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martes, 23 de junio de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 357

Capítulo 357. Un Héroe en el Paraíso, pero en la Tierra (2)


¡FLASH!

Una luz extendida por todas partes.

Un hombre alto y joven apareció de repente en medio de una habitación vacía.

"......"

Seol Jihu miró detenidamente a su habitación.

Esta era su cuarta vez.

Era normal que no estuviera particularmente conmovido.

Después de estar distraído por un tiempo, Seol Jihu finalmente comenzó a vagar por la habitación.

Cuando abrió la ventana, la luz del sol descendió sobre él y los sonidos de las cigarras se escuchaban en el ambiente.

En la calle, la gente vestía con mangas cortas y pantalones cortos.

El año había cambiado y el verano había llegado sin que Seol Jihu lo supiera.

Sólo entonces su cerebro reconoció realmente el paso del tiempo.

Luego Seol Jihu bajó la cabeza suspirando profundamente.

Procedió a hojear un libro escogido al azar, luego encendió su computadora portátil y visitó unos cuantos sitios web.

Finalmente, cuando terminó de explorar todas las demás opciones, se sentó contra la pared y encendió el televisor.

—Ah~ Ah~ Ah~ Lápiz labial Aqua~

Mientras veía un comercial de lápiz labial con cuatro famosas, Seol seguía fumando cigarrillos, uno tras otro.

Aunque estaba viendo la TV su mirada estaba perdida, al igual que sus pensamientos.

No fue hasta que su cenicero estuvo lleno de colillas que Seol Jihu se dio cuenta de que su mano estaba dentro de su bolsillo.

Sus dedos se movieron hacia el pequeño trozo de papel que recibió cuando dejó el paraíso.

Sus labios se curvaron en una sonrisa de auto-desprecio.

"Joder, estoy aburrido..."

Por eso no quería regresar.

Tenía tantas cosas que hacer en el Paraíso.

Si no había trabajo, siempre podía entrenar.

Pero no tenía nada que hacer en la Tierra.

O mejor dicho, no sabía qué hacer.

'...¿Debería volver?'

Seol Jihu se mordió los labios.

Una mirada de angustia apareció en su cara.

No es que estuviera huyendo. Sólo estaba haciendo una pequeña visita al Paraíso.

Todos los miembros de Valhalla deberían haber dejado el Paraíso.

Y, en realidad no importaba si lo atrapaban.

Se imaginó diciendo que olvidó algo en el Paraíso y vino a buscarlo.

Pasar un día o dos en el Paraíso seguramente lo calmaría. Parecía una buena idea.

'Porque, Noona podría volver. Además, tengo que alimentar al Pequeño Polluelo con el poder sagrado...'

La esquina de la boca de Seol Jihu se enroscó.

Sólo pensar en el Paraíso lo hizo sentir mejor.

Así es. Una visita corta no haría daño.

Concluyó y agarró el pequeño trozo de papel de su bolsillo.

Fue entonces.

¡Ding!

El sonido de una notificación asustó a Seol Jihu.

Rápidamente sacó su mano como un niño atrapado cometiendo un error.

Su teléfono móvil, que previamente había conectado a un cargador, estaba parpadeando.

"Maldición. ¿Quién es?"

Seol Jihu frunció el ceño y buscó su teléfono.

El momento fue demasiado oportuno. Alguien, probablemente Kim Hannah, debe haber predicho que haría algo parecido y envió un mensaje de texto amenazador.

Sin embargo, contrariamente a sus expectativas, el remitente no era Kim Hannah.

Más importante aún, su teléfono estaba lleno de muchos mensajes de texto sin leer. Había al menos una docena.

"¿Qué demonios...?"

Seol Jihu rápidamente revisó los textos.

La mayoría de ellos eran de la misma persona. No pertenecían ni a su familia, ni a un amigo.

[Oppa. ¿Qué pasa?]

Era Yun Seora, la hija más joven de Sinyoung.

[¿Estás ocupado?]

[Oppa, ¿Estás dormido?]

[¿Es este el número de teléfono de Jihu Oppa?]

[Dijiste que me invitarías a cenar...]

[Pensé que ya estarías de vuelta.... ¿Sigues ahí?]

[Te odio.]

[No, no te odio. Te extraño.]

[:-P Jejejeje. Estoy tan borracha♡ que te odioooo.]

