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miércoles, 27 de mayo de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 332

Capítulo 332. Promesa (2)


"¡Genial!"

El Pequeño Polluelo saltó.

"¡Lo hicimos!"

Agitando sus pequeñas alas, gorjeaba alegremente.

Marcel Ghionea no entendió la situación por un corto tiempo, pero no tardó mucho en darse cuenta del cambio.

Los tentáculos que se entrecruzaban en el aire se detuvieron por completo.

Y pronto.

Guoooooo-

¡Explotaron como fuegos artificiales cuando estalló el rugido de Yggdrasil!

"¡Ah!"

Pensando que había fracasado, una exclamación de alegría se escapó de la boca de Marcel Ghionea. Sin embargo, era demasiado pronto para sorprenderse.

¡Woo-! ¡Wooooo!

Los Nidos cuyos tentáculos fueron aniquilados gritaban. Al mismo tiempo, comenzaron a retorcerse locamente. Como un globo que es bombeado con aire, repitieron la expansión y el encogimiento.

Eventualmente, en el momento en que sus superficies se volvieron tensas e hinchadas.

¡Ssssshk!

Marcel Ghionea vio claramente un brazo gris y descolorido saliendo de un Nido.

Las ramas que se elevaban hacia el cielo temblaban como si se fueran a romper en cualquier momento. A medida que se agitaban con más fuerza, el número de luciérnagas que salían aumentaba. De esa manera, a medida que las chispas de luz revoloteaban tocando la figura gris, comenzó a recuperar su color original.

Finalmente, cuando el aura negra de la muerte se disipó completamente, un color rojo brillante apareció en la figura, y una llama ardiente se encendió de repente en el Nido.

¡Crackle!

Después de ser envuelto instantáneamente en llamas, los gritos del Nido se volvieron aún más dolorosos.

Sin embargo, este no era el único Nido que mostraba un cambio.

Un Nido se encogió de repente como si estuviera siendo comprimido por el aire, y otro Nido estaba siendo destrozado por aspas de viento.

El resultado final de todos los Nidos fue la muerte por violencia.

Cuando la corteza del árbol muerto se agrietó y se dispersó, los cinco Nidos no pudieron soportar la presión y explotaron. Al mismo tiempo, figuras que emanaban una gran presencia se elevaron de cada Nido.

Con sólo ponerse de pie, tiñeron el aire circundante con sus colores: marrón arcilla, azul agua, rojo oscuro, verde jade y azul cielo.

Los Espíritus que sobrevivieron estallaron en una ovación.

[¡Whooooo!]

[¡Los Espíritus Reyes!]

Marcel Ghionea finalmente recobró sus sentidos y miró a su alrededor. No pudo encontrar al Pequeño Polluelo. No fue hasta que se giró hacia el frente que vio al Pequeño Polluelo volando un poco más adelante.

Splash. Marcel Ghionea lo alcanzó y se arrojó al lago.

"Hey."

Empujando al Pequeño Polluelo hacia adelante, preguntó.

"¿Qué ha pasado? ¿Por qué el Árbol del Mundo desapareció de repente?"

"No lo hizo."

El Pequeño Polluelo respondió rápidamente.

"Se le concedió una nueva vida. Ya que se ocupó del asunto urgente, intenta tirar su cadáver y renacer en un cuerpo nuevo. Eso será mucho mejor para él a largo plazo."

"Pero ahora mismo..."

"Tonto. ¿Crees que el Árbol del Mundo es un idiota? Si se convirtiera en un cotiledón de inmediato, los Nidos lo habrían devorado."

<< Nota: Cotiledón - son las primeras hojas de las plantas. O en otras palabras, es cuando una semilla germina hasta producir sus primeras hojas. >>

El Pequeño Polluelo continuó bruscamente.

"Te lo dije. Teníamos una oportunidad porque el Árbol del Mundo permanecía incluso con un cuerpo contaminado. Cuando le entregamos la nueva semilla, recuperó el control de su cuerpo y usó el poder de las juncias para volar los Nidos. Tener cinco juncias fue realmente una fortuna divina."

"Entonces..."

"¡Ah, qué molesto! ¡Compruébelo tú mismo!"

Marcel Ghionea miró fijamente hacia adelante ante el regaño del Pequeño Polluelo.

A pesar de que la profundidad del agua, podía mirar a las profundidades usando los Ojos de Mil Millas.

Es justo como dijo el Pequeño Polluelo. La semilla había echado sus raíces donde estaba el Árbol del Mundo. Ahora, ya había brotado. A pesar de ser diminuta, el cotiledón se abrió, y rápidamente creció en tamaño.

