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domingo, 14 de junio de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 349

Capítulo 349. El Fin de la Guerra (3)


El contenido de la nota era simple. Sólo había una línea escrita en ella.

『El día que nos encontremos de nuevo, te parpadearé tres veces cuando los enemigos estén a nuestro alrededor.』

"......"

La expresión de Seol Jihu cambió repentinamente.

La preocupación y la inquietud desaparecieron, así como la sensación de urgencia en su mente.

En cambio, surgieron preguntas. No podía entender esta nota.

"¿Qué significa esto...?"

"No lo sé. No la he leído."

Baek Haeju respondió monótonamente antes de continuar.

"Sólo que pensé que la Señorita Seo Yuhui usó demasiado el poder sagrado durante la guerra del valle y tuvo consecuencias significativas."

"Sí, todo para salvarme..."

"¿Pero no se recuperó hasta cierto punto después de eso?"

Seol Jihu apartó los ojos de la nota y miró fijamente a Baek Haeju.

"Ofreció oraciones regulares, y lo más importante, me dijeron que adquirió varias ofrendas de calidad alta para ayudarla a recuperar su fuerza."

"¿Noona dijo eso?"

"Sí. Lo escuché de la Señorita Seo Yuhui personalmente, y eso es lo que la gente a mi alrededor sabe también."

Seol Jihu se sorprendió.

Estrictamente hablando, esta era la verdad. Seo Yuhui ofrecía oraciones cada vez que tenía tiempo, y también obtuvo un gran número de ofrendas de alta calidad provenientes de la expedición de la Pagoda de los Sueños.

Sin embargo, no bastaba con eso para que Seo Yuhui se recuperara completamente. Al menos, eso fue lo que Seol Jihu escuchó de Seo Yuhui.

"¿No dijo nada más?"

Le preguntó a Baek Haeju en caso de que ella supiera algo, pero ella sacudió la cabeza.

Seol Jihu se puso a pensar.

'Recuerdos de Moirai'.

Un objeto divino con suficiente poder sagrado para curar a Seo Yuhui de una sola vez.

Seol Jihu había obtenido ese artículo en la Zona Neutral a través de Eun Yuri. Lo mantuvo en secreto de todos y se lo dio a Seo Yuhui como un regalo sorpresa en su camino de regreso a Eva.

Cierto, cuando era el único que estaba con Seo Yuhui.

Lo recordaba claramente porque no pudo llegar hasta el final debido a la inoportuna interrupción de Eun Yuri que se despertó en medio de la noche.

No pensó mucho en el artículo después de eso, sabiendo que ella lo usaría por su cuenta.

'Déjame pensar en esto de nuevo'.

Lo que la gente a su alrededor sabía, es que Seo Yuhui se había recuperado lo suficiente como para unirse a la expedición. Pero aún, no había recuperado todas sus fuerzas.

Pero la realidad es que ella tenía los Recuerdos de Moirai.

En otras palabras, la historia de la 'secuela dejada por la guerra del valle' es probablemente inventada por Seo Yuhui.

Cinzia dijo que estaba en una condición grave, pero Seo Yuhui podría haberse lastimado a sí misma para fingir.

'¿Pero por qué?'

Seol Jihu no podía entender la razón. No podría haber sido simplemente porque quería llamar la atención.

'Espera, ahora que lo pienso...'

|Oh bien, ¿Te has recuperado completamente?|

|Mmmn, todavía me estoy aferrando a los Recuerdos de Moirai.|

|Ah, ¿No lo has usado todavía?|

|A decir verdad, hay algo que quiero hacer, pero dadas las circunstancias, parece que debo recuperar mi fuerza.|

¿Fue cuando le preguntó si podía traer a Baek Haeju?

Seol Jihu entrecerró los ojos, recordando la conversación de ese día.

'Cierto'.

Tenía que haber una razón.

Una razón por la que Seo Yuhui eligió escenificar una lesión grave justo después de que la guerra terminara.

Además, Seol Jihu confiaba en Seo Yuhui. Aunque no podía entender lo que ella estaba planeando, aunque no le beneficiara, ciertamente no le haría daño.

