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jueves, 4 de junio de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 339

Capítulo 339. ¡Congélate, Mundo! (3)


Un inoportuno festival comenzó en el Reino de los Espíritus.

Aunque no se trataba de un alegre banquete lleno de carne, alcohol y baile, la zona que rodeaba el lago central estaba llena de actividad.

Esto no es nada sorprendente. El mundo había estado al borde de la ruina. Pero con la muerte y la retirada de los dos Comandantes del Ejército, el mundo había recuperado la paz.

¿Y eso es todo?

Gracias al rápido crecimiento del Árbol del Mundo renacido hasta la edad adulta, los Espíritus Reyes también habían recuperado sus poderes. Con el renacimiento de los Espíritus que volvieron del vacío, ¿Cómo no podrían ser felices?

En un momento, los Espíritus que se regocijaban se giraron en una dirección. La conmoción se detuvo, reemplazada por murmuraciones.

Bajo el aleteo de las alas del fénix que descendía del cielo, un grupo de humanos corría apresuradamente.

Eran los salvadores del Reino de los Espíritus, que arriesgaron sus vidas para luchar contra los Comandantes del Ejército.

Los ojos de los jóvenes Espíritus se iluminaron.

Seol Jihu corría.

Se sorprendió cuando vio el enorme árbol que no entraba completamente en su visión y el grupo de Espíritus que se había multiplicado repentinamente, pero no dejó de correr.

Ahora, sólo quedaba un paso.

La Fortaleza Tigol debe estar en medio de una amarga lucha, por lo que no había tiempo para disfrutar de su victoria con tranquilidad.

Si se demoraban demasiado y dejaban caer la fortaleza por llegar unos minutos tarde, sería su mayor arrepentimiento.

Así que cuando Seol Jihu vio las cinco existencias que supone que son los Espíritus Reyes, gritó a todo pulmón.

"¡Fortaleza Tigol!"

Saltando al lago, gritó de nuevo.

"¡El camino conectado a la Fortaleza del Tigol!"

Sin embargo, no pudo terminar su frase ya que varios Espíritus volaron para abrazarlo tan pronto como entró en el agua.

"¡Esperen!"

[¡Humano! ¡Es uno de esos humanos!]

"¡Ah! ¡Hey!"

[¡Guao! ¡Guaoo!]

"¡Ahora no es el momento para esto...!"

[¡Gracias! ¡¡Muchas gracias!!]

"¡Quítense del camino!"

[¡Ah...! ¡Aaaang-!]

Seol Jihu sacudió su brazo con prisa, y el Espíritu que fue empujado hacia atrás, estalló en lágrimas.

"¡Ah, cielos...!"

[Deténgase.]

En ese momento, una voz suave resonó en el área.

Los Espíritus se congelaron y se quedaron en silencio. Incluso el Espíritu rojo, que sollozaba con tristeza, dejó de llorar.

[Por favor perdónalos, humano.]

Seol se volteó. Un gigante rojo ardiente lo miraba desde el cielo.

[Los Espíritus de Fuego son fieles a sus sentimientos por naturaleza, especialmente en situaciones en las que se mueven emocionalmente más allá de su control.]

Seol Jihu nunca había visto a este gigante antes, pero se notaba que se trataba del Espíritu Rey del Fuego, Ifrit, por la poderosa energía que tenía.

"... No lo hice a propósito."

Mientras él acariciaba la cabeza del Espíritu que sollozaba silenciosamente, éste sonreía suavemente como si nunca hubiera llorado.

Seol Jihu suspiró antes de mirar a Ifrit.

[... Lo sé.]

Ifrit asintió con la cabeza, aparentemente entendiendo por qué Seol Jihu tenía tanta prisa.

Después de llegar a la edad adulta, el Árbol del Mundo ayudó a su grupo a presionar a los Parásitos. Luego recuperó el control sobre el Reino de los Espíritus e inmediatamente derramó su energía para el nacimiento de una nueva vida.]

'¿Nacimiento de una nueva vida?'