[Escuché las noticias. Felicitaciones por su victoria. Ah, el último mensaje era de mi hermana. Sólo ignórala.]

... Y así sucesivamente.

Dos tercios de los textos provenían de Yun Seora, aunque Seol Jihu nunca respondió.

Parecía una acosadora.

"Esto es aterrador..."

La tenacidad de Yun Seora aterrorizó a Seol Jihu, pero rápidamente se sacudió su miedo y comenzó a leer los mensajes.

Observó varios mensajes largos de su madre y varios de su hermano.

[¿Trabajando?]

[Envíame un mensaje de texto cuando salgas del trabajo. Hoy recibí una llamada de la oficina del distrito sobre tu entrenamiento militar. Aparentemente las Fuerzas de Reserva se están preparando para suspender tu identificación. Sabes que el trabajo intenso no es excusa para saltarse el entrenamiento.]

<< Nota: Fuerzas de Reserva - En Corea, los soldados (civiles) que completan su servicio militar obligatorio son automáticamente puestos en las Fuerzas de Reserva de la República de Corea. Entonces, deben servir primero 4 años en la Reserva de Movilización y luego 4 años como Reservistas de la Patria. >>

[¿Por qué es tan difícil ponerse en contacto contigo? Mamá te extraña mucho.]

[¿Qué tan ocupado estás...? Llámame. Sé que estás trabajando para pagar tus deudas, pero no valdrá la pena si te derrumbas por el exceso de trabajo.]

El texto más reciente fue también de su hermano.

[Mañana es el cumpleaños de nuestra madre. ¿Recibiste su mensaje? Ven a casa. No te preocupes demasiado. Al menos llámala si no puedes hacerlo.]

De repente, Seol Jihu entró en razón.

Era como si un cubo de agua fría hubiera sido vertido sobre su cabeza.

'¿Qué estaba... a punto de hacer?'

Una de las cosas que más lamentaba es que nunca escuchaba a su familia.

Si no se hubiera ido cuando su familia le dijo que no lo hiciera. Si no hubiera hecho esto o aquello cuando su familia le dijo que no lo hiciera. Entonces, su vida nunca habría sido tan mala.

Ahora mismo, casi comete el mismo error que entonces.

Si Jang Maldong hubiera sabido que Seol Jihu había vuelto al Paraíso menos de una hora después de regresar a la Tierra, se habría sentido muy decepcionado.

Cuando ese pensamiento vino a su mente, no quiso rasgar el papel.

"Haaaa."

Con un suspiro, Seol Jihu llevó su dedo al botón de llamada.

Luego se detuvo.

'Espera un segundo'.

Una vez más, casi actuó sin pensar.

Su hermano pensó que trabajaba para Sinyoung, pero en realidad trabajaba en el Paraíso.

Hasta ahora nunca se había preocupado por esto.

Sólo asumió que Kim Hannah se había encargado de todo. Pero sabía que debería hacerlo por su propia cuenta.

Seol Jihu inmediatamente buscó en cada rincón de la habitación los datos que había recibido hace tiempo.

También revisó todas las entradas de su libreta y calculó las fechas.

'Bien. Puedo decirle que he pagado todas mis deudas, y que ahora tengo dinero...'

Finalmente, presionó el botón de llamada.

No tuvo que esperar mucho tiempo. Escuchó una voz familiar casi inmediatamente.

—Tú.

La voz sonaba un poco enfadada.

—¿Por qué te tomó tanto tiempo...?

Seol Jihu habló intencionalmente con un tono alegre.

"¡Hey, Hyung! Soy yo."


*


Esa noche, una familia se reunió en la mesa para cenar.

"Oh, cierto."

La atmósfera en el comedor era tranquila y serena como suele ser en los templos. Seol Jinhee era la única que hablaba.

"Quiero hablar sobre Jihu."

Fue entonces cuando Seol Wooseok lanzó una bomba sin avisar.

"Estoy tan enojada... Soy una estudiante de último año, pero el profesor todavía..."

La voz de Seol Jinhee se detuvo antes de que emitiera un fuerte chillido.

El sonido de los cubiertos rozando los platos se detuvo.

El padre se congeló con la cucharilla a medio camino de su boca, y su madre abrió bien los ojos.

"Maldición. ¿Por qué tuvieron que criarlo? Acabo de perder el apetito."

Seol Jinhee golpeó sus palillos en la mesa.

"¡Dime por qué!"

