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sábado, 4 de julio de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 146

Capítulo 146. Tres Nornas (5)


"Siempre te ves segura de ti misma Urd. Esto es algo raro."

Desde un rincón del oscuro territorio sagrado de Urd, una serpiente salió y se convirtió en un humano.

[Si vas a decir tonterías, vete, Hermes.]

Urd habló con una voz molesta.

Hermes golpeó ligeramente su bastón, Caduceo, en el suelo, y se rió.

[Tú, malvado...]

Mientras él continuaba riendo, Urd se enfadó aún más.

Urd estaba planeando hacer que Yeon-woo se sintiera confundido. Porque desde su perspectiva, no había mucha gente con este tipo de pasado complicado.

Muchos jugadores entraron en la Torre con todo tipo de pesadumbres acerca de su pasado. De ellos, Yeon-woo resultó ser el mejor.

La mayoría de los jugadores vivían con una esperanza.

Las personas que no podían lograr nada, venían a la Torre con la intención de hacer cosas grandes, y otros solo querían una vida nueva. Algunos incluso querían medicina para curar a sus seres queridos.

Cualquiera que fuera la razón, suben la Torre con esperanza. Esa era su vida. Era su presente y su futuro.

Pero Yeon-woo era diferente. 

No tenía una esperanza particular, y sólo subía la Torre. No escapó de los grilletes del pasado. En cambio, se sumergió más en ellos.

Así que ella estimuló ese punto. Urd era una diosa que observaba el pasado. Le resultaba fácil elegir un recuerdo pasado para poner a prueba a la gente.
 
Como lo había hecho con otras personas, pensó que Yeon-woo no sería capaz de escapar de esto. 

Sin embargo.

"¿No crees que es hora de que dejes de engañar a la gente? Las personas como ese pobre amigo no son tus juguetes."

Hermes dirigió su mirada hacia la puerta. El pobre niño del que hablaba estaba parado en ese lugar.

En ese momento, una mujer caminó en la oscuridad. Cada vez que se movía, su pierna aparecía y volvía a desaparecer. 

Cabello que le llegaba a los pies, y ojos blancos sin pupilas. Estaba medio oculta por la oscuridad, pero era una mujer hermosa. 

Urd con una expresión de frustración, se colocó cara a cara con Hermes.

Al mirarlo de frente, se puso más molesta porque su cara parecía superponerse con la de Yeon-woo, quien salió de su territorio riéndose.

Yeon-woo se atrevió a reírse delante de un dios. Como si estuviera diciendo si esto era todo lo que tenía mientras abandonaba su territorio.

Ella le había mostrado el pasado que él había querido evitar recordar. Yeon-woo había experimentado algo similar a lo de su hermano.

Había sido abandonado por sus camaradas de confianza en medio del territorio enemigo y forzó a su cuerpo herido a recorrer 150 km. 

Desde entonces, Yeon-woo perdió todas sus emociones. Desechó la ira, el odio, la venganza, y se convirtió en un muñeco sin emociones. Fue entonces cuando nació el monstruo llamado 'Caín'. 

Más tarde, se enteró de que había sido un pequeño malentendido, pero era demasiado tarde. 

Igualmente los mataría de nuevo.

Ella le había hecho revivir ese recuerdo. Que sería lo mismo esta vez. Que no sería diferente, que debería traicionar antes de ser traicionado. Ella le susurró al oído que no confiara en nadie, que viviera con sospechas y preocupaciones toda su vida. Le dijo que no siguiera el mismo camino que su hermano.

Urd pensó que Yeon-woo no sería capaz de escapar de su trampa. 

Todos los que había conocido eran iguales. Así fue como conoció a Hepburn, y la 'coleccionó' como sus otros muñecos. 

Pero Yeon-woo apartó todo, y se dirigió directamente al piso 17.

Urd no podía leer su mente. ¿En qué estaba pensando?

Viviendo en el pasado y no siendo capaz de despertar a una Bestia Mítica porque no tenía ningún sueño o esperanza. ¿Cómo había sido capaz de escapar un tipo así de ella?

"Intentando mover el hilo del destino. Sí. Ya que todo parece un espectáculo de marionetas para ti. Sin saber que la gente que está conectada al hilo puede moverse por su propia voluntad."

"No me hagas reír, Hermes. En realidad, está decidido. El principio y el final. El destino no puede ser evitado. Lo que vemos siempre es correcto."

Hermes se encogió de hombros.

"Bueno, ambos vemos cosas distintas, así que seguramente será distinto."

Urd rechinó los dientes. 

"Ustedes, tontos del Olimpo, siempre son así. Simples usurpadores."

