Reciente

martes, 30 de junio de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 143

Capítulo 143. Tres Nornas (2)


Plop.

Plop.

El sonido de algo cayendo.

El Dios de la Espada abrió sus ojos ante el sonido. La máscara de león que siempre le cubría la cara desapareció en algún momento.

¿Dónde estaba?

El Dios de la Espada quiso hablar pero sólo un gemido escapó de su boca. No pudo decir nada.

Nació siendo mudo, así que no sabía hablar. Gracias a esto, siempre había sido acosado. Debido a que una persona discapacitada sólo podía sobrevivir siendo fuerte en la Torre, trabajó más duro para lograr su objetivo.

Entonces, el Rey Marcial se fijó en él, y se convirtió en su discípulo. Y cuando llegó a un punto importante de su vida, adquirió una habilidad llamada 'Telepatía'.

En ese momento, estaba tan conmovido que lloró. Esa fue la primera y última vez que lo hizo.

Después de eso, usó la Telepatía todo el tiempo y ya no sintió ninguna molestia. 

Pero como su cuerpo estaba muy dañado, al igual que su maná, no podía usar Telepatía.

Se sentía muy incómodo al no poder hablar. El Dios de la Espada recordó sus viejos tiempos.

Así que apenas conteniendo su dolor y sacando todo lo que pudo, usó su Telepatía.

[¿Hay... alguien... ahí?]

Habló con dificultad, pero no hubo respuesta. Su Telepatía se evaporó inútilmente en el aire. 

¿No había nadie aquí?

El Dios de la Espada usó su Telepatía otra vez.

[¿Hay alguien?]

Pero aún así no hubo respuesta.

Él frunció el ceño.

A donde quiera que fuera, sus subordinados siempre lo seguían como sombras. Incluso cuando estaban cansados.

Solían parecer su sombra aparecían llamara. 

Entonces el Dios de la Espada pensó que algo andaba mal. En sus confusos recuerdos, sus subordinados lo seguían incluso cuando estaban malheridos, y el Dios de la Lanza estaba corriendo con él sobre su espalda.

Y después de eso...

¿Qué pasó?

Tenía un dolor de cabeza punzante. El Dios de la Espada frunció aún más el ceño.

Como si le indicara que no debería pensar en nada más, su cabeza negaba seguir reflexionando sobre el tema. Como diciendo que fuera a descansar, ya que estaba cansado. 

Pero el Dios de la Espada trató de explorar su mente aún más. 

Estaba claro que faltaba algo. Tenía que recordarlo.

Así que trató de recordar lo que le faltaba, y con su mente cada vez más clara, todo comenzó a encajar como un rompecabezas.

La Reina del Verano justo detrás de ellos, sus subordinados precipitándose como polillas atraídas por el fuego para salvarlo, y la isla colapsando. 

Y.

El Dios de la Lanza que lo había protegido lo mejor que pudo, recibiendo flechas y cuchillos con una sonrisa.

[¡......!]

Todo lo recordaba como si fuera una película.

Recordaba haber sido perseguido, pero no sabía qué pasó después. El Dios de la Espada atormentado por la ansiedad, terminó usando lo que le quedaba de energía.

Continuó usando su Circuito de Maná destruido.

Cada vez que lo hacía, su cuerpo se retorcía de dolor, pero lo soportaba.

Comenzó moviendo sus dedos, después lentamente movió la mitad superior de su cuerpo moviendo sus brazos. Luego empezó a levantarse inestablemente moviendo sus piernas.

Extendió su mano para apoyarse de la pared. Y levantó su pesada cabeza para observar su entorno.

El Dios de la Espada pudo darse cuenta de que había estado en una cueva todo este tiempo. Podía sentir la humedad a través de su nariz. Y cuando apenas pudo caminar, los charcos en el suelo hicieron un sonido de salpicadura mientras avanzaba.