Para cuando Marcel Ghionea llegó al centro del lago, ya estaba a punto de convertirse en un árbol joven.

La semilla del Árbol del Mundo necesitaría miles de años para crecer hasta la edad adulta sin la ayuda de las juncias o los nutrientes dejados por el Árbol del Mundo anterior.

Así que teniendo esto en cuenta, el nuevo Árbol del Mundo estaba creciendo a una velocidad asombrosa. Las cinco Juncias de Afrodita estaban mostrando su efecto.

"Ha pasado un tiempo. ¿Han estado todos bien?"

El Pequeño Polluelo habló tan pronto como llegó al centro del lago. Los Espíritus Reyes que estaban flotando en el aire miraron hacia abajo.

[Tú eres...]

Un titán ardiente, cuyo cuerpo estaba hecho de llamas, bajó lentamente su cabeza. Después de mirar fijamente al Pequeño Polluelo, dijo.

[Ya veo. Me preguntaba qué pasó. Así que fuiste tú, Espíritu Arcus...]

[¡Lord Espíritu Arco Iris!]

Un Espíritu del color del agua parecido a una sirena actuó con familiaridad.

[¡Has venido a salvarnos...!]

"¡Cállate!"

Sin embargo, el Pequeño Polluelo estaba furioso.

"¡Malditos idiotas, bufones totales! ¿Tan difícil es perdonar a las Hadas de las Cavernas? ¿Insistieron en ser testarudos incluso en una situación así?"

[Eso es...]

"¿Eso es? ¿Eso es qué? ¿Acaso no ven lo que le pasó a este mundo por su inútil terquedad? ¿Por qué no miran bien a su alrededor?"

Los Espíritus Reyes guardaron silencio ante el reproche de Pequeño Polluelo.

"... Hey."

Marcel Ghionea le dio un codazo el Pequeño Polluelo. Aunque no sabía de qué estaba hablando, sabía que no era momento de discutir.

El Pequeño Polluelo chasqueó su lengua antes de aclararse la garganta. Luego, fue directamente al grano.

"Deberían saber que esta situación no ha terminado, ¿Verdad?"

Al escuchar esto, los cinco Espíritus Reyes se giraron en una dirección. Era la misma dirección de la que había venido Marcel Ghionea. Debieron sentir el poder ilimitado de Bondad Retorcida mientras temblaban ligeramente.

El Pequeño Polluelo resopló.

"Lo que sea. Entreguen sus poderes."

[¿Nuestros poderes? Ah, quieres decir...]

"Deberían saberlo ya que se enfrentaron a esos monstruos. No sé cuánto tiempo aguantarán. No volveré a repetirlo. Entréguenlos."

[Queremos, pero...]

El Espíritu Rey del Fuego, Ifrit, habló suavemente.

[Desafortunadamente, no es posible en este momento.]

"¿Qué? ¿Por qué?"

[Como probablemente sepas, estuvimos atrapados dentro de los Nidos por mucho tiempo, proporcionándoles nutrientes. Aunque nos recuperamos un poco gracias a que el Árbol del Mundo nos suministró energía en el último momento, todavía tenemos sólo una fracción de nuestra fuerza total. Como están las cosas, no importará incluso si te damos nuestros poderes.]

"¿No pueden recuperarlos?"

Preguntó el Pequeño Polluelo mientras señalaba los restos de los Nidos que flotaban en el lago.

[No. Esas energías han sido contaminadas más allá de la recuperación.]

Ifrit sacudió su gran cabeza.

[El Árbol del Mundo no las purificó.]

"¡Entonces deben purificarlas ahora!"

[Esta es la voluntad y el juicio del Árbol del Mundo. Aunque podríamos si realmente quisiéramos, eso pondría demasiada presión en el Árbol del Mundo que acaba de evolucionar en un árbol joven.]

El Pequeño Polluelo gruñó.

El interior del Árbol del Mundo había estado vacío cuando los cinco Nidos se lo estaban comiendo. Como no podía purificar la energía contaminada, habría tenido que llenar el vacío usando más energía de la semilla y las juncias.

Sin embargo, el Árbol del Mundo no lo hizo.

Una vez que destruyó los Nidos, se detuvo inmediatamente y entró en el ciclo de renacimiento. Debe haber juzgado que usar más energía no permitiría que su nuevo cuerpo llegara a la edad adulta.

Considerando la situación en la Fortaleza Tigol, esta decisión no es tan difícil de entender.

[Espera un momento. No sé cómo se las arregló para obtener tantas juncias, pero no hay una, sino cinco. Una hora... No, treinta minutos deberían ser suficientes. Con el Árbol del Mundo creciendo, también recuperaremos nuestros poderes y te daremos la cantidad que quieras.]