"¿Por qué?"

Baek Haeju preguntó mientras Seol Jihu organizaba sus pensamientos.

"¿Estaba escrita su confesión de amor o algo así?"

Seol Jihu levantó la cabeza. Cuando frunció el ceño y preguntó, "¿Eh?" Baek Haeju asintió con la cabeza mientras lo observaba cuidadosamente.

Luego, se dio la vuelta, murmurando en voz baja.

"... Sólo estaba bromeando. Parecías muy serio."

'¿Ella sabe hacer bromas?' Seol Jihu murmuró en su interior antes de sonreír. Luego despertó su maná y quemó la nota en su mano.

Aunque recibió la nota, todavía llamó a través del cristal de comunicación. Aparte de Seo Yuhui, estaba preocupado por Eun Yuri.

'Escuché algunas cosas de la Reina, pero aún así...'

No se dio cuenta durante la guerra, pero Eun Yuri aparentemente había actuado increíblemente hasta el punto de que resultaba difícil de creer que se trataba una Maga que acababa de salir de la Zona Neutral.

Supuestamente, ella fue la que detuvo a Castidad Vulgar de destruir el avatar del Árbol del Mundo justo antes de que el grupo de la expedición regresara del Reino de los Espíritus.

Sólo recientemente se enteró de lo mucho que Eun Yuri quería ayudarlo. Además, de cómo consiguió que Roselle y Charlotte Aria la ayudaran.

Trasladando la Estela de la Evaluación a la Fortaleza Tigol, materializando el Mundo de los Sueños en el Mundo Medio, y haciendo que Roselle se manifieste en el cuerpo de Eun Yuri usando el Mundo Astral.

Trasladar la Estela de la Evaluación a la Fortaleza Tigol, Materializar el Mundo de los Sueños en el Mundo Medio, y hacer que Roselle se manifieste en el cuerpo de Eun Yuri usando el Mundo Astral.

Seol Jihu se sorprendió cuando escuchó la explicación, pero se sintió agradecido más que nada. Al mismo tiempo, sintió que no había sido un desperdicio haber revivido a Eun Yuri con un Deseo Divino.

Su idea y su actuación demostraron por qué se le llamaba la última esperanza de la humanidad.

El único problema es que usó varios hechizos de Rango Único que pusieron una pesada carga en su cuerpo.

Seol Jihu se sintió aliviado después de escuchar que se despertó y se volvió a dormir. Con lo mucho que Roselle apreciaba a Eun Yuri, debe haber mantenido su uso del maná bajo control para no arriesgar la vida de Eun Yuri.

Después de revisar a los miembros dentro de la tienda, Seol Jihu se dirigió a la estación de auxilio médico. Quería comprobar a las personas que ayudaron desinteresadamente en esta guerra.

Afortunadamente, nadie que conociera estaba gravemente herido hasta el punto de casi perder la vida. Al menos no entre la gente.

Seol Jihu miró al Pequeño Polluelo postrado en la cama.

"¿Qué estás mirando?"

El Pequeño Polluelo habló muy bien. Parecía que al menos tenía la energía para hacer eso.

"¿Estás bien?"

"¿Me veo bien?"

"¿No te convertiste en un fénix?"

"¿No es obvio que fue algo temporal? ¡Te dije que sólo era posible porque estábamos en el Reino de los Espíritus!"

"¿Lo hiciste?"

"¿Crees que puedo evolucionar sólo consumiendo energía? ¡Me obligué a hacerlo! ¡Por ti!"

El Pequeño Polluelo agitó sus alas violentamente y gritó de rabia.

"¡Si supieras cómo luchar correctamente! ¡No habría tenido la necesidad de hacerlo! ¿Sabes el precio que pagué por desbloquear a la Lanza de la Pureza hasta su tercera etapa?"

Seol Jihu bajó la cabeza.

"Entonces, ¿Cuándo volviste a la normalidad?"

"Después de que el jefe enemigo apareció."

El Pequeño Polluelo murmuró con una voz descontenta.

