos sagrados estaba significativamente influenciado por la frecuencia con que rezaban o la cantidad de ofrendas que proporcionaban con regularidad.

Por lo tanto, no resultaba sorprendente que un Sacerdote tratara de acumular tantas ofrendas como pudiera.

De todos modos, María quería saltarse el entrenamiento porque su tiempo estaría mejor empleado en otro lugar.

Su petición tenía sentido considerando la naturaleza de su clase, así que Phi Sora aceptó sin dudarlo mucho.

"Bien. Si realmente tienes problemas, deberías pedirle ayuda a la Líder de Equipo Kim. Si te sientes incómoda pidiéndole ayuda, yo podría pedírsela por ti."

"No, está bien. En realidad me encontré con ella en Scheherazade, y dijo que estaba muy ocupada. Me dijo que esperara."

"¿En Scheherazade?"

María levantó las cejas y parpadeó.

'¿Qué hay de malo en eso?', parecía preguntar con su cara.

Phi Sora se quedó pensativa y luego sacudió su cabeza de un lado a otro.

"Mm... De todos modos, lo entiendo. Ustedes dos pueden irse ahora. La Señorita María actuará sola por el momento, y el Señor Marcel Ghionea se preparará para el viaje. En cuanto a ustedes..."

Phi Sora señaló con el dedo a los hermanos Yi.

"Tenemos que hablar."

Sonó el sonido de una silla chirriando contra el suelo.

Yi Seol-Ah, que ya se había levantado a mitad de camino siguiendo a Marcel Ghionea y María, se congeló en su lugar.

Ella se sentó lentamente, con una mirada ligeramente ansiosa en su rostro.

"No es nada malo. Sólo que... ¿Qué harán ustedes dos?"

"¿Nosotros?"

Phi Sora cerró los ojos ligeramente.

'Obviamente estoy hablando contigo. No hay nadie más aquí', era lo que quería decir, pero se contuvo.

"Las cosas son un poco extrañas porque nuestro equipo se formó justo después de que subieras de nivel."

"......"

"Son bienvenidos a acompañarme en el viaje. Pero ¿No han tenido suficiente entrenamiento? Con el abuelo."

"......"

"Tal vez sea el momento de que adquieran una experiencia real. Después de todo, los dos son de Nivel 3."

Miró alternativamente a los dos y se mordió los labios.

"Lo que trato de decir es que tal vez ustedes dos deberían trabajar solos por un tiempo."

"¿Quieres decir que debemos hacer una expedición?"

"No, no en una expedición. ¿Cómo vas a formar un equipo de expedición? Las reglas han cambiado. ¿No sabes que ahora sólo los líderes de equipo pueden organizar una expedición?"

Cuando vio a Yi Seol-Ah acobardarse, Phi Sora suavizó su voz de nuevo.

"Estoy diciendo que deberían salir de aventura. Pueden encontran fácilmente a alguien que los acompañe en la plaza o en el bar."

Los labios de Phi Sora se movieron mientras miraba a los hermanos, que seguían en silencio.

Ella no se dio cuenta, pero sus fosas nasales estaban a punto de estallar.

Ella odiaba esto. Odiaba este tipo de situaciones.

Cada vez que daba su opinión, esperaba que fuera reconocida.

La otra parte no tenía necesariamente que estar de acuerdo con ella. Si no estaban de acuerdo, estaba bien, pero tenían que decir lo que pensaban en voz alta, por el amor de Dios. Como María, por ejemplo.

Pero estos dos, permanecían en silencio como una tumba.

No tenían agallas para hablar pero se quejaban después, eran el tipo de personas que Phi Sora odiaba más.

"Chicos, digan algo. ¿Van a hacer lo que otros les digan hasta el día de su muerte? Ustedes también son miembros oficiales de Valhalla. ¿No tienen su propia opinión? ¿Hmm?"

"...De acuerdo, haremos lo que tú digas."

Yi Seol-Ah respondió con una voz tan pequeña como la de un mosquito.

Phi Sora aún no estaba completamente satisfecha, pero decidió detenerse.

"Bien. El abuelo también dijo que no tiene nada más que enseñarles en este momento y que necesitan experiencia en la vida real."

Ella soltó un profundo suspiro.

"Seol-Ah. A diferencia de tu hermano, tú tienes algo de experiencia. Dime si necesitas algo, e infórmame antes de irte. Al menos a través del cristal de comunicación."

Phi Sora salió de su escritorio y atravesó la habitación hacia la puerta.


*


Los hermanos comenzaron los preparativos ese mismo día.

No estaban seguros de qué hacer porque nunca antes habían planeado aventuras juntos.

