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jueves, 7 de mayo de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 212

Capítulo 212. Una Ganancia Inesperada (3)


Después de aceptar la oferta de Yuirel, Seol Jihu ordenó al equipo de expedición que acampara alrededor del área. Ahora que tenía permiso de la Federación, ya no le preocupaba merodear por la región fronteriza.

Tuvo suerte de que las Hadas de las Cavernas vinieran también.

Como última raza admitida por la Federación, las Hadas de las Cavernas priorizaron los sentimientos sobre la razón. La forma en que Yuirel actuaba era el ejemplo perfecto de esto. Estaba claro que ella vino por curiosidad personal y diversión en lugar de vigilarlos.

Seol Jihu decidió usar esto en su beneficio. Yuirel no era un Hada normal, sino el Hada General que supuestamente supervisaba a toda su raza. Formar una buena relación con ella parecía interesarle.

'¿Cómo debo tratarla?'

Después de pensarlo mucho, Seol Jihu decidió hacer una cena que mostrara sus habilidades, pero que no hiciera sentir incómoda a la otra parte.

Resulta que tenía los ingredientes perfectos, ya que había traído todo tipo de ingredientes para comida durante su último viaje a la Tierra.

'No basta con hacer ramen'.

Sonrió mientras sacaba fideos de su bolsa.

Después de cortar la carne sazonada con sal, freír los huevos y luego cortarlos en trozos, cortar los champiñones y el calabacín, Seol Jihu sacó los fideos hervidos, los puso en tazones vacíos y los decoró con las verduras.

Luego, vertió el caldo cocinado con salsa de soja, algas, cebollas verdes y vino de arroz refinado. Una vez que agregó las semillas de sésamo molidas mezcladas con sal y preparó el kimchi, los extravagantes fideos de banquete estaban listos.

Se esforzó mucho en hacer esta comida, y se veía deliciosa hasta en sus ojos.

La comida fue un éxito total, ya que se desató un alboroto en el campamento.

"¡Increíble! ¡Esto es asombroso! ¡Ah! ¡Mataría por otro tazón!"

Hugo sorbió los fideos a toda prisa. Era básicamente una aspiradora viviente.

"¡Kyaa! ¡El caldo tiene un sabor tan profundo!"

Chohong gritó con una gran sonrisa.

Seol Jihu sonrió.

"Es bueno, ¿Verdad?"

"¡Sí! ¡Tiene un sabor realmente refrescante! ¡Kyaha!"

Chohong se rió como una tonta y se tragó el caldo del tazón.

"... ¡No lo entiendo!"

Phi Sora también estaba muy ocupada moviendo sus palillos, inclinando su cabeza en varias ocasiones.

"Argh, ¿Realmente no puso ninguna dr#ga en esto? ¡Normalmente odio los fideos!"

"¡Joder, joder!"

María igual.

Seol Jihu se frotó la barbilla con satisfacción mientras veía a sus camaradas disfrutar de la comida más de lo que imaginaba. Luego, consideró seriamente abrir una tienda de fideos en el Paraíso una vez que todo terminara.

[¡Se ve bien!]

"¿Flone?"

Seol Jihu miró hacia abajo en un instante. Una pequeña cantidad de humo se asomaba por el colgante. Había estado durmiendo toda la tarde, pero parecía que el olor a comida la despertó.

"¿Quieres probarlo?"

[Un. No iba a probarlo al principio, pero todos lo están comiendo tan deliciosamente.]

A juzgar por el tono de sus súplicas, parecía que realmente quería probarlo ahora.

"Claro, tú también puedes comer un tazón."

[Hee.]

Después de servirle un tazón a Flone, Seol Jihu se volteó hacia donde estaban sentados los miembros de la Federación. Sus fideos podrían saber bien para los humanos, pero no estaba seguro de si a los miembros de otras razas les gustaría también.

Sin embargo, pronto se dio cuenta de que su preocupación fueron infundadas.