"Me he estado esforzando desde que empecé a luchar contra ese dragón. Para mantener mi forma evolucionada después de venir al Mundo Medio definitivamente tuve esforzarme. Traté de aguantar, pero el cielo se volteó de repente y no pude concentrarme más."

El Pequeño Polluelo suspiró y luego giró su cuerpo.

"Así que cuando regreses a la ciudad, ve al templo y lléname de poder sagrado. Estoy en un estado lamentable en este momento."

"Muy bien, descansa."

"Gracias."

Seol Jihu acarició al Pequeño Polluelo un par de veces mientras juraba alimentarlo con poder sagrado hasta que estuviera lleno.

¿Por qué no lo haría? El Pequeño Polluelo lo ayudó mucho, después de todo.


*


La tierra devastada por la guerra volvió rápidamente a su aspecto anterior.

La estación de auxilio médico que había estado ocupada durante varios días se fue calmando gradualmente, y los Parásitos no mostraron signos de querer invadir de nuevo.

En ese momento, las fuerzas humanas comenzaron a prepararse para regresar.

No podían quedarse en la fortaleza para siempre cuando la guerra había terminado.

Por supuesto, la Federación no los despidió simplemente.

Esa noche, se celebró una fiesta en la Fortaleza Tigol.

Era para celebrar que la Federación y la humanidad se unieron para derrotar a los Parásitos por primera vez en la historia.

Antes de que empezara la fiesta, Seol Jihu fue invitado por los altos mandos de la Federación.

Fue un lugar para agradecer al héroe que logró muchas cosas grandes para la Federación y también para discutir los planes para el futuro.

Cinco miembros de la Federación esperaban a Seol Jihu en la fortaleza.

Seol Jihu conocía a tres de ellos: Gabriel, que es la jefa de los Ángeles Caídos; Yuirel, que es la comandante de las Hadas de las Cavernas; y el Rey Hombre Bestia Tigre Blanco, con quien persiguió a la Reina Parásito en la guerra.

"Los jefes de las dos hadas no pudieron venir hoy. Ophinü y Diffidem Odor fueron invocados de vuelta al Reino de los Espíritus, así que no están en las mejores condiciones en este momento."

Gabriel habló mientras ella miraba a Yuirel y al Hada del Cielo.

"Así que llamé a las Hadas Comandantes. Espero que no te importe."

"Por supuesto que no."

"Bien. Estoy segura de que hay un par de caras nuevas. Te las presentaré. Este es Vidalif. Es el gobernante de la raza enana."

Un viejo pequeño y fornido sonreía alegremente. Lo que le hacía destacar de los demás enanos es que no tenía barba y también que sus ojos eran completamente blancos.

"Para que conste, él es el que inventó el Trueno. Nació ciego, pero su artesanía está a la altura de la de cualquier otro enano. Es un maestro entre los maestros."

Seol Jihu se sorprendió al escuchar que inventó el Trueno.

Vidalif sonrió y extendió su mano hacia Seol Jihu.

Mientras Seol Jihu tomaba su mano, sintió los duros callos en la mano de Vidalif y un fuerte agarre.

Poco después, Vidalif soltó la mano de Seol Jihu y sacó una caja con una actitud respetuosa.

"Esto es..."

"Tómalo."

Gabriel sonrió.

"Este es nuestro regalo al héroe que sudó sangre y lágrimas por nosotros. Vidalif lo hizo personalmente, así que no te decepcionarás."

"No tenías que..."

A diferencia de sus palabras, su cuerpo era honesto. Seol Jihu ya tenía la caja en sus manos.

Un artículo hecho por el Rey Enano que se decía que es un maestro entre los maestros. ¿Cómo podría no estar emocionado?

"Gracias. Lo usaré bien."

Por supuesto, no se olvidó de darles las gracias. Vidalif respondió con una tibia sonrisa.

"Continuando, esta es la comandante de las Hadas del Cielo."

"Hola, soy Taihi Ingraria. Es un gran honor para mí darle las gracias en nombre de mi raza. No podemos agradecerles lo suficiente por revivir el Árbol del Mundo e incluso liberar al Señor Ophinü Odor."