Ifrit no estaba equivocado. Pero lo importante es que el grupo de Seol Jihu podría no durar otros treinta minutos.

Cada segundo de cada minuto era fundamental en esta situación. Esperar treinta minutos resultaba imposible.

"¡Maldita sea! ¡¡Si tan sólo tuviera más poder!!"

El Pequeño Polluelo gritó de rabia antes de moverse. Nadó hasta los restos de los Nidos, y luego miró rápidamente a su alrededor.

"Aquí está."

Pronto descubrió el núcleo negro del Nido y se dirigió hacia él. Lo que hizo a continuación causó que la mandíbula de Marcel Ghionea se abrir de golpe.

¡Peck, peck, peck! El Pequeño Polluelo comenzó a picotear el núcleo a una velocidad aterradora. A menos que estuviera viendo cosas, el Pequeño Polluelo se estaba comiendo el núcleo.

[Ah, claro, él también podría hacer eso.]

Cuando Marcel Ghionea estaba a punto de gritar si se había vuelto loco, una voz que fluía con el viento detuvo su pensamiento.

Pronto, un viento fuerte sopló. Los cuatro núcleos restantes flotaron desde los Nidos restantes. Después de que el viento los cortara en pequeños trozos del tamaño de un bocado, fueron suavemente entregados al Pequeño Polluelo.

Un espíritu parecido a un Hada verde translúcida bajó lentamente su mano.

Era la Espíritu Rey del Viento, Sylphid.

Miró al aturdido y parpadeante Marcel Ghionea y sonrió.

[Sé lo que te preocupa, pero no hay necesidad de alarmarse.]

"¿Está bien comer eso?"

[¡Claro! Arcus-nim es un Espíritu extraordinariamente especial, nacido bajo la bendición de la Diosa de la Castidad].

"¿Un espíritu especial?"

[Tendría que describir lo que pasó en ese entonces para darte una explicación adecuada. Desafortunadamente, no tenemos tiempo.]

[En pocas palabras, Arcus-nim nació con el deber de aniquilar el mal.]

[Nació únicamente con ese propósito. Todas sus autoridades y habilidades están diseñadas para facilitar ese propósito.]

[Es decir, devorar objetos contaminados por el mal es también parte de su deber. Para Arcus-nim, el mal es sólo una presa de la que puede alimentarse. Puede usar cualquier fuente de maldad como nutrientes para su crecimiento.]

Marcel Ghionea tragó con fuerza. Pensó que Pequeño Polluelo era simplemente una Bestia Espiritual malhumorada, pero resultó ser mucho más increíble. Se dio cuenta por la forma en que los Espíritus Reyes lo trataron.

Dicho esto, no le importaban mucho esas cosas. Marcel Ghionea miraba al Pequeño Polluelo con impaciencia. La única razón por la que no lo apresuró fue porque podía notar que el Pequeño Polluelo comía rápidamente.

'¡Deprisa, deprisa...!'

¿Cuánto tiempo pasó?

"Burrrp-"

El Pequeño Polluelo dejó escapar un fuerte eructo.

Marcel Ghionea abrió la boca por fin.

"¿Has terminado?"

"Mm, esto es aceptable."

El Pequeño Polluelo asintió con la cabeza. Tal vez debido a su estómago hinchado, parecía más grande que antes.

Eso no era todo. Su pelo amarillo dorado se había vuelto semitransparente, casi como los Espíritus que flotan a su alrededor.

"Espera, tú..."

"¿Por qué te sorprendes? Yo también soy un Espíritu."

El Pequeño Polluelo resopló.

"No duraré mucho en esta forma, pero debería ser suficiente. De todas formas, vámonos rápido de aquí."

"... Maldita sea, ¿Qué está pasando?"

"Te lo explicaré más tarde. Me apuré comiendo, así que todavía hay mucho que no he digerido completamente. Necesito concentrarme en digerirlo, así que no me hables."

Con eso, el Pequeño Polluelo cerró los ojos. Marcel Ghionea sacudió su cabeza, y luego levantó al Pequeño Polluelo.

[Déjame ayudarte.]

Cuando Sylphid agitó su mano, el Arquero de Acero flotó y dejó el lago en un instante. Al mismo tiempo, una ráfaga de viento envolvió su cuerpo, y sintió que se volvía más ligero. Aunque no podía estar seguro, era una habilidad que aumentaba su velocidad.

[Por favor, hagan lo posible por aguantar. Nos uniremos a ustedes tan pronto como recuperemos nuestra energía.]