"Baja la voz. Nuestros padres están aquí."

"¿Te pusiste en contacto con él? ¿Cómo está? No está enfermo ni nada, ¿Ferdad?"

Al notar la atmósfera tensa, su madre preguntó apresuradamente.

"Sí, hablé con él por teléfono durante el almuerzo de hoy. Sonaba bien."

"¿Por qué no llamó antes? Estaba tan preocupada..."

"Te dije antes que Jihu vació su línea de crédito, ¿Verdad?"

"Sí, dijiste que de ahí es de donde sacó el dinero..."

"Cuando nos encontramos en un café hace un tiempo, dijo que no nos contactaría hasta que pagara sus deudas. Tal vez por eso no llamó. Sabes que Jihu es muy diligente con esas cosas."

"Así es. Siempre ha sido obstinado."

"Bueno, me dijo que ya ha pagado sus deudas."

"¿En serio? Ah, pero desearía que hubiera llamado al menos una vez..."

Su voz sonaba un poco decepcionada, pero su rostro mostraba una realidad diferente.

Ella dio un suspiro de alivio, con sus manos sobre su pecho.

"Y."

Seol Wooseok dejó lentamente sus palillos y se agarró las manos.

Por fuera parecía tranquilo, pero en su interior buscaba el valor para decir lo que tenía contar.

"Va a volver a casa mañana, para celebrar el cumpleaños de mamá."

Los ojos de Seol Jinhee se ensancharon por el asombro.

"¿Qué? ¿Quién viene adónde?"

"Fue muy cuidadoso al respecto. Dijo que sólo llamaría, pero le insistí para que viniera."

"¿Estás loco? ¿Trabajar día y noche te hizo finalmente tomar la píldora equivocada?"

"Baja la voz."

"¿Por qué debería hacerlo? ¡Esta es mi casa!"

"Es la casa de nuestros padres, no la tuya. Y mañana es el cumpleaños de mamá, no el tuyo."

"Que...."

Seol Jinhee apretó los dientes y giró la cabeza.

"¡Papá!"

Ella le gritó al hombre de mediana edad que silenciosamente vertía agua en su taza.

"¡Papá! ¿Vas a guardar silencio? ¡Di algo!"

El padre se tomó el agua que había acabado de servir y golpeó la taza sobre la mesa.

Luego suspiró profundamente y dirigió su mirada indiferente a Seol Wooseok.

Sus ojos sin emoción pusieron nervioso a Seol Wooseok.

"¿Miraste los datos que te envié? Los cheques de pago de Jihu, el puntaje de la línea de crédito y otros."

"Los rompí y los tiré."

"¿Por qué?"

"Incluso pidió prestada la libreta de su amigo para engañarnos. ¿Esperas que vuelva a confiar en ese canalla?"

"Por supuesto, recuerdo ese incidente."

Seol Wooseok asintió.

"Pero ese no es el caso esta vez. Estoy seguro de ello."

"¿Cómo lo sabes?"

"Cuando Jihu nos trajo la libreta de su amigo, Madre y Jinhee le creyeron de inmediato. Yo fui el que insistió en mantenerlo bajo control. ¿Recuerdas eso?"

Su padre lo recordaba, así que expresó un sonido de afirmación. Luego, Seol Wooseok continuó.

"Cuando nos encontramos en el café, me aseguré de comprobar todo de nuevo. Los números funcionaron. Tendría que ser muy minucioso para engañarme con esos números, y no creo que Jihu llegara tan lejos."

Su padre resopló.

"¡Verdad o no, no importa! No puedo confiar en él nunca más. No lo haré. No entiendo cómo pudo pagar sus deudas tan rápidamente."

"Sabes que Sinyoung es famoso por su bienestar laboral y su alto salario. También trabaja horas extras todos los días y se va de viaje de negocios cada vez que puede."

"¿Viaje de negocios? No bromees conmigo. Probablemente hizo todo ese dinero con las apuestas."

"Jihu solicitó una prohibición de entrada a la Tierra Seorak en marzo del año pasado. Los llamé ayer. Dijeron que no ha vuelto desde entonces."

"Dios, puedes ser tan ingenuo a veces. ¿Sólo hay casinos en Corea? ¿No los tienen también en el extranjero? Ah, tal vez hizo un viaje de negocios al extranjero como una excusa para visitar un casino. Sí, eso suena bastante bien. Todo tiene sentido ahora."