Mirando a su alrededor, Seol Jihu dijo "Ah". Se preguntaba de dónde vinieron tantos Espíritus. Espíritus de rango alto que son incomparables a los de rango bajo que lo miraban desde la distancia.

[Ese proceso también ha terminado ahora mismo.]

Sonriendo dulcemente, Sylphid continuó donde Ifrit se detuvo. Ya no sonaba débil, ya que la refrescante sensación del viento se podía sentir en su voz.

[Solo falta una coas...]

¡Ssss, ssss!

Mientras Sylphid hablaba, las ramas del árbol se sacudieron de repente.

Cuando Seol Jihu se giró hacia el centro del lago, su expresión cambió lentamente.

La sensación de urgencia dentro de él desapareció, y la sorpresa tomó su lugar.

En el medio había un enorme y magnífico fresno. Se erguía majestuosamente, pareciendo que sostenía el cielo, y sus hojas desprendían un aura celestial.

También había una fruta roja como la manzana, colgando en la copa del árbol, que se veía muy suculenta. Junto con las luces ámbar que revoloteaban alrededor del árbol, casi como si estuvieran bailando, el pintoresco paisaje era suficiente para provocar el asombro de cualquiera que lo mirara.

La hermosa y noble apariencia del Árbol del Mundo también dejó a Seol Jihu sin palabras.

En ese momento, una de las ramas se movió suavemente hacia abajo. Se dirigió directamente a Seol Jihu como para señalarle, y las hojas que colgaban de la rama se agitaron suavemente.

Casi como si le estuviera haciendo una tímida señal para que se acercara.

Un viento suave sopló mientras Sylphid agitaba su mano con una risita.

"Uuuuh..."

Como resultado, tanto Seol Jihu como los miembros del equipo de la expedición que estaban detrás fueron empujados a través del lago.

Una vez que aterrizaron frente al Árbol del Mundo, las ramas del árbol descendieron y abrazaron fuertemente a Seol Jihu.

Al acercarse a Seol Jihu, las hojas le hicieron cosquillas en las mejillas. Era como un bebé recién nacido reconociendo a su madre y corriendo a su abrazo.

[Te equivocas, Árbol del Mundo-nim. En efecto, el que te ayudó a nacer, pero es humano. No es tu padre.]

Sylphid dijo algo que Seol Jihu no podía entender, así que se quedó quieto.

Sinceramente, se sentía muy bien. Cuando respiró profundamente el aire refrescante de las hojas, sintió que su mareo desaparecía como si se estuviera purificando.

Ssss...

'... ¿Eh?'

No, no fue sólo un sentimiento.

Cuando una luz suavemente brillante descendió sobre Seol Jihu y los otros miembros del equipo de la expedición, sus cuerpos realmente experimentaron un cambio.

Tanto las pequeñas como las grandes heridas desaparecieron, brotó nueva piel y la vitalidad fluyó por sus cuerpos fatigados. Energía pura y limpia surgió del fondo de sus cuerpos.

Seol Jihu emitió un suave sonido mientras el maná limpio hervía y calmaba su circuito de maná ruidoso. Solo cuando algo cayó sobre su cabeza, salió de su letargo.

Seol Jihu agarró con ambas manos la cosa que estaba rodando hacia abajo desde su cabeza.

Lo que había golpeado su cabeza era nada menos que la fruta roja como una manzana que estaba colgada en la parte superior del árbol.

[Oh, Dios.]

Sylphid, que miraba con satisfacción, exclamó en voz baja.

[Es el primer fruto del Árbol del Mundo, que sólo se puede hacer después de que llegue a la edad adulta... Debes haberle gustado mucho.]

Seol Jihu manipuló la fruta que se sentía fresca.

'Suena como si fuera increíble...'

Él reconoció la gratitud del Árbol del Mundo y también estaba agradecido de que le diera un regalo tan precioso.

Pero eso no es algo importante ahora mismo.

[No te preocupes, humano.]