Haeryeo y Haeya prácticamente tenían sus cabezas en sus tazones, además sus colas en movimiento mostraban lo mucho que les gustaba.

En cuanto a Yuirel...

¡Slurrrpprp!

"…."

Estaba haciendo un sonido increíble, metiendo los fideos en su boca entera. Su boca parecía demasiado pequeña para encajar todo, pero se las arregló e incluso tragó con éxito.

Viendo como agarraba el último trozo con kimchi, Seol Jihu comenzó.

'Ella realmente sabe cómo comer'.

"¡Delicioso!"

Después de terminar un tazón en un parpadeo, Yuirel se giró hacia Seol Jihu y empujó su tazón hacia adelante.

"¡Tomaré otro tazón!"

Parecía como si dijera '¡Apúrate con mi recarga!' en vez de 'dame más'.

'Menos mal que hice mucho caldo'.

Seol Jihu asintió con la cabeza mientras ponía más fideos en el recipiente. En cualquier caso, Yuirel realmente comía bien.

'Si ella protagoniza un mukbang, hará una fortuna a través de donaciones...'

<< Nota: Mukbang - es una transmisión audiovisual en vivo, donde un anfitrión come mientras interactúa con la audiencia. Se suele hacer a través de internet. >>

Usando un cristal de comunicación para mostrar una grabación de Yuirel comiendo a todas las regiones del Paraíso. ¿No sería un anuncio increíble?

Mientras Seol Jihu estaba ocupado pensando en su idea de negocio, Yuirel comía suntuosamente.

¡Gulp, gulp!

"¡Puha!"

Yuirel exclamó encantada después de engullir el caldo. Sólo después de terminar cuatro tazones se dio una suave palmada en su abultada barriga. Se sentó sintiéndose llena y satisfecha, luego asintió con la cabeza con las palabras, "Como pensé".

Ella continuó.

"Los humanos son criaturas muy buenas..."

Seol Jihu sonrió irónicamente. Era un cumplido excesivo para los simples fideos de banquete.

"¡No podemos quedarnos sin esto en un día tan bueno!"

Yuirel rebuscó en su cintura, y sacó un recipiente de cuero.

"¿Oh? ¡Yo también, yo también!"

Hugo se acercó cuando vio el licor, y luego miró para comprobar la reacción de Seol Jihu. Como este es un lugar para mejorar su relación, Seol Jihu pensó que estaría bien estar un poco libres y asintió con la cabeza.

"Pero no bebas demasiado".

"¿No quieres un vaso también?"

Yuirel preguntó después de servir el licor para Hugo. Seol Jihu no dijo que no.

"Este es mi licor favorito: vino de araña de miel clara".

"¿Vino de araña de miel clara?"

"Está hecho de la fermentación de los hilos de la araña. Debería resultar bueno".

Yuirel respondió mientras vertía un líquido blanco y viscoso en un vaso.

"Aquí. Pruébalo".

"¡Gracias!"

El vino realmente tenía un sabor único. Debido a que era muy viscoso, quería mantenerlo en su boca. Cuando bajó por su garganta, el sabroso olor de la leche se extendió.

"Seol. No, Seol Jihu, ¿Cuál es el significado de ese acto?"

"¿...?"

"¿Por qué pusiste tus manos bajo el vaso e inclinaste tu cabeza hacia atrás para beber? ¿Es esa la forma de los Terrícolas para beber?"

"Ah, sí".

Seol Jihu respondió.

"No significa nada especial, pero aprendí desde joven que debo hacer esto cuando bebiera con un senior".

<< Nota: Senior - Es un término para describir a alguien que es superior en cocimientos al respecto de algo. También se puede utilizar para referirse a alguien con más experiencia. En pocas palabras a alguien que consideras como un superior. >>

"¡Oh! ¿Y de quién aprendiste eso?"

"Mi padre".

"Ahh, ya veo. ¡Excelente, realmente excelente! ¡Señor! ¡Ja, ja!"