La voz de Ifrit sonó a sus espaldas, pero Marcel Ghionea no respondió. En el momento en que pisó la tierra, había empezado a correr a toda velocidad.

Pronto, Marcel Ghionea dejó las cercanías del lago y se convirtió en un pequeño punto.


*


"Escucha, Mago."

Ante la llamada de Kazuki, un joven que estaba siendo tratado por el hechizo de sanación de María giró su mirada.

"... Es Philip Muller."

"Lo que sea. ¿Puedes ayudarme?"

"¿Qué?"

Philip Muller entrecerró los ojos ante la repentina petición. En realidad, era muy fácil darse cuenta de que estaba en un estado lamentable.

Había una simple razón. Fue porque usó la Manifestación.

Incluso para un Ejecutor, invocar a un dios a su cuerpo es demasiado agotador. Pagar un precio enorme es natural. Esta fue la razón por la que Philip Muller no desempeñó un papel activo desde la aparición de Bondad Retorcida.

"Se trata de ese Unicornio."

Kazuki bajó la voz.

"Tiene una debilidad."

"¿Debilidad?"

"Sí. Podríamos ser capaces de mantenerlo presionado."

Los ojos de Philip Muller se iluminaron. Evitar que Templanza Furiosa ayude a Bondad Retorcida. Si esto fuera realmente posible, podrían frenar la creciente opresión en el equipo de expedición.

"¿Cómo?"

"Es simple."

Kazuki apuntó su arco a las criaturas nebulosas y continuó.

"Sólo tenemos que deshacernos de esas Sombras Nocturnas."

Philip Muller frunció el ceño. Justo cuando estaba a punto de preguntar de qué se trataba...

"¡Prrrrr!"

El Unicornio dirigió su cabeza hacia Chohong.

Kazuki gritó urgentemente.

"¡Deprisa!"

Philip Muller apretó los dientes y cantó un hechizo. Aunque todavía estaba lleno de preguntas, esta es una situación en la que se necesitaban más acciones que palabras. Además, no es tan estúpido para pedir una explicación cuando cada segundo es de suma importancia.

A continuación, Kazuki disparó sus flechas, y un círculo mágico surgió del grueso libro que Philip Muller tenía en su mano.

"¿...?"

El Unicornio detuvo su ataque. Fue porque una ráfaga consecutiva de flechas y hechizos mágicos devoró instantáneamente la neblina que lo rodeaba.

"Que..."

Las Sombras Nocturnas han sido oponentes fáciles desde el principio. Aunque Kazuki y Philip Muller estaban cansados, eran más que capaces de luchar contra criaturas tan débiles.

La neblina se atenuó instantáneamente y regresó al cuerpo de Templanza Furiosa.

Kazuki se percató de la rigidez del cuerpo del Unicornio por una fracción de segundo.

"¡Tsk!"

El unicornio chasqueó su lengua y liberó a las Sombra Nocturna de nuevo.

Pero esta vez fue lo mismo. Mientras varios hechizos y flechas volaban, la neblina volvió al lugar de donde vino.

Como resultado, el Unicornio se detuvo y se puso rígido una vez más. Sus patas delanteras levantadas bajaron al suelo.

Philip Muller miró a Kazuki. Aunque estaba preparando los hechizos que Kazuki le pidió, se preguntaba si esto tenía algún significado.

Atacar las Sombras Nocturnas estaba claramente distrayendo al Unicornio por un momento. 

Pero con la neblina siendo absorbida por el cuerpo del Unicornio y siendo liberada de nuevo, Philip Muller no pudo evitar pensar que no tenía sentido.

Al contrario, Kazuki estaba convencido. Fue porque el Unicornio se giró hacia ellos con una mirada de incredulidad.

"Es como pensaba."

Kazuki asintió con la cabeza mientras colocaba otra flecha.

"Entiendo por qué la Reina Parásita obligó a Templanza Furiosa a quedarse encerrado en este mundo."

"¿Qué?"

"Verás, me he estado preguntando desde nuestra primera batalla. Sobre las Sombras Nocturnas. La razón por la que son absorbidas por Templanza Furiosa sin morir."

"......"

"Por supuesto, eso solo no es demasiado extraño. Después de todo, son los remanentes de una divinidad."

Kazuki habló rápidamente mientras observaba atentamente al Unicornio.

"Pero eso no es lo único extraño. ¿Te has dado cuenta?"

"¿De qué?"

"Templanza Furiosa..."

Click. Kazuki terminó de preparar otra flecha y continuó.

"Siempre libera las Sombras Nocturnas antes de usar su divinidad."