Notando lo ansioso que estaba Seol Jihu, Ifrit respondió a sus preocupaciones con calma.

[¿Ves las luces que flotan alrededor del Álbol del Mundo-nim?]

"Sí."

[El Árbol del Mundo-nim ya está en ese proceso. Comenzó tan pronto como terminó de dar a luz una nueva vida.]

'Eso significa...'

Seol Jihu asintió con la cabeza sin querer.

No estaba exactamente seguro de lo que estaba pasando, pero parecía que el Árbol del Mundo estaba haciendo su mejor esfuerzo.

'Me alegra escuchar eso, pero...'

Seol Jihu preguntó.

"¿Cuánto tiempo tomará?"

[No estoy seguro. Conectarse con el Mundo Medio y crear un nuevo avatar en la Fortaleza Tigol no es tan fácil.]

Aunque dijo esto, Ifrit sonrió suavemente.

[Pero el Árbol del Mundo-nim es una existencia que rivaliza con un dios.]

[Y porque acaba de llegar a la edad adulta, su poder está en su mejor momento. No tardará mucho. Unos pocos minutos más deberían ser suficientes.]

Unos pocos minutos más.

Aunque no le satisfacía, Seol Jihu se tragó sus palabras.

[De todos modos, pensar que te daría el primer Yggdrasil... no me lo esperaba.]

[Ciertamente tiene la cualificación para recibirlo.]

[Lo reconozco.]

Ifrit asintió con la cabeza antes de fijar su postura.

[Ya que el Árbol del Mundo-nim lo reconoció, es justo que también expresemos nuestra gratitud y respeto.]

Comenzando con Ifrit, los cuatro Espíritus Reyes restantes se movieron.

Sylphid se inclinó educadamente, haciendo una elegante reverencia con su mano sobre su pecho, y los demás expresaron su gratitud a su manera.

No fueron sólo los Espíritus Reyes.

Los Espíritus cercanos que servían a los Reyes también se inclinaron.

Seol Jihu se rascó la mejilla. Sintió la sinceridad de los Espíritus, pero situaciones como ésta siempre lo hacían sentir incómodo.

[Reviviste al dios al que servimos y salvaste el mundo en el que vivimos. Tienes la cualificación para recibir nuestra admiración y adoración.]

Ifrit enfatizó una vez más antes de preguntar repentinamente.

[¿Hay algo que quieras en particular?]

"¿Algo que quiera?"

[Queremos devolverte todo lo que has hecho. No dudaremos en conceder cualquier deseo siempre que esté dentro de nuestras capacidades.]

Seol Jihu pensó profundamente.

Aunque le pidiera algo que quisiera, no había nada en particular.

Lo único que se le ocurrió fue pedirle a los Espíritus que pusieran todo su esfuerzo en la lucha contra los Parásitos. Sin embargo, ya parecían ansiosos por hacer eso.

"No lo sé. No puedo pensar en..."

Antes de que pudiera terminar de hablar, algo tocó su costado.

Girando por reflejo, Seol Jihu vio al ave fénix con su largo cuello y se asustó.

"¿Qué pasa?"

—Compañero, escúchame.

El fénix susurró rápidamente, y los ojos de Seol Jihu se ensancharon.

"¿Hmm?"

—Puedes repetir lo que dije palabra por palabra.

"¿Pero qué significa eso?"

—¿Qué piensas? Son palabras mágicas que forzarán las manos de esos tontos. Este mundo no puede continuar de esta manera. Es necesario un cambio.

Seol Jihu miró a los Espíritus Reyes con una expresión confusa.

"Um, no hay nada que quiera en particular, pero... kuhum."

Aclarando su garganta, transmitió lo que escuchó.

"Me gustaría que perdonaran a las Hadas de las Cavernas ahora."

Al escuchar esto, Baek Haeju frunció el ceño y giró su cabeza hacia Seol Jihu.

[….]

Los Espíritus Reyes no respondieron de inmediato.

Después de un breve momento de calma, Ifrit cruzó sus brazos y suspiró.