Yuirel estalló en risas de nuevo. Se veía extremadamente feliz por alguna razón.

Seol Jihu inclinó la cabeza, pero parecía que llamarla senior hizo maravillas.

Las Hadas de las Cavernas eran una raza que priorizaba la jerarquía tanto como el ejército. Naturalmente se preocupaban mucho por la virtud del mando y la disciplina, por eso eran lo suficientemente estrictos para ejecutar a cualquiera que cometiera rebelión o insubordinación.

Entonces, ¿Cómo no podía Yuirel estar feliz con la cena y hasta de ser tratada como un senior frente a sus subordinados?

¡Sin mencionar que se trataba del héroe de la humanidad, que mató al Primer Comandante del Ejército!

"¡Una silenciosa noche de luna, una magnífica comida y un nuevo amigo! ¡Qué día tan maravilloso ha sido este!"

Yuirel tomó un trago e inclinó su cabeza con una explosión de risa.

'Ella es bastante agradable'.

Seol Jihu tenía el presentimiento de que ella se llevaría bien con Hao Win.

Con un eructo, Yuirel dejó el vaso.

"Oh, claro, dijiste que tenías algo que querías preguntar, ¿No?"

Ahora se ponían manos a la obra.

"Adelante. Responderé a la mayoría de las preguntas."

Realmente parecía que ella respondería a casi cualquier cosa. Como Seol Jihu tenía más de un par de preguntas que quería hacer, se tomó un momento para organizar sus pensamientos.

"Primero".

"¿Por qué dijiste que no debíamos dormir hasta que nos encontráramos contigo?"

"Porque soñarás si duermes."

Yuirel respondió con claridad antes de señalar hacia un lado.

"Esas dos".

Haeryeo y Haeya se abrazaban mientras dormían.

"Esas mocosas descaradas rompieron el tabú y entraron en el terreno prohibido. En el momento en que pisaron la tierra prohibida, fueron maldecidas con magia y hechicería. Lo importante es que esta maldición es contagiosa. Puede propagarse a cualquiera que esté cerca."

La mandíbula de Seol Jihu cayó.

"Ah, por eso nos dijo que nos quedáramos quietos Entonces ese ritual debe haber sido para levantar la maldición."

"Exactamente".

"Escuché que Haeryeo y Haeya siguieron a las Hadas del Cielo para ver su ritual. ¿Significa esto que fueron a levantar la maldición en la pagoda?"

En realidad, esta era la pregunta más importante. Si la Federación estaba en medio de la conquista de la pagoda, sería difícil para la expedición reclamar autoridad sobre ella.

"No. Si fuera posible levantar la maldición, la Federación habría conquistado la pagoda hace mucho tiempo. Nos rendimos porque se consideró imposible. Hay una razón por la que es un terreno prohibido designado".

Seol Jihu se sintió aliviado, pero un rincón de su mente se llenó de preocupación. Podía imaginar lo difícil que sería la expedición si incluso la poderosa Federación no tuvo más remedio que rendirse.

"La razón por la que las Hadas del Cielo celebraron un ritual..."

"Espera un momento".

En ese momento, una mujer que estaba sentada sola sorbiendo fideos, interrumpió.

Era la mujer que llevaba una túnica ceremonial; un Hada del Cielo.

"Ese ritual es un asunto interno de las Hadas del Cielo. No hay razón para que revelemos todo."

"Tsk, tan tacaña."

Yuirel chasqueó su lengua.

"Todo lo que digo es que no necesitas profundizar tanto en los detalles."

"Nos ha invitado a una fantástica cena, y tú personalmente te comiste dos tazones de ella. ¿Estás diciendo que ni siquiera puedes hacer esto?"

Si este asunto involucraba el asunto interno de las Hadas del Cielo, Seol Jihu no necesitaba presionar para escuchar la respuesta. Y así, justo cuando estaba a punto de pasar a la siguiente pregunta...