El Hada del Cielo, con un atractivo escote, hizo una elegante reverencia y habló con una voz ligeramente sonrojada.

La claridad de su voz hacía que resultara agradable de escuchar. Además, el tono de su piel blanca como la nieve y sus bellos ojos desprendían una belleza impresionante.

"Deberíamos agradecer a nuestro benefactor de acuerdo a nuestras costumbres, pero desafortunadamente se nos acabaron los Elixeers..."

Mientras Taihi ponía su mano sobre su pecho en una muestra de disculpa, Seol Jihu rápidamente sacudió su cabeza.

"Está bien. Ya estoy agradecido por lo que me diste antes."

"No, no podemos ignorar este asunto de esa manera. Así que estaba pensando..."

"¿Por qué no te detienes ahí?"

Una voz agria se interpuso.

Yuirel se estaba rascando la oreja con una mirada apática.

Taihi frunció el ceño.

"¿Detener qué?"

"¿Necesito explicarme? Probablemente ibas a pedirle que se casara contigo y recibiera la Bendición de los Espíritus. ¿Puedes ser más evidente? ¿Por qué no piensas un poco en tu edad?"

"¿Qué estás diciendo?"

Taihi se enfadó.

Pero sin importarle lo más mínimo, los ojos de ámbar de Yuirel se enroscaron de forma encantadora y se dirigieron a Seol Jihu.

"Escucha, amigo. Si puedes conseguir el mismo efecto de todos modos, ¿Por qué no me eliges a mí?"

"¿No estás diciendo lo mismo?"

"Cállate un poco. Amigo, deberías decidir bien. Las Hadas de las Cavernas somos fundamentalmente diferentes de las Hadas del Cielo. Somos honestas y puras, a diferencia de la lujuriosa raza que disfruta siendo capturada por los Orcos para caer en la depravación. Yo también soy un poco romántica."

"¿Qué? ¿Acabas de llamarnos una raza lujuriosa que disfruta de la depravación?"

"Por favor, ¿No demuestra la historia que tengo razón?"

"¿Así que quieres jugar de esta manera?"

Las dos Hadas se pusieron tensas.

Tigre Blanco, el Rey de los Bestias, que miraba desde la línea de banda, habló mientras se frotaba la barbilla.

"Ahora que lo pienso, tengo una hija. Ella está todavía en su infancia, pero nuestra raza normalmente crece rápidamente. ¿Qué te parece? Si esperas un mes, ella estará más que lista para..."

Seol Jihu cerró los ojos.

Lidiar con Teresa ya es bastante difícil. Ahora, incluso tenía más cosas que manejar.

Sin mencionar que no podía entender los beneficios que obtendrían al casarse con él. Por supuesto, esto es sólo porque nunca había pensado mucho en su cultura o en el valor de su posición.

"Ya es suficiente."

Al final, Gabriel no pudo soportar seguir mirando e intervino.

"¿Invitamos al Representante Seol hoy para encontrarle una pareja matrimonial?"

Conociendo el significado oculto de sus palabras, los otros líderes se callaron.

Gabriel suspiró y luego cambió el tema.

"Sé que debes estar cansado de escuchar esto, pero quiero agradecerte de nuevo. Has actuado fantásticamente. No estaríamos en este lugar si no hubieras actuado más allá de nuestra imaginación."

"No es como si estuviera solo."

"Pero tú fuiste el que planeó y ejecutó la expedición. Además, a diferencia de Diligencia Eterna, pudiste recuperar la divinidad de Templanza después de exterminar a Templanza Furiosa. Las palabras no pueden describir lo increíble que es eso."

Gabriel sonrió brillantemente, y luego aplaudió.

"Y con eso, los Parásitos perdieron la gran guerra, haciendo que la paz regresara al Paraíso. Mataría por un final tan feliz, pero desafortunadamente, deberías saber que no estamos ni cerca de eso, ¿Verdad?"

Seol Jihu asintió en silencio.

Los Parásitos habían sufrido una tremenda derrota, pero no fueron exterminados completamente. La Reina Parásito seguía viva, al igual que la mayoría de los Comandantes del Ejército.