Se movió hacia la luz que podía observar a lo lejos. Como si fuera una cuerda de salvación arrojada desde el cielo, caminó hacia ella como si se tratara de una señal.

Después de algún tiempo, fue capaz de salir de la cueva. El olor húmedo de la cueva desapareció, y una brisa sopló en su cara. Se sintió aliviado.

Pero el Dios de la Espada no podía sonreír. 

Contempló una amplia vista a lo largo de la llanura frente a la cueva.

Los rostros familiares estaban parados en fila como una pared. 

Como si no fueran a permitir que nadie entrara a la cueva.

Las personas que parecían enemigos estaban todos derrumbados en el suelo, sin poder atravesar la pared. Como si hubiera ocurrido una pelea sucia, los alrededores estaban destruidos y sólo quedaban ruinas vacías.

[¡Ah...!]

Los subordinados que componían la pared estaban sonriendo.

Como si estuvieran alegres por el hecho de que fueron capaces de proteger al Dios de la Espada sin dejar entrar a una sola persona. Como si estuvieran felices de poder completar sus deberes hasta el final.

[¡Ahh...!]

Aunque habían exhalado su último aliento hace algún tiempo, todavía estaban parados con firmeza. Como si fueran a protegerlo incluso en la muerte.

Y en medio de todos ellos, estaba el Dios de la Lanza.

En un estado aún peor de lo que recordaba, con numerosas armas plantadas en su cuerpo, haciendo que se preguntara cómo es que pudo aguantar tanto tiempo.

Usando una lanza como bastón, estaba arrodillado sobre una de sus rodillas con los ojos cerrados. Había numerosos cadáveres tendidos frente a él, como si hubiera estado luchando hasta el final.

[¡AHHHHHH!]

El Dios de la Espada gritó ante la increíble vista. Quería liberar las emociones que estaban acumulando en su interior. Quería gritar, pero su voz no hizo ningún sonido. Por primera vez, maldijo su cuerpo mudo.

El Dios de la Espada, quien calculaba cada uno de sus movimientos, sólo tenía una persona a la que le revelaba todo. 

El Dios de la Lanza. Su amigo que le había tendido la mano, cuando sólo recibía el desprecio y el desdén de los demás. El travieso que había seguido atrayéndolo diciendo que debían aprender juntos un divertido juego llamado Mugong.

Su amigo murió. Pero sonreía de forma extraña. Debió estar feliz por el hecho de que pudo proteger a su amigo usando todos los medios posibles. 

Pero el Dios de la Espada sintió aún más dolor por ese hecho.

El Dios de la Lanza había sido un tonto, debería haber huido. ¿Por qué arriesgaría su vida por él? Si estuviera vivo, el Dios de la Espada hubiera estado resentido. Pero estaba muerto, así que no podía culparlo.

Quería sacarse el corazón.

Si tan sólo pudiera salvar a Dios de la Lanza. Si tan sólo pudiera recuperar a sus subordinados muertos.

Entonces lo haría inmediatamente. Pero el mundo no es tan simple.

Así que el Dios de la Espada sollozó. Luego levantó la cabeza, apretando el puño y apretando los dientes. Las venas de su cara roja brotaron.

Entonces.

Sintió algo en sus manos. Se trataba de Gungnir, en la forma de un brazalete. La espada que tanto quería blandir aún estaba en su mano. 

En ese momento, todas sus emociones se calmaron como si hubieran sido una mentira.

El Dios de la Espada reflexionó.

Ya tenía la experiencia de haber creado Cheonghwado de la nada. ¿Por qué no sería capaz de hacerlo otra vez? Aparte de eso, tenía la confianza para establecer algo aún más grande. 

A diferencia de la última vez, el Dios de la Lanza no estaría físicamente con él. Pero el Dios de la Espada pensaba que seguiría estando a su lado incluso después de la muerte. 

[Siempre conmigo. Para siempre.]

