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jueves, 11 de junio de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 124

Capítulo 124. Misión (4)


[La prueba del piso 16 está comenzando.]

[Prueba: En innumerables historias y leyendas, siempre hay un destino que cubre los cielos. Se dice que el mundo es uno de los muchos engranajes que giran en este mecanismo.]

[Hay muchas palabras para esto. La sociedad celestial, el fruto del bien y del mal, Yggdrasil...]
 
[Y en este lugar, hay tres diosas que velan por ese destino.]

[Hacen girar la rueda del destino de la vida. Miden los destinos y los cortan. Incluso observan los destinos de los dioses y los demonios.]

[Pero debido a ese excesivo esfuerzo, no son capaces de caminar, y siempre esperan a que la gente venga a su templo.]

[Por favor, respetuosamente visite el templo de las tres diosas. Sólo puedes visitar el templo, y hacer una pregunta, así que por favor sé considerado.]

Laplace mantuvo su palabra.

En su camino al piso 16, Yeon-woo no encontró a una sola persona o un Guardián.

Como si alguien hubiera interferido para que nadie pudiera molestarlo. Así que Yeon-woo pensó que todo había sido gracias a Laplace.

'O fue ese demonio'.

No tenía forma de saberlo.

¿Por qué Laplace o ese demonio estaba tan interesado en él?

En lugar de estar agradecido, Yeon-woo se sentía incómodo con la ayuda. No puede haber buena voluntad detrás de una ayuda de extraños sin motivo aparente.

Pero no había forma de rechazar la ayuda, así que Yeon-woo sólo aceptó su ayuda y llegó al piso 16.

El escenario que conforma el piso 16, no es muy grande.

En el centro de un gran bosque, había tres caminos diferentes que conducían a distintos lugares.

Cada camino conducía a templos diferentes, y en una vez que se elige el camino, no hay vuelta atrás.

Por lo tanto, había que elegir un camino con mucho cuidado.


Urd del pasado.

Verdandi del presente.

Skuld del futuro.        

En la leyenda de Edda, tres diosas habían encontrado refugio en el pozo de Urd, la fuente de la vida con que riegan las raíces del Yggdrasill.

Ellas hacen girar la rueda del destino. Por esta razón, el templo siempre estaba lleno de creyentes que querían escucharlas. Incluso, algunos dioses y demonios querían reunirse con ellas.

No importa cuán poderoso seas, tendrás curiosidad sobre tu destino.

Pero estas diosas evitaban a los dioses y demonios del piso 98. Ella permanecían en el piso 16, y solo ocasionalmente expresaban su voluntad.

Estaban rodeadas de misterio.

Pero en mi opinión, no son más que un montón de viejas seniles.


Si el destino estaba decidido, con las causas y consecuencias determinadas. Eso significaba que la voluntad, la libertad y la capacidad de cambiar las cosas son inexistentes.

Sólo los elegidos podían convertirse en dioses. Por eso, muchos jugadores perdieron la motivación.                    
Hubo un famoso incidente relacionado con el hermano de Yeon-woo que convirtió a las tres diosas en el hazmerreír de la Torre, mientras pasaba por el piso 16.

La mayoría de la gente buscaba consejo de los Tres Nornas antes de seguir subiendo la Torre.

<< Nota: Las tres diosas, hacen referencia a las 'Nornas' de la mitología nórdica. >>

Sin embargo, Yeon-woo no estaba muy interesado. 

Para Yeon-woo, el destino es algo que estaba decidido, pero también es incierto al mismo tiempo.

'Porque pase lo que pase, mi objetivo nunca cambiará'.

Esa fue la razón por la que ignoró la advertencia del demonio desconocido.

[Has adquirido 182, 'Joya de Fuego'.]

[Has adquirido 35, 'Cristal de Hielo'.]

[Has adquirido 91, 'Rosa Dorada'.]

….


Usando a los mercenarios, Yeon-woo fue capaz de recoger todas las piezas ocultas. Las colocó todas en su bolsa interdimensional.

