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domingo, 14 de junio de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 126

Capítulo 126. Preparación para la Guerra (1)


'Me duele la cabeza'.

El Dios de la Espada tuvo que contener su molestia que seguía aumentando.

Luego de declarar su independencia de la Tribu de un Solo Cuerno dejando de ser un invitado, el Dios de la Lanza también abandonó la Tribu de un Solo Cuerno para unirse a él. Desde ese punto, el mundo se convirtió en una gran muralla.

A donde quiera que fuera, había obstáculos y pruebas.

Pero siempre, obtenía la victoria. Derribaba a sus enemigos y los aplastaba. Aunque estuviera en el suelo, volvía a levantarse.

Con el tiempo, se fue rodeando de gente como él, quienes podrían ser la base fundamental de Cheonghwado.

Entonces para el Dios de la Espada, el mundo siempre ha sido una muralla, una que necesitaba superar.

En el pasado, eso fue lo que hizo con Arthia. 

Ahora, debe hacerlo con el Dragón Rojo.

Sin embargo, es algo distinto. Porque el Dragón Rojo es un clan que se considera que gobierna la Torre. Y es el único grupo lo suficientemente fuerte para enfrentarse a AllForOne.

Una guerra con ellos podía ser difícil. No obstante, aunque Cheonghwado tenía comparativamente menos jugadores, ellos tenían muchos expertos.

Ocasionalmente, algunas personas decían que los únicos capaces de enfrentarse al Dragón Rojo eran los de Cheonghwado.

Sin embargo, el dueño de Cheonghwado, el Dios de la Espada, lo sabía. Todo es una tontería.

Aunque Cheonghwado reuniera todas sus fuerzas, seguían siendo novatos comparados con el Dragón Rojo.
 
El famoso 81 Ojos es sólo el comienzo. Había miles Rankers asociados al Dragón Rojo, y eso ni siquiera incluía a los miles de jugadores inactivos.

Más que nada, el Dragón Rojo tenía algo que los otros clanes no tenían.

Historia y cultura.

El nacimiento del Dragón Rojo fue hace mucho tiempo.
En ese momento, muchos Rankers se habían reunido en el piso 77 para derrotar a AllForOne, y se convirtieron en un clan. Ese clan eventualmente se convirtió en una gran organización y dejó su legado para el futuro.

De ese modo, Dragón Rojo se convirtió en el clan más grande conocido, y se transformó en una organización que estaba muy bien estructurada.

El número de jugadores que habían sido enviados al piso 11 es sólo la punta del iceberg del Dragón Rojo.

Pero sólo con eso, pudieron oponerse a Cheonghwado. No, siendo precisos, los estaban superando.
 
Incluso habían incorporado a la Tribu de un Solo Cuerno haciendo que el Dios de la Lanza se comprometiera su cuerno, pero si el Dragón Rojo realmente lo quisiera, Cheonghwado sería aplastado.

La única razón que impedía al Dragón Rojo hacer eso es porque no querían sufrir una pérdida significativa, así que sólo dudaban.

Pero Dragón Rojo definitivamente no estaba planeando retroceder.

Por esa razón, el Dios de la Espada estaba muy preocupado.

Ni siquiera quería estar en guerra con el Dragón Rojo. Sólo había llevado a cabo esto porque atacaron a Leonte primero. Ahora, sólo quería terminar la guerra lo antes posible.

Pero si lo hacía, no sólo desaparecería el término 'Nueve Reyes', sino que se extendería el hecho de que se habían rendido ante Dragón Rojo.

Pero si lo hacía, no sólo dejaría de ser uno de los 'Nueve Reyes', sino que se extendería el hecho de que se habían rendido ante Dragón Rojo.

Entonces, la reputación de Cheonghwado se derrumbaría.

Confianza y orgullo. Estas son las dos cosas por las que Cheonghwado es famoso.

Ambas cosas no podían simplemente desaparecer.

El Dios de la Espada dijo preocupado.

'¿Es la única solución la 'Espada' ahora?'

No importa lo pequeño que sea Cheonghwado comparado con el Dragón Rojo, un gran clan sigue siendo un gran clan.

Tenían un arma oculta.

Pero para activarla, se necesitaba una gran cantidad de maná. Ni siquiera el mismo Dios de la Espada podía usar tanto libremente.

El Dios de la Espada la llamaba la 'espada'.

Sin embargo, dependiendo de cómo se usara, podría ser una lanza, un arco o un hacha.

Se consideraba el artículo de un dios o un dios en sí mismo.

Así que nunca había imaginado usarlo a pesar de tenerlo, pero ahora tenía pensamientos diferentes.

'Todavía está incompleta. Pero debería sacar a Leonte.'