"Porque lo superamos. Pero ustedes no lo hicieron. Esa es la diferencia."

"¡Ja! Todos ustedes son sólo unos cobardes que clavaron una espada en la espalda de su padre. ¿Pero qué? ¿Superar?"

"Siempre esta conversación se desarrolla en círculos."

Urd se mordió los labios. Hermes tenía razón. Ambos tenían dominios diferentes, así que lo que veían era diferente. 

A pesar de ser dioses, era diferentes desde su creación.

"Parecía que todos ustedes han estado observando a ese niño."

Ese niño. Se refería a Yeon-woo. 

"No sólo yo. Atenea también está interesada. Ares y Dionisio también. No, en realidad, no somos sólo nosotros, es más correcto decir que todos están interesados."

Desde que Yeon-woo comenzó a adaptar la herencia de las especies de los Dragones a su gusto..

Desde que tuvo la idea de crear un Mugong que ayudara al Circuito de Maná que fluía en su cuerpo.

La mayoría de los seres del piso 98 estaban interesados en Yeon-woo. Algunos de ellos pensaron seriamente en cómo hacerlo su apóstol.

Si hubiera cumplido la condición para ser apóstol, que es convertirse en un Ranker, habría recibido tantas ofertas que se habría cansado de ellas. 

"Y lo mismo ocurre con los demonios."

"¿Qué?"

Urd abrió los ojos ante las palabras inesperadas. A diferencia de los dioses, que mostraron interés en los pisos inferiores, resultaba difícil adivinar lo que los demonios estaban pensando. Pero también tenían como objetivo a Yeon-woo. 

"Hay rumores de que Agares del Este está babeando."

"......"

Agares ocupaba el segundo lugar en el ranking de los 72 Demonios Reyes. Simbolizaba la destrucción y la locura, además de tener una avaricia interminable incluso comparada con otros demonios. 

Pero sabiendo que un individuo como él había mostrado interés...

Urd pudo recordar algo.

Un pequeño fragmento de un recuerdo que vio en Yeon-woo. Un mensaje de un demonio que Laplace entregó. Ese demonio sin nombre era Agares. 

Urd apretó su puño. ¿Había tantos seres tratando de conseguir su comida? Odiaba que le quitaran sus cosas.

Entonces.

"Y sobre todo."

Hermes sonrió y golpeó a Caduceo contra el suelo otra vez. 

Entonces, se hizo una profunda grieta donde estaba Caduceo, y comenzó a extenderse por todo el suelo. El territorio sagrado lleno de la energía de Urd comenzó a colapsar. 

En su lugar, había un nuevo mundo gris. 

Y decenas de colosales boas constrictoras a su alrededor, miraban hacia abajo. 

Hiss. Hiss. Sus lenguas se mostraban.

"¡......!"

Frente a las decenas de serpientes, Urd se puso rígida. 

Las boas constrictoras son criaturas que se tragaban dragones y dioses de un bocado. Simbolizaban el poder absoluto de Hermes.

"Espero que no te olvides de mí. Yo lo elegí primero. Me siento un poco molesto porque otros están tratando de llevárselo. Espero que te detengas ahora."

Urd apretó su puño. Hermes era uno de los únicos dioses que podía moverse como quería a lo largo de la tierra de los vivos y la tierra de los muertos.

Así que podía aparecer en los pisos inferiores. Aunque requería mucha energía.

Si se ponía en su contra, entonces todo terminaría. Él podía hacer que la boa constrictora se la comiera y ella no sería capaz de hacer nada. 

Al final, Urd tuvo que retroceder. A pesar de que estar siendo humillada, Hermes tenía mucho poder, así que no podía oponerse.

"Eso es un alivio. Ya que entiendes lo que digo."

Hermes sonrió brillantemente, volvió a convertirse en una serpiente y desapareció bajo tierra. Las boa constrictoras también desaparecieron mirando fijamente a Urd.

El territorio sagrado se volvió a convertir en el negro que simbolizaba Urd. Pero su orgullo no regresó.

"Hepburn."

"Sí, maestra."

Ante el llamado de Urd, Hepburn apareció desde la oscuridad con la cabeza inclinada.

Debido a que Yeon-woo se había ido, la sombra guadaña en su cuello también.

"Destruye a ese niño."

Si no podía tenerlo, lo destrozaría. Urd había conservado esa terquedad durante mucho tiempo. 

Urd se sintió desconcertada por lo que Hermes había dicho sobre Yeon-woo, daba a entender que él lo había buscado primero.

El Hermes que ella conocía era como el viento. Libre, y odiaba estar atado. Así que aunque se hizo más fuerte, no tenía codicia de posesión. 