Después de pasar horas en la plaza y el bar, finalmente encontraron un equipo dispuesto a hablar con ellos.

Lograron esta hazaña sólo revelando que eran miembros de Valhalla. El problema era que la combinación de Guardia y Rastreador no tenía la popularidad que esperaban.

El equipo con el que los hermanos entraron en contacto consistía en un Guerrero de Nivel 4 y dos Arqueros de Nivel 3, los cuales habían trabajado juntos durante mucho tiempo.

Su líder, Sergei Romanchev del Área 2 de Rusia, parecía preocupado después de hablar con los hermanos.

"¿Ninguna experiencia en absoluto?"

"Mi hermano no tiene ninguna. Pero no te decepcionará. Lo prometo."

"¿Cómo puede estar en el Nivel 3 si no tiene experiencia?... Oh, claro. Es de Valhalla."

"Sí, sí. Todo fue gracias a la zona neutral."

"Joder, estoy celoso. De todos modos, si están en Valhalla, ¿Por qué buscando un equipo?"

La pregunta fue acertada.

Yi Seol-Ah no sabía qué decir.

Cuando Sergei Romanchev notó que ella se quedó sin palabras, su cara comenzó a volverse rígida.

El hombre era grande y de aspecto rudo. Yi Seol-Ah casi podía sentir que se desvanecía bajo su mirada.

"Mira... No creo que podamos trabajar con..."

"¡Romanchev!"

Justo cuando Sergei Romanchev estaba por decir algo, una voz lo llamó por detrás.

Un negro flaco con rastas le estaba haciendo un gesto para que se acercara.

A su lado había una mujer blanca que llevaba un arco y miraba a los hermanos con ojos de desaprobación.

"... Dame un segundo."

El hombre grande se dio la vuelta, retrasando su respuesta que era definitivamente un no.

Habló con sus compañeros de equipo por un rato y luego regresó ante los hermanos con una cara brillante.

"Escuchen. Tenemos una sugerencia."

"¿Perdón?"

"Dijiste que perteneces a Valhalla, ¿Verdad? ¿Puedes traer un miembro más? No a niños como tú, sino a un adulto de verdad. Un Nivel 4 está bien, y si es un Alto Ranker mejor."

"No sé... realmente no creo que pueda."

La cara de Yi Seol-Ah se volvió amarga.

La frase 'no a niños como tú' le hizo darse cuenta de lo que realmente buscaba.

"¿Puedes al menos preguntar? ¿Hmm? ¿Por favor?"

Pero si ella se negaba, probablemente no dejaría que ella y su hermano se unieran a su equipo.

Acorralada, Yi Seol-Ah asintió de mala gana.

"Supongo que podría preguntar..."

"Grandioso. ¿Puede darnos su respuesta hoy, o a más tardar mañana? Estamos bastante apurados."

"Iré a preguntar ahora."

Yi Seol-Ah se levantó de su asiento y se dio la vuelta hacia la puerta.

"¿Eh? ¡Oye, oye! ¡Espera!"

Justo cuando estaba a punto de irse con Yi Sungjin, se detuvo y miró hacia atrás.

Sergei Romanchev la miraba con una expresión de asombro.

"¿A dónde vas?"

"¿Perdón? Dijiste que fuera a preguntar..."

"Claro, pero ¿Por qué tanta prisa? ¿Qué es exactamente lo que les vas a decir? No podemos darles todos los detalles, pero ¿No tienen pregunta que hacer sobre la expedición?"

Él quiso decir que ella debería preguntarles al menos la información básica sobre el viaje, como el destino y la distancia del mismo.

"Tú... ¿Alguna vez has estado realmente en una expedición?"

La Arquera preguntó con duda.

"...Ah, lo olvidé."

La cara de Yi Seol-Ah se enrojeció de vergüenza.

Ella se sintió como si estuviera parada desnuda frente a ellos.


*


"¿Debería haber sido más persistente...?"

En Valhalla, Yi Seol-Ah suspiró profundamente.

Habían regresado, pero no estaban seguros de a quién pedir ayuda.

"No te preocupes demasiado por eso. Hagamos todo lo posible, y si aún no nos aceptan, podemos ofrecerles acompañarlos como porteadores."

"Ser un porteador a nuestro nivel es un poco..."

Yi Seol-Ah hizo pucheros.

"Haaaa. Él dijo que nos llevaría a una expedición..."

Aunque ella no especificó un nombre, Yi Sungjin miró alrededor del lugar para comprobar si alguien los estaba espiando.

Pero Seol Jihu no los había dejado fuera a propósito. La oportunidad nunca se presentó.