Él sabía lo que Leonte estaba haciendo.

Piedra. El artículo más versátil. Sería de gran ayuda para usar la 'espada'.

Y así el Dios de la Espada organizó sus pensamientos. Revelar la carta. Incluso, si está incompleta será de gran ayuda.

"¿Hay alguien, afuera?"

Después de su decisión, necesitaba dar órdenes de inmediato.

Cuando reveló su intención, su subordinado entró en la habitación con la cabeza inclinada.

"¿Me llamaste?"

"Tengo algo que decirle al Dios del Puño."

"Sí, señor."

Su subordinado se mezcló entre las sombras y desapareció. Mientras esperaba que Leonte viniera, el sirviente de Leonte entró en su lugar, con una expresión de disgusto en su cara.

"Ha habido problemas."

"¿Qué ha sido?"

"El Dios del Sable está atacando al Dios del Puño."

"¿Qué?"

El rostro del Dios de la Espada se congeló.


***


¡Clang!

"¡Loco bastardo! ¡Cuántas veces tengo que decir que no la tengo!"

"No te pregunté si la tenías. Dije que la trajeras. Será mejor que lo hagas si quieres vivir."
 
Leonte tragó con una cara nerviosa. Los ojos del Dios del Sable estaban ardiendo.

Su aura se arremolinaba alrededor de Leonte como un tornado, y los 9 sables en el suelo vibraban como si fueran a atacar en cualquier momento.

La intención asesina del Dios del Sable estaba ahogando a Leonte.

Antes, el Dios del Sable había venido a la habitación Leonte y dijo unas simples palabras.

|Piedra, dámela.|

Cuando Leonte escuchó eso, su cabeza se quedó en blanco.

La verdad que había estado tratando de ocultar era conocida por el Dios del Sable.

Pero por un lado, sintió ganas de llorar.

La razón por la que había sufrido y luchado todo este tiempo había sido por la piedra. Pero ahora que el Dios del Sable le decía que se la diera. Esto le parecía increíble.

Así que Leonte delirando, dijo: "No sé de que estás hablando."

Entonces, la respuesta que obtuvo fue, una intención asesina.

Los ojos del Dios del Sable tenían una mirada salvaje como si fuera a destrozar a Leonte.

"Tráela."

Ordenó con una voz gruñona.

Leonte tembló, y apretó los ojos. También era un Ranker. El hecho de que estuviera siendo amenazado de esta manera hería su orgullo.

"Yo no..."

Antes de que Leonte pudiera decir continuar hablando, el Dios del Sable torció su cuerpo de repente.
 
Su sable atrevesó el aire, y en un instante, apuntó al cuello de Leonte.

Leonte retrocedió, pero no pudo evitar pensar que lo había hecho demasiado tarde.

Cuando su cara se puso pálida, y algo destelló frente a Leonte.

¡Bang!

Finalmente, no pudo cortar el cuello de Leonte.

El Dios de la Espada enderezó su postura. Como una bestia, miró la lanza que incrustada en el suelo justo delante de él, luego desvió su mirada hacia el Dios de la Lanza que se puso delante de él.

"¿Qué estás haciendo? Muévete, Lanza. Esto no tiene nada que ver contigo."

"Sable. ¿Qué estás haciendo? Dragón Rojo está justo delante de nuestras narices, pero ¿Estás luchando contra un aliado? ¿Realmente te has vuelto loco?"

El Dios de la Lanza sacó su espada mientras su expresión se distorsionaba.

No le agradaba Leonte, pero como miembros del mismo clan, es necesario mantener los modales básicos.

Pero lo que el Dios del Sable estaba haciendo es claramente un acto de hostilidad. Una rebelión que está afectando al clan. Eso es inaceptable.

"Muévete."

Pero el Dios del Sable actuó como si no lo supiera y avanzó, sacando el sable que tenía a su lado. El Dios de la Lanza se puso en posición de nuevo.

No obstante, el Dios del Sable dejó de caminar repentinamente. Sintió que algo en su entorno.

Cuando giró la cabeza, el Dios del Arco le sonrió fríamente desde la cima de un árbol.

La habilidad del Dios del Arco para usar un arco es incomparable con la de cualquier otro en la Torre.

Algunos lo comparaban con el cazador de serpientes Galliard. Pero era lo suficientemente asombroso como para ser uno de los Dioses Marciales.

En el frente tenía el Dios de la Lanza. En la parte trasera tenía el Dios del Arco. Para conseguir a Leonte, necesitaba lidiar con ambos al mismo tiempo.

Incluso el Dios de la Espada tendría dificultades con esta lucha. Pero el Dios del Sable una vez más actuó como si no le importara y siguió adelante.