"¡Keuk!"

El Hada del Cielo gimió. Estaba claramente molesta y un poco avergonzada.

Seol Jihu estaba confundida.

'¿Por qué se ve irritada y al mismo tiempo aceptando todo?'

"Sabes, este es el problema con tus gorriones. Tú y tu estúpida cara. Si hay un problema, ¡Sólo dilo y acepta ayuda! ¿Qué sentido tiene aferrarse a un orgullo inútil? Tsk..."

Yuirel aprovechó la oportunidad y lo dijo.

"¿¡Qué dijiste!?"

Por supuesto, el Hada del Cielo no se quedó quieta.

"¿Gorriones? ¿Dijiste lo que creo que acabas de decir?"

"¿Y si lo hice?"

"Entonces ese no es un comentario que pueda pasar por alto. ¡Informaré de ello en la próxima reunión del consejo!"

"Adelante".

"¡Veamos si puedes ser tan despreocupada cuando estemos de vuelta!"

"Veamos si puedes ser tan despreocupada cuando estemos de vuelta!"

Yuirel repitió burlonamente las palabras del Hada del Cielo.

Seol Jihu apenas contuvo su risa. Fue porque el Hada del Cielo tenía el cuello enrojecido y temblaba de miedo.

"¿No es gracioso? Esa raza estúpida siempre habla mal cuando están nerviosos."

Seol Jihu se rió un poco.

"De todas formas, es mejor que no interactúes con su raza si es posible. ¡Sólo mira cómo actúan! Hablando de asuntos internos por algo tan trivial... ¿No es fastidioso?"

"Oh, ¿Sí?"

El Hada del Cielo bajó de golpe su tazón. Después de levantarse de su asiento, señaló a Seol Jihu y habló.

"Humano, ¿No tienes curiosidad por saber por qué las Hadas de las Cavernas se cubren los ojos?"

'¡Oh!'

Para ser honesto, tenía curiosidad. De hecho, esta es una de las preguntas que planeaba hacer cuando tuviera la oportunidad.

"Te lo diré. Ya ves..."

"¡Ey! ¡No seas tan aguafiestas! ¡Llévensela!"

Tan pronto como Yuirel dio la orden, las diez Hadas de las Cavernas se acercaron y arrastraron al Hada del Cielo.

"¡Espera! ¡Suéltenme! ¡Suéltenme ahora mismo!"

El Hada del Cielo luchó desesperadamente.

"¡Está bien, lo entiendo! Déjenme agarrar mis fideos al menos, ¡Ah, oye! ¡¡Saca tu mano de ese tazón ahora!!"

Durante todo este caos, una de las Hadas de las Cavernas se escabulló y estaba robando los fideos del Hada del Cielo.

"¡Eso es mío! ¡Estaba saboreando cada bocado! ¡Uup! ¡Uuuuup!"

El grito del Hada del Cielo se calmó pronto. Después del corto alboroto.

"¡Muy bien! Volvamos al tema!"

Yuirel habló como si nada hubiera pasado.

Seol Jihu puso su mano sobre su frente. Se sentía como si una tormenta acabara de pasar.

"Hay una simple razón por la que celebran un ritual. Para la comunicación."

"¿Comunicación?"

"Según las Hadas del Cielo, hay un poderoso Espíritu durmiendo dentro de la Pagoda de los Sueños."

Yuirel preguntó de repente.

"¿Sabías que las Hadas del Cielo perdieron su poder espiritual?"

"¿Poder espiritual?

"Ahora que lo mencionas, escuché que la comunicación entre las Hadas del Cielo y el Reino de los Espíritus se cortó recientemente."

Teresa, que estaba parada cerca, se metió en la conversación.

Seol Jihu preguntó.

"¿Pasó algo así?"

"Sí, pero no sé mucho sobre lo que pasó."

"¿Desde cuándo...?"

"Creo que fue justo después de que regresamos del Ducado de Delphinion".