El Dios de la Espada se levantó lentamente. Era doloroso porque su cuerpo no estaba curado todavía, pero se acercó al Dios de la Espada con una cara inexpresiva como si no sintiera nada.

Usó su mano para atravesar el pecho del Dios de la Lanza y extrajó su corazón.

El Dios de la Espada acercó el corazón hacia su cara que permanecía inmutable.

Crunch. Crunch. Los duros pedazos de corazón fueron aplastados por sus dientes. Sintió ganas de vomitar, porque estaba porque se estaba pudriendo, pero el Dios de la Espada se obligó a ingerir el corazón del Dios de la Lanza.

Muy lentamente. Para que fuera correctamente digerido.

[Caníbal]

Para restablecer Cheonghwado, necesitaría más fuerza que antes. Así que conseguirla, no sería posible usando medios normales. 

Necesitaba tocar un tabú. 

El canibal era un tipo drenaje de energía que consiste en comer el corazón de una persona muerta y obtener sus poderes.

También era una de las habilidades básicas escritas en la Tabla Esmeralda que Leonte adquirió. 

El Dios de la Espada nunca la había usado.

El poder obtenido a través de atajos sólo daña a su propietario. Además, esto resultaba inaceptable para él, que priorizaba el entrenamiento marcial sobre todo.

También, si las almas y maldiciones se mezclaban con su maná, podía dañar irrevocablemente su cuerpo. 

Sin embargo, el Dios de la Espada no tenía ninguna otra opción. Si intentaba curarse lentamente, podría llevar años. Entonces, su sueño de venganza no se cumpliría. 

Más que cualquier otra cosa. 

Como no tenía un método para conseguir la Piedra Filosofal, era la única forma de activar a Gungnir. 

Así que el Dios de la Espada desechó lo que quedaba de su orgullo. 

Ya no tenía el orgullo de marcialista. Afortunadamente, en el lugar habían muchos 'materiales' que restaurarían y aumentarían su poder.

Su amigo y sus subordinados. Iba a hacer realidad su deseo de protegerlo incluso después de la muerte. 

Y también, planeaba usar el poder obtenido de los corazones de los enemigos en su propia contra. 

Crunch. 

Crunch. 

Sólo se escuchaba al Dios de la Espada masticando y tragando. Ese sonido interrumpió el silencio de la llanura.


***


"... Entonces. ¿Te vas?"

La Reina del Verano frunció el ceño mientras miraba al Dios del Arco, que se inclinaba ante ella. No, ahora había que llamarlo por otro nombre.

Jang Wei. Es un nombre raro. Él provenía de un insignificante planeta llamado Tierra. Del mismo mundo que Ala Celestial. 

"Creo que el trato ha terminado. ¿No es así?"

Jang Wei no pertenecía a Cheonghwado o a Dragón Rojo.

Era un mercenario que hacía el trabajo por el que se le pagaba. En ese campo, era un mercenario muy conocido de rango S. Alguna vez, fue famoso por el nombre de 'Crepúsculo Secreto'.

Sin embargo, aparte del hecho de que provenía de la Tierra, no se sabía mucho sobre él. Además, el rostro que mostraba en cada ocasión era diferente, por lo que se decía que nadie conocía su verdadera apariencia.

Había recibido un trabajo de parte del Dragón Rojo hace mucho tiempo.

Alcanzar una posición alta en Cheonghwado, siendo los ojos y oídos del Dragón Rojo. Por supuesto, debía ayudarlos en lo necesitaran. 

Este método fue una elección convincente para penetrar en Cheonghwado, conociendo su naturaleza hermética. Y en el lapso de unos pocos años, Jang Wei mostró un enorme potencial en Cheonghwado. Por lo tanto, pudo obtener la posición de Dios del Arco. 

Desde la perspectiva de la Reina del Verano, Jang Wei era una pieza de ajedrez que podía ser usada eficientemente. 

Ya que nadie quisiera tirar años de trabajo. 