Aunque no deberían ser capaces de recuperarse en un corto período de tiempo, la naturaleza de los Parásitos implicaba que recuperarían los números que habían perdido relativamente rápido.

"Además, el hecho de que Sung Shihyun desertara a los Parásitos es algo que no podemos ignorar. Para ser honesto, ha sido increíblemente impactante."

'Cierto, también estaba ese tipo'. Seol Jihu hizo una mueca.

"Pero una victoria sigue siendo una victoria. Los Parásitos necesitarán algún tiempo para recuperarse, y debemos aprovechar este tiempo al máximo."

"¿Qué opinas de atacar a los Parásitos?"

"¿Te refieres a invadir el Imperio?"

"Sí, ahí es donde está la Reina, ¿Verdad? Los Parásitos deberían estar en su punto más débil ahora mismo, así que..."

"Es nuestra mejor oportunidad para atacar... ¿Es eso lo que quieres decir? Desafortunadamente, no es tan buena idea. Por tres razones."

Gabriel hizo una breve pausa, luego levantó sus dedos índice, medio y anular.

"Primero, por mucho que los Parásitos se hayan debilitado, nosotros también nos hemos debilitado. ¿Sabes que los dos Espíritus Lords, los cinco Reyes Espíritus, y todos los Espíritus fueron invocados a la inversa por la Reina Parásito?"

"Ah."

"Regresaron al Reino de los Espíritus, pero necesitaremos algún tiempo antes de poder invocarlos de nuevo."

Gabriel aclaró su garganta y continuó.

"En segundo lugar, el Imperio es el territorio de los Parásitos."

"......"

"Una de las mayores razones por las que triunfamos en esta guerra se debe a la presencia del Árbol del Mundo. Bloquea la infestación de los Parásitos y limita en gran medida su poder, incluyendo el de la Reina. Pero, la influencia del Árbol del Mundo sólo llega a esta área circundante."

En otras palabras, no podrían recibir la bendición del Árbol del Mundo en el territorio del Imperio.

"En el momento en que entremos en el Imperio, nuestras posiciones se invertirán. Nos veremos afectados por todo tipo de efectos desventajosos. La Reina Parásito y los Comandantes del Ejército podrán usar todo su poder también, así que eso es algo que debemos considerar. Si no puedes entenderlo, piensa en ellos como si tuvieran cuatro o cinco Árboles del Mundo corrompidos."

Seol Jihu soltó un leve sonido de sorpresa sin querer.

¿Cuatro o cinco Árboles del Mundo corrompidos?

Sólo imaginarlo le provocó una sensación desoladora.

"En cuanto a la tercera y última razón..."

Gabriel comenzó a hablar con cuidado.

"Si decidimos soportar las dos condiciones anteriores y atacar, tendrá que ser un ataque total. Mmm, seré directa. Aunque la situación es mucho mejor que en el pasado y está mejorando continuamente, si me preguntas si los humanos realmente aceptarán un ataque total, entonces tendré que decir que no. Al menos, por ahora."

Seol Jihu se quedó sin palabras.

No pudo refutar su declaración.

Incluso en esta guerra, Eva y Haramark fueron las únicas ciudades que ayudaron plenamente. Las otras tres ciudades que participaron sólo estaban cuidando su reputación, y dos ciudades ni siquiera participaron.

Además, la forma en que los Terrícolas consideraban el Paraíso aún no había cambiado.

"Así que en lugar de atacar al Imperio, que tiene una alta probabilidad de fallar, sugiero que hagamos algo que valga la pena."

"¿Algo que valga la pena?"

"Sí. Algo que nos beneficiará a ambos. Creo que deberías usar el tiempo que nos ha dado esta guerra para reagrupar a la humanidad."

Reagrupar a la humanidad.

Seol Jihu se quedó aturdido al escuchar algo que no esperaba.

"¿Quieres escuchar la idea?"

Seol Jihu asintió rápidamente.

Gabriel sonrió y dirigió su mirada hacia donde estaba sentado el Rey Enano.

Pronto, el sonriente viejo de ojos blancos, Vidalif, abrió su boca arrugada.