Seol Jinhee comentó sarcásticamente, su voz sonaba confiada porque su padre se había puesto de su lado.

"Te equivocas."

Seol Wooseok ajustó sus gafas.

"Jihu nunca ha dejado el país."

"¿Cómo lo sabes?"

"Recibí una llamada del Ejército de Reserva de Hongeun-dong hace un tiempo. Dijeron que Jihu no ha venido a entrenar. Como no han podido ponerse en contacto con él, han estado manejando su caso como aviso de no entrega. Al principio, pensé que estaba en un viaje de negocios en el extranjero, pero dijeron que no. El entrenamiento militar se pospone automáticamente cuando estás en el extranjero, pero los registros de inmigración de la Administración de Mano de Obra Militar muestran que no tiene antecedentes de haber salido del país."

Seol Wooseok continuó.

"Lo que significa que hizo un viaje de negocios nacional. Y Tierra Seorak Land es el único casino al que los ciudadanos pueden acceder en nuestro país. Realmente dejó de apostar."

Su argumento era perfectamente lógico, y Seol Jinhee dudó.

La verdad es que Seol Jinhee sabía lo meticuloso que era Seol Wooseok.

El hecho de que su hermano estuviera tan seguro significaba que tenía suficientes motivos para creer lo que decía.

Aún así, su experiencia pasada le aconsejaba que no confiara en su hermano. Seol Jihu los había traicionado demasiadas veces.

Su mente lo entendió, pero su corazón no estaba convencido.

"¿No crees que estás siendo demasiado indulgente? Los casinos no son los únicos lugares para jugar. ¿Y las carreras de caballos? ¿Apuestas deportivas ilegales? ¿Casinos ilegales?"

"No lo sé. Incluso en el apogeo de su adicción, sólo jugaba al Blackjack o a la máquina tragamonedas en Tierra Land. Nunca nada más."

<< Nota: Blackjack - popularmente conocido como veintiuno. Consiste en sumar un valor aproximado a 21 con las cartas. >>

"Pero no puedes estar completamente seguro, ¿Verdad? Y... ¿Qué era? ¿Sinyoung? Eso es raro, también. ¿Por qué Farmacéutica Sinyoung querría a alguien como él?"

"Es cierto que se unió a la compañía. No hay lugar a dudas. Sabes que el currículum de Jihu siempre ha sido bastante impresionante. Incluso llamé a Sinyoung para comprobarlo."

"¿Los llamaste?"

"¿Realmente pensaste que daría por sentadas sus palabras? Les pregunté e inmediatamente confirmaron su posición como empleado del equipo de ventas. La líder del equipo, Yun Seora, dijo muchas cosas buenas sobre Jihu."

'No puede ser'.

Seol Jinhee resopló.

"¿Cómo se llama? ¿Yun Seora? Bueno, tal vez debería llamarla personalmente. Obviamente ella es una de sus amigas o conocidas."

"Eso es imposible. La seguridad de Sinyoung es hermética. Y lo investigué más de cerca. Me sorprendí cuando me enteré de que Yun Seora es la mujer más joven de Farmacéutica Sinyoung."

"... ¿Qué?"

Seol Jinhee parpadeó sorprendida.

"Ella es miembro directo de la familia de Yun Seojin, el Presidente de Farmacéutica Sinyoung. Supongo que por eso pudo convertirse en líder de un equipo a una edad tan temprana."

Seol Wooseok continuó.

"Pero ese no es el final de esto. Cuando me encontré con Jihu en el café junto al edificio de Sinyoung, una de las directoras de Sinyoung se detuvo a saludar."

"¿Directora?"

"La reconocí. Era Yun Seohui, la hija mayor de la familia Yun."

Seol Jinhee agarró rápidamente su móvil y buscó el nombre.

Ella frunció el ceño.

"Esto no tiene sentido, ¿No dijo que era sólo un empleado? Oppa, ¿También nos estás mintiendo?"

"No estoy mintiendo. Yo mismo no lo habría creído si no la hubiera visto con mis propios ojos. Debe estar recibiendo mucha atención en el trabajo."

Seol Wooseok levantó la voz.

"Mi punto es que no creo que Jihu pudiera pedirle a esa gente que mintiera por él."

Sonaba descabellado que una persona común como Seol Jihu hiciera una petición personal como esa a las hijas de Sinyoung.