Además, Jang Wei se había convertido en uno de los Dioses Marciales de Cheonghwado. Si quería, podía fácilmente cortar su vínculo con Dragón Rojo. 

Sin embargo, disipó todas las preocupaciones y llevó al Dragón Rojo a su victoria. 

Pero la Reina del Verano sufrió pérdidas. Bahal había muerto, no sería capaz de encontrar fácilmente a un subordinado como este. 

Así que la Reina del Verano sugirió a Jang Wei que se convirtiera en uno de los 81 Ojos. Con la condición excepcional de darle la posición más alta si lo desea. 

Pero Jang Wei se negó rotundamente. 

Diciendo que lo haría si fuera un trabajo, pero no se pondría bajo el mando de otra persona. Añadiendo una amenaza preguntando si podían controlar a un espía de Cheonghwado.

Por eso, la Reina del Verano lo quería aún más. 

A sus ojos Jang Wei era como un precioso tesoro. 

Pero la Reina del Verano tuvo que abandonar esos pensamientos. 

Ya que no estaba en posición de ser codiciosa. Su cabello que estaba retorciendo con sus dedos tenía un color aún más azul. Era la prueba de que su Corazón de Dragón se estaba debilitando.

La Reina del Verano podía sentir el peligro. Si esto continuaba, su Corazón de Dragón podría terminar convertido en una simple piedra. 

La especie de los Dragones sin un Corazón de Dragón, no es diferente a un gran lagarto. Su valor desaparecería. 

La Reina del Verano estaba asustada de semejante futuro. No había sentido miedo ni siquiera durante la guerra con AllForOne, pero ahora tenía miedo de que pudiera desaparecer.

La Piedra Filosofal que ella pensaba que podría arreglar su corazón desapareció, junto con el resto de los materiales para completar la piedra. 

Si esto continuaba, era realmente peligroso.

Ella seguía buscando hasta debajo de las piedras para encontrar al Dios de la Espada, pero pensó que aunque lo encontrara, no encontraría la Piedra Filosofal.

Alguien definitivamente la había tomado. La persona que los había hecho luchar entre bastidores y los dejó confundidos. 

Ella necesitaba encontrar su rastro. Afortunadamente, Jang Wei dijo que también podía rastrear a la gente. 

"Bien. Entonces te preguntaré por última vez. ¿Realmente no tienes intención de trabajar bajo mi mando? Deberías saber muy bien lo que significa recibir mi bendición."

"Ya tengo un dios al que sirvo."

"Definitivamente, esa respuesta ha sido la mejor manera de rechazar mi oferta, ya que lo has hecho de forma indirecta, ¿Verdad?"

"Gracias por el cumplido."

"Bien. Entonces pediré otro trabajo. No hay límite de tiempo. Te daré todo lo que quieras. Pero quiero que termines el trabajo lo más rápido posible. Sólo tienes que encontrar a alguien."

"¿A quién estás buscando?"

A la pregunta de Jang Wei, la Reina del Verano cruzó las piernas y abrió la boca.


***


"Otro trabajo..."

En el camino hacia el portal rojo del piso 76, Jang Wei se frotó la barbilla con sus dedos.

"Me pregunto cuánto tiempo tomará esta vez."

Jang Wei no quería mucho dinero. Ya había ganado mucho, y tenía el Arco de las Cuatro Direcciones que recibió anteriormente, así que no necesitaba nada más.

Pero requería algo para saciar su sed. Una sed que siempre inquietaba su alma.

A menos que esto se resolviera,, no podría establecerse en ningún sitio y tendría que vagar.

"Espero que esta vez también dure mucho tiempo."

Con sus rápidos movimientos, un collar se salió un poco de su ropa y brilló.

Se trataba de un collar que había hecho con sus compañeros cuando era joven. 

Pero ahora, era el origen de la sed que estaba apretando su alma. 

Como si estuviera esperando algo.