[Enseñándole cosas inútiles...]

—¿Inútiles?

El Fénix frunció el ceño.

—Tontos. ¿Planeas reflexionar sobre el pasado después de esta tragedia casi irrecuperable?

[Pero...]

—Pero, mi trasero. El Reino de los Espíritus fue salvado. Eso gracias a mi compañero y sus aliados.

El ave fénix no levantó la voz, pero tenía un tono burlón.

—Estos tipos tienen que irse pronto. ¿Y si los parásitos atacan de nuevo? ¿Qué vas a hacer entonces?

[Eso no sucederá.]

—¿Eso no sucederá? ¿Qué, vas a pedir ayuda de nuevo?

Ifrit cerró la boca.

—Como sabes, la salvación del Reino de los Espíritus esta vez fue gracias a la suerte, ¡Un milagro que ocurre a través de múltiples coincidencias!

[Mm...]

—Si ustedes no fueran tan tercos, no habríamos tenido que venir a este lugar. ¿Tienes idea de cuántas cosas debemos resolver en el Mundo Medio? ¡No tenemos tiempo para dedicar nuestra atención a este lugar!

[….]

—Si te rehúsas a comprometerte y sufres un percance similar de nuevo... Entonces el Reino de los Espíritus no tendrá otra opción que enfrentar la destrucción total. Recuerden eso, idiotas.

Ifrit se mordió los labios ante la aguda reprimenda del fénix.

[No tengo nada que decir...]

[Acepto esa petición.]

Mientras Ifrit murmuraba amargamente, el Rey Espíritu del Agua, Aqua, habló con una voz serena.

[Lo que Arcus-nim dijo es correcto. Hicimos todos los nuestros preparativos antes de enfrentarnos a los Comandantes del Ejército, pero al final fuimos derrotados con demasiada facilidad.]

[En efecto. Si no cambiamos, lo mismo ocurrirá fácilmente de nuevo.]

Sylphid estuvo de acuerdo con Aqua y también aceptó la petición.

Eso es algo que debemos evitar que suceda. El pecado de las Hadas de las Cavernas no puede ser borrado, pero debemos abrir los dos lords a pesar de eso.]

Con esto, dos Espíritus Reyes  votaron a favor de la petición de Seol Jihu.

Ifrit se giró hacia los dos restantes.

[Bueno, Las Hadas de las Cavernas y las Hadas del Cielo ya están cooperando en el Mundo Medio. Estoy de acuerdo en que debemos priorizar a nuestro enemigo común primero.]

El Espíritu Rey de la Tierra estuvo de acuerdo a regañadientes de una manera un tanto dudosa.

Ea no dijo nada. Simplemente se dio la vuelta y se alejó. Estaba claro que estaba reacia, pero parecía entender que no se podía evitar.

[Ya que la mayoría de los Reyes Espirituales están de acuerdo... Huuu.]

Ifrit exhaló otro profundo suspiro antes de mirar a Seol Jihu fijamente.

[Humano, no, nuestro salvador.]

Continuó con una voz clara mientras aún dudaba un poco.

[¿Es eso lo que realmente deseas?]

"Sí, por favor perdona a las Hadas de las Cavernas ahora."

Seol Jihu asintió inmediatamente.

[En ese caso, que así sea. Después de todo, es la petición de nuestro salvador y en última instancia es para nuestro beneficio.]

Luego, después de un momento de vacilación, habló con determinación.

[... ¡Aceptamos su petición!]

Baek Haeju y algunos otros abrieron sus ojos con incredulidad.

[Yo, Ifrit, en representación de todos los Espíritus, prometo perdonar a las Hadas de las Cavernas.]

[De ahora en adelante, Ophinü Odor será abierto, liberando de este modo a Diffidem Odor también.]

[Pero teniendo en cuenta que esto no es por nuestra voluntad, sino por la petición de nuestro salvador.]

La mandíbula de Philip Muller se cayó. Seo Yuhui y Agnes también miraron fijamente a Seol Jihu con expresiones aturdidas.