Seol Jinhee cerró la boca.

Por el contrario, su madre sólo sonreía.

Sus ojos estaban ligeramente húmedos por las lágrimas de alegría.

"Creí en Jihu. Sabía que podía hacerlo si se lo proponía."

Asintió con la cabeza y resopló.

"... Padre."

Seol Wooseok aclaró su garganta y dirigió su mirada hacia su padre.

El hombre se quedó en silencio.

Él miraba a la mesa con ojos inexpresivos.

"... Déjame preguntarte algo."

De repente, la voz de su padre rompió el incómodo silencio.

"¿Por qué estás haciendo esto?"

"¿Perdón?"

"No sólo yo, tu madre y Jinhee han sido traicionados por ese bastardo. También abusó de tu confianza e incluso te golpeó. Entonces, ¿Por qué estás tan ansioso por ayudarlo?"

"Tiene razón. ¿Sabes cómo te llaman mis amigos? ¡Un cobarde y un pusilánime!"

<< Nota: Pusilánime - que muestra poco ánimo y falta de valor para emprender acciones, enfrentarse a dificultades o soportar desgracias. >>

A pesar de los insultos de Seol Jinhee, Seol Wooseok se mantuvo calmado.

Bajó la mirada y respondió en voz baja.

"Todavía me enojo cuando pienso en ello, pero... yo también solía golpear mucho a Jihu."

"¿Golpearlo? ¿Tú?"

"Sí, cuando éramos pequeños. En un momento dado, casi lo estrangulo. Pero Jihu no es de los que te delatan, así que no lo sabrías."

Seol Wooseok sonrió amargamente.

Su padre escuchó la confesión de su hijo con una mirada atónita en su cara.

"Y francamente, no soy el único que le hizo cosas malas a Jihu. Ustedes también son cómplices."

"¿Nosotros? ¿Cuándo lo tratamos mal?"

"Cuando el Tío y la Tía murieron, tomamos a Seonhwa y Seunghae bajo nuestras alas."

<< Nota: Se refieren a ellos como Tío y Tía, pero no son familia. Debe ser por afecto. Tiene sentido debido a que Seol Jihu estaba con Seonhwa y sus padres lo permitían. >>

El rostro de su padre se endureció.

"Ahora entiendo tus sentimientos. No pudo haber sido una decisión fácil para ti responsabilizarte de los hijos de tus amigos que murieron en un accidente. Pero en ese momento, Jinhee y yo estábamos jóvenes. Éramos demasiado inmaduros para entender su decisión."

Fue como dijo Seol Wooseok.

Sus intenciones eran nobles, pero la realidad no los favorecía.

La familia Seol no era pobre en ese momento, pero tampoco eran ricos.

Aceptar a dos niñas en su casa puso una considerable carga financiera en la familia.

Viendo a sus padres trabajar horas extras, luchando para llegar a fin de mes, Seol Wooseok y Seol Jinhee no podían mirar a las hermanas Yoo con buenos ojos.

Y definitivamente hubo un tiempo en el que odiaban a las hermanas por quitarles la atención de su madre.

"Jihu y yo peleamos por ellas."

Seol Jihu era quien los detenía cuando intentaban actuar por impulso.

"Es todo gracias a Jihu que Jinhee, Seonhwa, Seunghae y yo fuimos capaces de crecer juntos sin que las cosas salieran mal. Padre, tú lo sabes."

Su padre se mordió los labios.

Por supuesto, él lo sabía.

Fue Seol Jihu quien abrió los corazones de las hermanas que se negaron a comunicarse con el mundo después de la muerte de sus padres.

Seol Jihu fue quien actuó como mediador entre Seol Wooseok, Seol Jinhee y las hermanas Yoo, asegurándose de que todos se llevaran bien.

Hizo lo que sus padres no pudieron hacer, e hizo lo esencial para unir a la familia.

Durante todo eso, el niño nunca se quejó ni una sola vez.

'Hasta luego, jefe'. Su hijo solía decir esa frase cuando se iba a trabajar. Y cuando llegaba a casa por la noche, el chico sonreía juguetonamente y preguntaba: '¿Hiciste mucho dinero hoy, papá?'

La sonrisa de su hijo fue lo que lo consoló cuando el peso de la realidad se le vino encima tanto en casa como en el trabajo. Estaba orgulloso de su hijo, aunque nunca lo dijo en voz alta.