Era el regalo que Bahal le había dado antes de salir del piso 11. Es un artefacto bastante caro.

'Es muy útil porque es como un inventario'.

Fue un regalo para facilitarle las cosas.

Las piezas ocultas no tienen precio. Y con el conocimiento de Yeon-woo, tenían un valor astronómico.

Los mercenarios sentían que iban a estallar en lágrimas cuando los artículos que obtuvieron con mucho esfuerzo, fueron arrebatados delante de sus narices.

Yeon-woo los ignoró, y cerró la bolsa para ponerlo alrededor de su cintura.

"Entonces, empezaremos a movernos ahora."

Con la palabras de Yeon-woo, los mercenarios suspiraron uno a uno. Sus condiciones mentales y físicas fueron completamente recuperadas gracias al Fuego Sagrado.

Luego de revisar sus armas, se voltearon paara mirar a Yeon-woo. Porque nadie sabía exactamente de qué se trataba la misión.

"¿Pero dónde está la base de Cheonghwado?"

Como sabían que sólo había 3 templos en el piso 16, no podían imaginar dónde estaría la base.

Yeon-woo respondió como si no fuera nada.

"El templo de Skuld."

Todo el mundo estaba conmocionado.

"¡......!"

"Eso, eso...."

"¿Estás diciendo que estamos a punto de atacar un templo?"

Los mercenarios estaban horrorizados. Algunos incluso gritaron. Un templo es un lugar sagrado para un dios. Profanar un templo significa ganarse la ira de un dios. Por supuesto, no es algo a lo que se pudiera reaccionar con calma.

"¿Por qué? ¿Hay algún problema?"

"¡Eso es una tontería! Aunque las Tres Nornas no se mueven del piso 16, también son seres divinos. Si las hacemos enojar, definitivamente nos castigarán..."

"No. No tienes que preocuparte por eso. Sólo pueden saber el destino de alguien. No hacen nada físicamente. También es por eso que no pueden moverse."

La razón por la que se llamaban las Tres Diosas Sentadas es simple. A pesar de que ellas tenían la facultad de observar el destino, no podían mover sus cuerpos físicos.

Con grandes poderes vienen grandes limitaciones. Así es el sistema de la Torre.

Por eso los Guardianes no podían interferir en los asuntos de los jugadores aunque podían moverse libremente por la Torre.

Pero los mercenarios seguían teniendo miedo.

"También. Cualquiera que se niegue a esta misión es un incumplimiento de contrato, así que tendrán que asumir la responsabilidad de la penalización."

Yeon-woo sacó algunos de los contratos de su bolsa interdimensional y los sacudió.

Esperando que esto sucediera, Bahal le había dado sus contratos de antemano.

A cambio de su alta remuneración, los mercenarios prometieron hacer todo lo que Dragón Rojo les ordenara.

Incluso se habían comprometido bajo el nombre de un demonio.

Si incumplían el contrato, sus almas estarían ligadas al demonio.

Todos sabían lo que significaba estar atados a un demonio.

Al final, no tuvieron otra opción que seguir a Yeon-woo.

Además tampoco confiaban en que escapar de Yeon-woo.

"Entonces, vámonos."

Así que los nerviosos mercenarios siguieron a Yeon-woo al bosque.

[Has elegido el camino hacia el templo del futuro, Skuld.]

El camino del bosque era tan amplio, que no interfería con el desplazamiento de un grupo de 250 personas. 

A medida que avanzaban los mercenarios, se sintieron extremadamente presionados.

Los mercenarios revelaron su intención asesina para ocultar su nerviosismo. Por otro lado, Yeon-woo sólo amplificó su maná.

Así que para cualquiera que los viera, parecían guerreros que se dirigían a una batalla a muerte.

"¿Huh? ¿Huhhh?"

"¿Qué es eso?"

"¿Dragón Rojo? ¿Pero por qué Dragón Rojo...?"

El camino hacia el templo comenzó a convertirse en un caos.

La gente que había estado alrededor se tensó ante la aparición del Dragón Rojo.