Fue porque conocían la historia de fondo, sobre lo que pasó en el pasado. 

El por qué las Hadas se separaron.

También, el por qué las Hadas de las Cavernas se quedaron ciegas y se envolvieron los ojos con telas.

Sin embargo, los Espíritus Reyes acababan de aceptar la petición de Seol Jihu y juraron perdonar a las Hadas de las Cavernas.

La enemistad profundamente arraigada entre las Hadas que nadie podía resolver durante los últimos miles de años acababa de ser resuelta.

Como mínimo, debería haber generado una enorme cantidad de puntos de contribución.

—... Hmph.

El fénix resopló.

—Bien, finalmente aprendiste lo que es importante.

"Gracias."

A pesar de dar las gracias, Seol Jihu todavía tenía una expresión confusa por la falta de conocimiento que tenía sobre el pasado de las Hadas y los Espíritus.

"No estoy seguro de los detalles, pero espero que no pienses que ha sido una muy mala decisión. Como dice el refrán, el enemigo de tu enemigo es tu amigo."

[El enemigo de tu enemigo es tu amigo...]

Ifrit repitió las palabras de Seol Jihu y luego se rió.

[Ese refrán, es perfecto para esta situación.]

Tan pronto como Ifrit terminó de hablar, las ramas del Árbol del Mundo, incluyendo las que abrazaban a Seol Jihu, se levantaron lentamente.

¡Woooooong!

Un sonido vigoroso resonó entonces, y los cinco Espíritus Reyes se giraron simultáneamente.

Al mismo tiempo, la visión de Seol Jihu se volvió amarilla brillante.

Chohong gritó.

"¡El Árbol del Mundo...!"

... Estaba brillando.

Las luces brillantes alrededor del Árbol del Mundo se habían reunido, y todo el fresno emitía una brillante luz dorada.

Eso no era todo. Los cuerpos de los miembros del equipo de expedición brillaban con la misma luz.

Seol Jihu levantó lentamente sus manos.

Sus manos brillantes se dispersaban en un fino cúmulo de luz y se movían en el aire. La luz se desvió hacia arriba y fue absorbida por el Árbol del Mundo.

"Esto es..."

[Los preparativos.]

Ifrit dijo en voz baja antes de inclinar la cabeza.

[Sí, están hecho.]

Luego, mientras Seol Jihu y los otros miembros de la expedición miraban hacia arriba.

¡Kwaaaaaaaa!

El Árbol del Mundo entero se transformó repentinamente en un gigantesco cúmulo de luz y se disparó hacia el cielo.

En un parpadeo, un magnífico pilar de luz se erigió, atravesando el cielo y desapareciendo en el espacio exterior.

En este punto, la mitad del cuerpo de Seol Jihu se había dispersado. A medida que su conciencia se iba desvaneciendo, sintió que estaba siendo absorbido por la distancia.

Cuando su visión se volvió blanca, Seol Jihu pudo escuchar, la voz digna de Ifrit. 

[Gracias. Por darnos la oportunidad de vengarnos. ¡Nos vemos en la Fortaleza Tigol...!]


***


Mientras tanto, en la Fortaleza del Tigol, la Federación y la humanidad estaban en una feroz batalla que sólo podía describirse como un caos total.

Una sangrienta batalla había estallado una vez que los Parásitos comenzaron un ataque total.

"¡Vienen las Banshees!"

"¿Qué?"

Gabriel miró rápidamente más allá del muro de la fortaleza. Como escuchó, almas horribles se precipitaban hacia la fortaleza a velocidades aterradoras.

"¿De repente están atacando de frente...? No."

Gabriel apretó sus dientes.

"¡Preparen los Truenos! ¡Construyan una red de fuego!"

Se mordió el labio con ansiedad incluso cuando daba la orden.

Por fin, la fuerza principal de los Parásitos llegó a la fortaleza.

Un lado tratando de abrirse paso, un lado tratando de detenerlos.