Sacando a relucir la pequeña cantidad de maná que le quedaba, levantó todos sus sables.

Y el rostro del Dios de la Lanza se volvió rígido.

Sabía que el Dios del Sable iba a luchar con todas sus fuerzas. Cuando el Dios del Sable usa sus nueve sables, es muy intimidante.

Los tres Dioses Marciales se enfrentarían. Quienes estaban cerca de ellos comenzaron a retroceder. No querían involucrarse en esta lucha.

Entonces, cuando el Dios del Sable estaba a punto de atacar al Dios de la Lanza.

"¿Qué está pasando aquí?"

Una fuerte voz retumbó desde el cielo. Y una enorme presión descendió sobre todos los presentes, destruyendo las auras de los Tres Dioses Marciales al mismo tiempo.

El Dios de la Lanza se sintió mareado y se dio la vuelta. El Dios del Arco bajó su arco y trató de recuperar el aliento con un rostro pálido.

El Dios del Sable, que había sido el más afectado, vomitó sangre y trató de recuperar su equilibrio. Pero una de sus rodillas ya estaban en el suelo.

El Dios de la Espada aterrizó silenciosamente en el suelo frente a él.

Llevaba una máscara de león de madera que la Tribu de un Solo Cuerno usa frecuentemente.

Sus famosas cuatro espadas en toda la Torre, giraban a su alrededor.

[¿Cuál es el problema? Habla, Sable.]

El Dios de la Espada miró el entorno desordenado y se giró hacia el Dios del Sable.

Bajo la máscara de león, sus ojos estaban ardiendo furiosamente. La actitud del Dios del Sable es algo que no podía tolerar, como alguien que respetaba el orden dentro de la Torre.

El Dios del Sable apretó los dientes y se forzó a ponerse de pie.

Su maná comenzó a agotarse, y sólo pudo arreglárselas con el Neidan que recibió de las Cuatro Bestias Legendarias.

"Sólo hay una cosa que quiero. Y acabo de pedirle a Puño que me la entregue."

¿Qué pidió? El Dios de la Espada no entendió que quería el Dios del Sable, regularmente no es alguien que llegaría tan lejos por algo material.

[¿Qué tiene el Puño?]

"Piedra."

[......]

Por un tiempo, el Dios de la Espada se quedó en silencio.

"Parece que también sabes algo, Espada."

El Dios del Sable siguió hablando.

"No sé qué es esa piedra. Sin embargo, necesito conseguirla."

"¿Por qué?"

"Porque mi hijo ha sido capturado por ellos."

[¡......!]

Los ojos del Dios de la Espada se hicieron más grandes.

Todos a su alrededor tenían una expresión de desconcierto porque no podían entenderlo, pero el Dios de la Espada entendió lo que había sucedido de inmediato.

El hijo del Dios del Sable, Hanbin, había sido secuestrado y el Dios del Sable estaba siendo amenazado. Por eso, estaba pidiendo la piedra.

"Así que entréguela. Con gusto seré castigado más tarde. Debo rescatar a mi hijo primero."

Los ojos amenazantes del Dios del Sable decían que nadie podía detenerlo.

Pero el Dios de la Espada no respondió de inmediato.
Porque también necesitaba la piedra. Pero el Dios del Sable es alguien que definitivamente necesitaba también.

El Dios de la Espada se dio cuenta de que habían caído en una terrible trampa.

No sabía quién había planeado esto en Dragón Rojo, pero quien haya sido, había hecho un trabajo espectacular. Es evidente lo que sucedería ahora. Así que el Dios de la Espada tuvo que organizar rápidamente sus pensamientos.

"Ya que no entiendo la situación, calmemos nuestra ira y hablemos de ello."

"¡Cada segundo es importante para mí...!"

"Dije que esperes. Sable."

El Dios del Sable gritó, pero tuvo que cerrar la boca ante la fría voz del Dios de la Espada.

Las espadas del Dios de la Espada rodearon al Dios del Sable.

Una abrumadora diferencia de poder.

El Dios del Sable se mordió el labio inferior. Incluso si estaba loco, tenía que calmarse. Si moría antes de conseguir la piedra, su hijo moriría.

Y los otros jugadores estaban en formación para atacarlo en cualquier momento.

Frustrado, el Dios del Sable soltó sus sables y alivió su ira de esa manera. El Dios de la Espada también retiró sus espadas.

[Primero, entra en tu habitación y cálmate. Luego te llamaré después de que este lugar esté organizado.]

Habló respetuosamente, pero fue una orden clara.

El Dios del Sable rechinó los dientes. Tenía que retirarse sin poder hacer nada.