La Guerra del Valle Arden, la Expedición de la Pagoda de los Sueños, la Exterminación de la Alianza Eva, la Expedición del Reino de los Espíritus, y la Guerra de la Fortaleza Tigol...

Desde que Yi Seol-Ah se unió, Vahalla había hecho cosas muy por encima de su nivel. Y con cada éxito, los miembros que participaron se volvieron sustancialmente más fuertes.

La brecha entre ella y el resto continuó ampliándose, aislándola aún más de todas las oportunidades.

"¿Qué deberíamos hacer...?"

El sonido de un aplauso llamó la atención de Yi Sungjin cuando miraba de un lado a otro.

La cara de Yi Seol-Ah, que había estado sombría hasta hace un momento, ahora estaba brillante como si hubiera tenido algún tipo de revelación.

"¡Deberíamos preguntarle a Hugo Oppa!"

"¿Hugo Hyung? ¿Estará bien?"

"Por supuesto que estará bien. Hugo Oppa siempre es muy amable conmigo. Y tú también eres cercano a él."

"Sí, pero estamos en equipos diferentes. ¿No deberíamos consultar primero a la Líder del Equipo?"

"Sólo nos regañará un poco más. Me refiero a que ella tiene todos sus planes preparados."

Yi Seol-Ah sacudió la cabeza.

Había una parte de ella que se negaba a deberle nada a Phi Sora.

Además, todavía no estaba segura de por qué Phi Sora los había reclutado para su equipo, y eso la molestaba.

Debido a su experiencia en la Rosa Blanca, Yi Seol-Ah no pudo evitar sospechar que la líder de su equipo estaba tratando de aprovecharse de ellos.

"Vamos. Estoy seguro de que Hugo Oppa escuchará lo que tenemos que decir."

Yi Seol-Ah agarró la muñeca de Yi Sungjin y lo llevó por las escaleras.

Hugo estaba ocupado sentado sobre su alabarda en la habitación asignada al Equipo 2.

"¿Qué...? ¿Por qué están esos dos aquí?"

Yi Seol-Ah se estremeció cuando Audrey Basler y Oh Rahee la miraron.

"¿Oh? ¿Qué está haciendo nuestra lindura aquí? Veo que también trajiste a mi cuñado."

Pero gracias a las palabras juguetonas de Hugo, encontró el coraje para hablar.

"Oppa. ¿Podemos hablar un momento...?"

"¿Hablar?"

"Sí, tengo que pedirte un favor."

"¿Un favor? Está bien, dime."

Hugo asintió sin dudarlo.

Rápidamente, Yi Seol-Ah echó un vistazo a la habitación.

Audrey Basler parecía haber perdido interés en ella, y Oh Rahee estaba limpiando la sangre de su espada larga con una expresión indiferente.

Yi Seol-Ah bajó la voz y le explicó lo que había pasado.

Pero la habitación estaba tan silenciosa que su voz no se podía ignorar.

Hugo parecía ligeramente desconcertado.

"¿Traer un miembro más...? Estos tipos son un chiste. Sólo quieren que les faciliten la aventura."

"¿No puedes venir?"

"No lo sé. Si no estuviera tan ocupado, pensaría en esto como un trabajo voluntario e iría, ¿Cuánto tiempo llevará esto?"

"Alrededor de cuatro días."

"Cuatro días, cuatro días. Nos vamos la semana que viene... así que es un poco ajustado."

Hugo se mordió los labios y se rascó un lado de la cabeza.

"No lo sé. Te habría ayudado antes, pero la situación ha cambiado. De todas formas, le preguntaré a Kazuki. Pero no creo que lo permita."

"¿Permitir?"

"Sí. Porque ya tenemos una expedición programada para la próxima semana."

Los ojos de Yi Seol-Ah se agrandaron.

"¿Podemos ir Sungjin y yo?"

"¿Eh? Mmm... No. Esto es sólo para nuestro equipo."

Yi Seol-Ah estaba desconcertada por la respuesta inesperada.

"Lo siento, pero trata de entender. Si dejo que se unan como me plazca... no me preocupa Kazuki, pero Seol se enojará. Esto es algo en lo que nuestro representante insistió mucho. No puedo hacer nada para socavar la autoridad de Seol."

"Realmente me esforzaré al máximo..."

"kekee". Ella escuchó una risita.

Audrey Basler se reía, moviendo la cabeza a diestra y siniestra.

Lo mismo ocurrió con Oh Rahee. Ella miró a los hermanos y resopló.

"Eso es gracioso. ¿No están en el Equipo 1? ¿Por qué quieren venir con nosotros en nuestra expedición?"

"......"