Yeon-woo y el Equipo 2 no ocultaron el hecho de que pertenecían al Dragón Rojo. Como si dijeran que nadie podría detenerlos. Y que si lo intentaban, se arrepentirían.

Así que los creyentes y los visitantes tuvieron que apartarse de su camino.

Gracias a la reputación del clan Dragón Rojo.

El clan más fuerte.

El controlador de la Torre, liderado por la Reina del Verano. Nadie quería relacionarse con ellos de mala manera.

Los sacerdotes y sumos sacerdotes de Skuld se pusieron frenéticos. Los sumos sacerdotes y los sacerdotes rápidamente salieron corriendo.

"¿Por qué está aquí el Dragón Rojo? No sé que están haciendo, pero esta es la residencia de una diosa. Por favor, oculten sus armas."

Un distinguido sacerdote inclinó su cabeza temblorosa.

Parecía ser un jugador de alto nivel. Pero ni siquiera podía pararse derecho frente al Dragón Rojo y el aura de Yeon-woo.

Yeon-woo apenas desvió su mirada del sumo sacerdote principal y miró más allá, hacia el templo.

Era un templo redondo con múltiples columnas de mármol.

Un aura sagrada emanaba del lugar.

También era completamente diferente del aura del Brazalete Negro de Yeon-woo.

Ignoró su pulsera que vibraba y miró al sumo sacerdote principal con indiferencia.

El sumo sacerdote principal sin querer se estremeció cuando se encontró con la mirada de Yeon-woo y dio un paso atrás.

Había recibido la bendición de un dios, pero sentía que sería aplastado en cualquier momento.

Sentía  que algo desconocido lo devoraría en cualquier momento.

"¿Estás diciendo que no sabes por qué estamos aquí?"

Con la voz baja de Yeon-woo, el sumo sacerdote principal se puso tieso.

"¿Qué está...?"

"Si no lo sabes, significa que nos menosprecian. Ahora, si estás fingiendo no saberlo, siguen menospreciándonos. ¿Cómo debo interpretar esto?"

Yeon-woo no tenía ninguna enemistad con el templo Skuld. Pero eso no significaba que los mirara favorablemente.

Ya que había venido en nombre del Dragón Rojo, mientras más grande sea la pelea, mejor.

Además.

'Cuanto más destroce este lugar, más impactante será la historia cuando Cheonghwado y el Dios del Sable la escuchen'.

Yeon-woo liberó completamente su aura, y el viento azotó a su alrededor.

Los sumos sacerdotes y los sacerdotes que habían salido para disuadirlo palidecieron, incluso cayeron al suelo.

Los creyentes y los visitantes rápidamente comenzaron a escapar del lugar, por miedo a ser arrastrados por la tormenta. Se escucharon gritos por todas partes.

En medio de toda la confusión. Yeon-woo sacó a Vigrid y la balanceó.

[Bendición de la Espada]

Yeon-woo designó el templo como su enemigo. De esa manera, la espada se hizo más fuerte porque los sumos sacerdotes, sacerdotes, visitantes y creyentes también fueron reconocidos como sus enemigos.

Y como había absorbido el poder Cuatro Bestias Legendarias, estaba expulsando una gran cantidad de Maná.

Los fuertes vientos azotaron el templo como si fueran a desgarrar el cielo en pedazos.

Debería haber muchas defensas y hechizos protegiendo el templo, pero nada funcionó.

Los sumos sacerdotes, los sacerdotes y todos los visitantes que huían, observaron el templo con la boca abierta.

Estaban tan sorprendidos que no podían moverse.

Entonces, los mercenarios actuaron según las órdenes dadas de antemano para entrar en el edificio destruido. Desarmaron a los soldados del templo con facilidad y entraron.

Yeon-woo los siguió, caminando por el sendero que habían hecho.

Los sumos sacerdotes y sacerdotes corrieron hacia Yeon-woo diciendo que no debía hacer eso, pero los ignoró y se detuvo frente a la habitación 13. 

Abrió de golpe la puerta donde estaba el hijo del Dios del Sable. Fue entonces cuando.