No es necesario mencionar que el primero tenía una ventaja abrumadora.

Pero eso no significaba que el lado en desventaja se quedaría sentado sin hacer nada.

"¡Fuego!"

Gabriel ordenó a los soldados de la Federación que dispararan, y las Hadas del Cielo se elevaron llevando a Truenos en sus manos.

¡KIAAAAAAAA!

Las Banshees gritaron como si no tuvieran miedo a la muerte.

*Destello*

Un enorme destello de luz se apoderó del cielo, seguido de un estampido sónico que reverberó por toda la tierra.

"¡Keeeeu!"

"¡Aaaaack!"

Los miembros de la Federación cerca del epicentro del estampido sónico, colapsaron gritando.

Todos se cubrieron los oídos y temblaron esporádicamente mientras fruncían el ceño.

"¡Euuuu...!"

Gabriel también se tambaleó.

La explosión de los Truenos es la única gracia salvadora.

Ella se agarró al muro y se estabilizó, pero frunció el ceño viendo la ola de Súcubos volando a través del destello de luz que se desvanecía.

Justo cuando estaba a punto de reaccionar, ella hizo una pausa.

"¿...?"

En lugar de atacar, las súcubos cruzaron tranquilamente el cielo.

Cada una de las súcubos recogió un cadáver aleatorio, pasó por el muro de la fortaleza y voló hacia el punto más alto de la Fortaleza del Tigol.

"¿Qué...?"

Gabriel miró aturdida a Castidad Vulgar.

'No puede ser'.

Entonces, sus ojos se abrieron de golpe al darse cuenta de la intención de la Castidad Vulgar.

"¡DETENGANLAAAAA!"

Mientras ella gritaba a todo pulmón, los soldados situados en el camino que conducía a la cima se apresuraron.

Pero cuando los Ángeles Caídos y las Hadas del Cielo extendieron sus alas para volar hacia arriba, las súcubos arrojaron los cadáveres en sus manos como si hubieran estado esperando este momento.

¡Plop, plop! Los cadáveres que caían vomitaban sangre rojinegra. La sangre que fluía comenzó a brotar antes de convertirse en monstruos.

Estos eran Golems Sangrientos, el ejército de la Caridad Aborrecible.

¡Guooooooo!

Mientras los Golems Sangrientos aullaban ferozmente y avanzaban, una caótica batalla estalló en el medio del camino.

Mientras tanto, Castidad Vulgar guió a las súcubos y se alejó volando hacia lo más alto de la zona central de la fortaleza, donde se encontraba el Árbol del Mundo.

Gabriel no entendía por qué los Parásitos estaban usando su precioso ejército de una manera tan ineficiente para acercarse al Árbol del Mundo que ya estaba muerto.

Ella bajó sus manos impotentemente. Quería decir algo, pero no salió ninguna palabra.

Cualquiera que fuera la intención de los Parásitos, les había permitido entrar en la fortaleza.

¡De hecho, dos ejércitos!

Aunque sus acciones estaban fuera de sus expectativas, no podía hacer nada para evitar que se abrieran paso.

"......"

Gabriel se rió de repente mientras pensaba: '¿Deberíamos haber usado los Truenos con más moderación?'

En realidad, ella lo sabía.

Sabía que la Fortaleza Tigol, sin la protección del Árbol del Mundo y el poder de los Espíritus, no es más que un enorme muro que se desmoronaría fácilmente cuando el enemigo atacara en serio.

Por eso Gabriel no dijo nada.

Como este incidente los obligaría a enfrentarse a sus enemigos desde el interior de los muros, estaba claro que no durarían mucho.

En otras palabras, cualquier resistencia que ofrecieran de ahora en adelante no tendría sentido.

*Retumbar*

En ese momento, la estatua de piedra del acantilado cambió de color y se desplomó, como prediciendo el futuro que la Federación pronto enfrentaría.

Los ojos de Yuirel se desvanecieron al contemplar la escena.

Mostraba que la infestación de los Nidos había llegado a la fortaleza.