"¿Creen que vamos a salir a subir de nivel? No, vamos a perfeccionar nuestras habilidades de trabajo en equipo. ¿Qué hace su líder de equipo, dejándolos deambular por ahí?"

"Hey. Es suficiente."

Hugo intervino con una voz molesta.

Oh Rahee bajó su espada y giró su cabeza hacia él.

"¿Qué sucede? No es como si hubiera mentido."

"Son sólo niños. No los regañes delante de todo el mundo."

"¿Niños? En el Paraíso son Terrícolas, como nosotros".

"Sabes, siempre me he preguntado sobre ellos. Han estado aquí desde Carpe Diem, entonces, ¿Por qué siguen siendo así?"

Audrey Basler intervino.

Hugo miró rápidamente a los hermanos y frunció el ceño.

"¡He dicho que ya es suficiente...!"

Toc, toc.

Cuando estaba a punto de levantar la voz, escuchó un golpe en la puerta.

"Es Kim Hannah. ¿Puedo pasar?"

Una voz agradable sonó desde detrás de la puerta, y Hugo no tuvo más remedio que cerrar la boca y tragarse sus palabras.

La puerta se abrió con un click.

"Quería hablar sobre el señor Yoo Yeolmu..."

Kim Hannah, llevando un portapapeles al costado, se detuvo en su camino. Sus ojos rápidamente exploraron la habitación.

Audrey Basler y Oh Rahee estaban sonriendo.

Hugo parecía molesto con ellas.

Yi Seol-Ah miraba abatida, y Yi Sungjin estaba parado tranquilamente.

Siendo una zorra de ingenio rápido, Kim Hannah se dio cuenta fácilmente de que algo estaba mal.

"...¿Qué está pasando?"

"Ah, nada."

Respondió Audrey Basler mientras apretaba las manos y se estiraba, moviendo los brazos hacia arriba.

"Es sólo que..."

"Hey."

"Señor Hugo, por favor, cállese. Sólo que... ¿Qué?"

Hugo trató de detenerla, pero Kim Hannah fue más rápida.

Su ceja izquierda se levantó un poco mientras escuchaba la explicación de Audrey Basler.

"...¿Señorita Yi Seol-Ah? ¿Señor Yi Sungjin?"

"¿Si? ¿Si?"

"¿Puedo hablar con ustedes un minuto?"

"¿Por qué? ¿Sobre qué?"

Kim Hannah sonrió silenciosamente a Yi Seol-Ah.

Pero al momento siguiente enderezó su postura y su sonrisa desapareció sin dejar rastro.

"Como representante de Valhalla, me gustaría solicitar una reunión con Yi Seol-Ah y Yi Sungjin, los miembros oficiales de Valhalla."

"......"

"Pero no aquí. En mi oficina."

Kim Hannah se dio la vuelta.

Yi Seol-Ah miró a Hugo, quien suspiró mientras ponía su mano en su frente.

"Ustedes están jodidos... Lástima que los haya atrapado la zorra."

Con una sonrisa, Audrey Basler les hizo un gesto con la mano.

Finalmente, Yi Seol-Ah comenzó a caminar como una vaca que es llevada a la fuerza a un matadero.


*


"No puedes decir 'sí' a todo."

Kim Hannah dijo, limpiando bajo sus uñas con una lima de uñas.

Esto fue lo primero que dijo después de que Yi Seol-Ah y Yi Sungjin se sentaron frente a ella.

"Porque cuando lo haces, la gente te mira con desprecio. Mira, esta gente estaba fascinada al principio cuando mencionaste a Valhalla, pero cuando les revelaste tu debilidad, inmediatamente trataron de aprovecharse de ti. ¿Cómo pudieron pensar que podían reclutar a un Alto Ranker para una aventura de cuatro días?"

"No es eso..."

Yi Seol-Ah habló cuidadosamente.

"No podían confiar en nosotros... por eso."

"Ah, ¿En serio?"

Kim Hannah sonrió.

"Entonces tal vez deberían haberse ofrecido como voluntarios para acompañarlos como porteadores."

"No creo que estén reclutando porteadores..."

"¿No crees? Una Arquera siempre debe estar completamente segura. ¿No están reclutando? ¿O es sólo una teoría en tu cabeza?"

Yi Seol-Ah cerró la boca.

"Bueno, en cualquier caso... si eso no funciona, será mejor que busques un equipo diferente."

Huu. Kim Hannah se sopló los dedos y dejó la lima de uñas. Luego dirigió su mirada hacia los hermanos.

"O podrías haber mentido si realmente querías participar en esa aventura en particular. Pasar la responsabilidad a otras personas porque no tienes el valor para imponerte. Es un mal hábito."