"Wooseok tiene razón. Jihu puede ser un hombre divertido, pero siempre ha sido bastante maduro desde que era un niño. Siempre que Wooseok y Jinhee se peleaban por el asiento a mi lado, Jihu se sentaba solo, diciendo que estaba bien."

Su madre comentó.

"Una vez me dormí mientras cuidaba a Seonhwa y Seunghye, así que Jihu se arrastró a mi lado. Pero estaba medio dormida y tan cansada que lo aparté. No puedo imaginar cuánto le debió haber dolido. Era sólo un niño pequeño, pero me masajeó las manos y los hombros sin quejarse. Sólo de pensar en ese momento, yo..."

Ella se limpió los ojos, mojados por las lágrimas

Su padre gritó.

"¿Por qué sigues sacando a relucir el pasado?"

"¡Bien! No tienes que verlo si no quieres, pero yo lo haré. Sólo quédate callado y quédate en tu habitación, ¿De acuerdo? No nos molestes como la última vez."

"¿Qué?"

El padre levantó la voz.

"¡Ya sé! Sé cómo era de pequeño. Pero ¿Por qué sigues hablando del pasado? ¡El bastardo se aprovechó de mi confianza no una vez, ni dos, sino al menos una docena de veces! ¿Qué más podría esperar? ¿Cuánto tiempo vas a vivir en el pasado? El pasado es el pasado. ¡Tú y Wooseok necesitan beber un vaso de agua fría para entrar en razón!"

"Entiendo cómo te sientes, padre. Tienes razón, Jihu cometió un gran error. Dejó una gran cicatriz en nuestra familia que probablemente nunca se borrará."

"¿Cómo puedes hablarme sabiendo eso?"

"Ya sabes cómo soy."

Seol Wooseok respondió.

"Sé cómo te sientes. Lo sé. Por eso he estado esperando tanto tiempo para decirte esto. Pasé mucho tiempo pensando y finalmente, estoy convencido. Espero que le des una última oportunidad."

"¿Otra vez? ¿Cuántas últimas oportunidades necesita?"

Su padre lo miró con desprecio, pero Seol Wooseok insistió.

"Padre."

Continuó con una voz tranquila.

"Él no solía ser así."

"Tú..."

"Tienes razón. Jihu no es la persona que solía ser cuando era pequeño. Cambió. Pero eso significa que puede cambiar de nuevo."

"...¡Haaa!"

"No te pido que lo perdones de inmediato. ¿Pero puedes negar que Jihu lo está intentando? Por favor, al menos escucha lo que tiene que decir..."

Su padre se levantó de su silla.

Se dio la vuelta y se dirigió a su habitación, negándose a escuchar lo que su hijo tenía que decir.

"¡Querido!" La madre gritó, pero él cerró la puerta de forma abrupta.

"... Ves, sabía que esto pasaría."

Seol Jinhee lo comentó sarcásticamente y también se levantó de su silla.

"Bien. Haz lo que quieras, yo también haré lo mismo. Inténtalo si quieres, pero prepárate para el peor cumpleaños de tu vida."

"Hey."

"¡Nunca perdonaré a ese bastardo! ¡No lo haré!"

"¡Jinhee!"

Su madre llamó pero Seol Jinhee subió las escaleras.

Seol Wooseok se frotó el cabello.

Nunca pensó que iba a ser fácil. Aún así, su reacción había sido mucho peor de lo que esperaba.

Pero en cierto modo, era natural.

Entendió su versión de la historia.

Siempre que recordaba el pasado reciente, incluso su sangre comenzaba a hervir de rabia.

Seol Wooseok suspiró tranquilamente.

Hizo todo lo que pudo.

Ahora dependía de Seol Jihu...


*


Después de que colgó el teléfono, Seol Jihu dejó su apartamento.

Mañana era el cumpleaños de su madre, y también el día en que se reuniría con su familia por primera vez en mucho tiempo. No quería reunirse con ellos con las manos vacías.

Llenó sus manos con todos los regalos que había elegido para su familia, así como para Yoo Seonhwa y Yoo Seunghae.

Por supuesto, estos regalos tenían un precio razonable y no valían decenas de millones de won, como los que solía comprar.

Por fin, amaneció y el día tan esperado llegó.

Esa noche...

"......"

Un joven con un traje ordenado, con seis bolsas de compras en sus manos se paró frente a la residencia de los Seol.