Pero se sentía incómoda ante el hecho de haber visto a Hermes tan alerta. 

Su mirada no reflejaba avaricia.

'Una mirada de cuando uno quiere proteger a alguien'.

Como cuando intentas esconder algo importante para que no sea robado.

'Hay algo. Alguna cosa.'

Urd pensó que había una razón por la que Hermes protegía tanto a Yeon-woo. Tampoco, le gustó que Atenea y Dionisio estuvieran interesados en Yeon-woo.

Pertenecían a la segunda generación que no había cometido ningún crimen en el Olimpo repleto de destructores. 

Como Urd también podía observar el pasado de un dios, sentía que algo estaba mal.

Hermes no debería haber hablado durante tanto tiempo.

Mientras Urd estaba sumergida en sus pensamientos, Hepburn cerró la puerta y se fue en silencio.

En ese momento. 

Urd sintió un hormigueo y sacudió su cabeza. 

Justo cuando iba a decirle que se detuviera, la cabeza de Hepburn se separó de su cuerpo. 

Una sombra se llevó el alma de Hepburn y desapareció en la nada. El Monstruo Excéntrico que ella pensaba que había ido con Yeon-woo, seguía en la sombra de Hepburn todo este tiempo. 

Si Urd hubiera intentado hacerle daño, el Monstruo Excéntrico actuaría inmediatamente.

Estaba tan bien escondido que Urd no lo notó. No, realmente, el poder de Hermes había entumecido sus sentidos. Había sido demasiado descuidada.

Y la consecuencia de ese descuidado resultó severa. 

"¡¡Ackkk!!"

Urd no pudo perseguir al Monstruo Excéntrico. Un terrible dolor la invadió.

Los apóstoles están conectados a sus dioses, y a su cuerpo espiritual. Ahora que está conexión ha sido arrancada por la fuerza, sólo podía causar dolor.

Hepburn era un precioso Alto Elfo que Urd había obtenido después de una larga lucha. Como se trataba de una especie superior, ella resultaba inestimable. Por supuesto, la reacción también fue inmensa.

Su poder divino se estaba deshaciendo. Urd tenía que protegerse a sí misma de alguna manera.

La oscuridad temblaba. 

Y ese día, el piso 16 se sacudió. 


***


[Este es el piso 17, la puerta de 'Aire Blanco y Agua Azul'.]

Yeon-woo se trasladó al siguiente piso a través de un portal azul. 

Había comenzado su ascenso, y su cabeza estaba llena con irritación hacia Urd.

Pero desde el momento en que el Monstruo Excéntrico y el alma de Hepburna, se incorporaron al Brazalete Negro, su molestia se derritió como la nieve.

El alma de una especie superior era tan difícil de conseguir como un Alto Ranker. No, era mucho más difícil. Especialmente si es un apóstol con el poder de un dios.

 No estaba seguro, pero el alma de Hepburn probablemente estaba llena de poder sagrado proveniente de Urd.

Yeon-woo comenzó a pensar en dónde usar ese poder.

'Por supuesto, ahora estoy completamente enemistado con los Tres Nornas. Será una molestia por un tiempo'.

Los tres templos comenzarían a crear un equipo de búsqueda para encontrar el poder sagrado de Urd. Podrían usar mercenarios o asesinos. 

Sería molesto, pero podría ser útil.

Ya que usó todas las almas que tenía de Dragón Rojo y Cheonghwado para fortalecer a Shanon y otros. Era una oportunidad para reponer. 

En realidad, Yeon-woo pensó que sabía por qué Urd estaba tratando de provocarlo. Intentaba vengarse de su hermana menor y jugar con él como si fuera su juguete.

Así que Yeon-woo se sintió ofendido y abrió la puerta de una patada al salir. Decidió dejar el Monstruo Excéntrico escondido en las sombras. 

Por otra parte.

Lo que Urd le había indicado en su territorio sagrado eran cosas de las que también estaba consciente. 

Su experiencia en el pasado y lo que le pasó a su hermano. Eran las cosas que hacían que Yeon-woo sospechara de la gente.

Incluso cuando estaba en África, no había sido capaz de confiar fácilmente en los demás. Cuando entró en la Torre, sospechó de todos.

Pero ahora, era diferente. 

Había conocido a mucha gente, y su mente había cambiado.

En su mente, estaban grabadas las dos últimas líneas del diario de su hermano.

Fuiste un héroe para mí. Espero que no pierdas ese lado tuyo solo porque estoy herido.

Con estas palabras, no había forma de que cambiara.

Ya que no podía convertirse en alguien que avergonzara a su hermano.