"No es lo que parece."

"No he terminado de hablar".

Yi Seol-Ah trató de protestar, pero Kim Hannah la detuvo.

"¿Recuerdas? El primer día que vine al Valhalla. Quiero decir, Carpe Diem, les pedí que me vieran a solas."

|Por último, la Señorita Yi Seol-Ah y el Señor Yi Sungjin.|

|Ustedes dos necesitan tener una charla conmigo también.|

El rostro de Yi Seol-Ah se oscureció al recordar el pasado.

"Eso fue antes de que Carpe Diem se convirtiera en una organización oficial. Les advertí que ustedes dos no serán los jugadores clave en el nuevo equipo. Pero ni siquiera leíste el contrato. Dijiste que podías hacerlo."

"...Sí."

Yi Seol-Ah respondió suavemente.

"Ese contrato incluía una sección sobre el crecimiento de bajo nivel. Bueno, tenía grandes esperanzas en ti entonces. Porque sabía que la ahora disuelta Rosa Blanca te eligió como su próximo miembro as. Mejor dicho, creía en los ojos perspicaces de nuestro representante. ¿Cómo podía saber que no serías capaz de conseguirte una aventura ni siquiera en el Nivel 3?"

Cada palabra que salió de su boca atravesó a Yi Seol-Ah como un cuchillo afilado.

"Fuiste muy buena promocionando artículos en la zona neutral. Si hubiera sabido que esto pasaría, le hubiera pedido al representante que hiciera un equipo de relaciones públicas."

Kim Hannah se burló. Ambos sabían que estaba siendo sarcástica.

"Ya que parece que no quieres hablar, seré directa. ¿No ha pasado mucho tiempo desde que ustedes dos se transfirieron de la Rosa Blanca? ¿Qué has hecho mientras tanto? Además de entrenar, por supuesto."

"¡Eso es...!"

Yi Seol-Ah estaba a punto de gritar algo, pero se detuvo.

Los ojos de Kim Hannah brillaban de forma extraña. Parecía dispuesta a condenar cualquier cosa que dijera Yi Seol-Ah.

"Eso es..."

"Yo... um..."

"Tengo curiosidad por lo que viene después. 'El representante nos trajo aquí y luego se olvidó de nosotros...', espero que no sea nada de eso."

La garganta de Yi Seol-Ah se movió mientras tragaba con fuerza.

"Creo que hay un malentendido. Nuestro representante tiene una forma de pensar diferente a la de los Terrícolas comunes."

Kim Hannah apretó sus manos y se inclinó ligeramente hacia adelante.

"Fue a Haramark, prácticamente siendo expulsado de Sherezade, y llegó hasta aquí desde cero. Comenzó como porteador en una expedición al Bosque de la Negación. Y como creció de esa manera, cree que otros Terrícolas pasan por cosas similares."

"......"

"No importa el representante. Personalmente no los entiendo a ustedes dos. Piensen en Valhalla como una empresa. Por supuesto, tienen que hacer lo que su jefe les diga, pero el hecho de que fueron contratados como empleados a tiempo completo significa que la empresa ha reconocido sus habilidades. Se espera que manejen sus problemas por su cuenta."

Kim Hannah continuó.

"Tomemos a la Señorita Eun Yuri, como ejemplo. Ella se unió a Valhalla mucho más tarde que ustedes dos, pero ella tuvo un gran éxito en el Nivel 1. No es de extrañar que fuera seleccionada como miembro del equipo principal."

La cabeza de Yi Seol-Ah bajó cuando escuchó el nombre de Eun Yuri.

Nunca antes lo había pensado de esa manera, y ahora se sentía avergonzada, incluso inferior.

"Lo entiendo."

Fue entonces.

Kim Hannah apartó su mirada de Yi Seol-Ah.

Yi Sungjin la miraba con ojos tranquilos.

"Parece que cometimos un error. Prometo que no volverá a suceder."

Los ojos de Kim Hannah se iluminaron.

"Al menos tu hermano lo entiende. Muy bien, ya pueden irse."

Yi Sungjin fue el primero en levantarse.

Ella pensaba que había sido salvada por su hermano.

"...¿Señorita Yi Seol-Ah?"

La voz de Kim Hannah sonó justo cuando ella estaba a punto de salir por la puerta.

Yi Seol-Ah dirigió su mirada a la sonrisa distante de Kim Hannah.

"Señorita Yi Seol-Ah, esto no es Rosa Blanca."

"......"

"Y tampoco es tu casa."

"...Lo sé."

Tak.

Yi Seol-Ah cerró la puerta.