"Ya..."

Luchar contra cuatro ejércitos ya es una tarea difícil. Ahora, los muros estaban empezando a caer.

¡Koong!

El sonido de la estatua impactando contra el suelo, mezclado con los gritos y chillidos que resonaban desde todas las direcciones, sonaba como el preludio de la perdición.

"Esto es..."

Yuirel bajó la cabeza y suspiró.

"Realmente... El final..."

Cada palabra que salía de su garganta estaba llena de desesperación.

Al final, ella miró fijamente a las súcubos mientras se alejaban volando.

"¡Si tan sólo tuviéramos el poder de los Espíritus...!"

De repente, el Hada del Cielo cayó de rodillas mientras se lamentaba en voz alta.

Sus ojos, mirando con resentimiento al Árbol del Mundo, se desvanecieron.

"¡Heheuk!"

Entonces estalló en lágrimas.

Tal vez porque resultaba muy evidente su desesperación y frustración, su estado de ánimo se extendió rápidamente a su entorno.

"¡Keuk...!"

Los Hombres Bestia gravemente heridos también lloraron de indignación.

"Heuk... kkeuk..."

Y los Enanos, ocupados en crear nuevos truenos incluso en ese momento, también se llenaron de lágrimas.

Las lágrimas comenzaron a brotar por toda la fortaleza.

Todavía pensaban en resistir hasta el amargo final, pero no podían evitar que las lágrimas brotaran.

Porque sentían que este era el final, justo como dijo Yuirel.


*


La Castidad Vulgar no se detuvo hasta que alcanzó un punto de vista panorámico de toda la fortaleza.

Desde este lugar, toda la fortaleza parecía caber dentro de su mano.

Lo mismo ocurría con el árbol muerto que estaba en medio de la fortaleza.

'¿Qué?'

Inclinó la cabeza después de confirmar el estado del Árbol del Mundo.

El árbol se secó en un estado lamentable, como ella lo predijo.

'Sigue siendo el mismo, así que por qué...'

Ella vio cientos de soldados y una gran estela protegiendo el Árbol del Mundo, pero no parecían tan amenazadores.

No importaba cómo viera la situación, esta no justificaba sacrificar el ejército de Paciencia Explosiva con los Truenos y enviar al ejército de Caridad Aborrecible hacia el centro de la fortaleza.

'No'.

Sin embargo, Castidad Vulgar pronto sacudió su cabeza.

La Reina debe tener sus razones.

No había necesidad de que una simple servidora como ella la cuestionara.

Ahora solo necesitaba apaciguar la furia de la Reina tan pronto como fuera posible.

Aunque la estela débilmente brillante resultaba un poco perturbadora, Castidad Vulgar no le prestó atención y extendió sus brazos.

Entonces.

"¡QUEMAR!"

En el momento en que liberó la energía comprimida dentro de ella.

¡BOOM!

Una enorme columna de fuego se disparó desde el suelo del árbol muerto y lo envolvió por completo.

Eso no fue todo. La lava atravesó la tierra y salió como una fuente. ¡Un banquete de fuego incendió toda la fortaleza!

"¡Jajajajaja!"

Dentro de los pilares de fuego que se elevaban hacia el cielo, Castidad Vulgar se inclinó hacia atrás y se echó a reír.

"¿Viste eso, mi Reina?"

Girándose con una sonrisa radiante, ella apuntó hacia abajo mientras miraba la enorme imagen en el cielo.

"¡Mira! ¡El Árbol del Mundo y la fortaleza están ardiendo!"

La Fortaleza Tigol se había convertido en un mar de llamas. El Árbol del Mundo también se estaba volviendo negro al ser cocinado por el fuego.

"¡Espera un poco más, Reina! Yo, Castidad Vulgar, cumpliré tu orden y acabaré con esta fortaleza..."

Hablando con orgullo, Castidad Vulgar agitó su mano y le hizo una señal a su ejército de súcubos.

"¡Ahora! ¡Vamos...!"

Fue entonces.