Correcto, las Hadas del Cielo definitivamente usaron su poder espiritual mientras huían de los Parásitos en el Bosque de la Negación.

Yuirel confirmó de inmediato.

"Fue un gran incidente en ese momento. El poder de batalla de las Hadas del Cielo se redujo a más de la mitad debido a ello".

Estaba en lo cierto. La importancia de la existencia de las Hadas del Cielo provenía de su habilidad para invocar a los Espíritus Elementales. Sin esta habilidad, las Hadas del Cielo no son más que hábiles arqueros.

"Siendo honesta, ha habido casos en el pasado en los que la comunicación se volvió inestable. Por eso la Federación nos transfirió a toda prisa".


|¿No es sorprendente? Puede que compartan una ascendencia común, pero que las dos razas hostiles de Hadas del Cielo y Hadas de las Cavernas se conviertan en socias, es bastante insual.|

|Eso demuestra lo desesperados que se han vuelto. |


'Ya veo. Así que esta era la historia detrás'.

Seol Jihu finalmente entendió la historia detrás de la conversación que Ian y Dylan tuvieron en el pasado.

Teresa habló.

"¿Puede dar más detalles sobre lo que pasó? Por lo que sé, algo sucedió cuando la Comandante del Séptimo Ejército de los Parásitos invadió el Reino de los Espíritus bajo las órdenes de la Reina."

"Mmm".

"Pero eso sólo hizo que la invocación fuera inestable. Nunca cortó la comunicación por completo. Al menos, no hasta hace muy poco".

"Tienes razón".

"Cuando escuché los rumores, pensé que la Comandante del Séptimo Ejército ganó la guerra en el Reino de los Espíritus. Pero en ese caso, Bondad Retorcida ya debería haber regresado al Mundo Medio. Pero nadie la ha visto todavía."

"Es muy probable que sea así".

Yuirel respondió con calma.

"La razón es simple. El Reino de los Espíritus no ha perdido todavía. Tal vez estén en medio de una feroz batalla mientras hablamos".

La cara de Teresa parecía preguntarse: '¿Qué diablos significa eso?' Lo que Yuirel estaba diciendo no tenía sentido.

Fue entonces cuando Yuirel se volvió repentinamente seria.

"Hm..."

Después de reflexionar durante mucho tiempo, empezó con las palabras: "No debería importar, ya que es un secreto a voces en la Federación".

"La Pagoda de los Sueños es una ruina de hace cientos de años."

De repente cambió el tema. Sin embargo, Seol Jihu escuchó en silencio. Tenía la sensación de que todo lo que Yuirel estaba a punto de decir se relacionaría entre sí.

"Tampoco conozco los detalles. Pero en ese momento, el Imperio se enfrentaba a una amenaza sin precedentes."

Ella señaló hacia atrás con su pulgar.

"Debido a la pagoda a la que intentas llegar."

¿Una pagoda que casi llevó al poderoso Imperio a la ruina? Seol Jihu tragó mucho.

"Como dije antes, acercarse a la pagoda te afecta con una poderosa y contagiosa maldición."

"…."

"Y esa maldición te hace soñar."

Yuirel bajó su brazo.

"Para ser más precisos, la maldición se adentra en la mente de los seres vivos, independientemente de su raza, y les hace soñar lo que más temen."

"Sueño, ¿Quieres decir pesadilla?"

Preguntó Seol Jihu, claramente pensando qué tenía de malo tener una simple pesadilla.

"¿Cómo puede ser una simple pesadilla?"

Yuirel sonrió, y luego se volteó para enfrentar a Teresa.

"Preguntaste por qué se cortó la comunicación, ¿Verdad?"

"Sí".

"Esto sucedió muy recientemente. Las Hadas del Cielo se enteraron de que un poderoso Espíritu dormía dentro de la Pagoda de los Sueños e inmediatamente salieron a explorar el lugar". Yuirel continuó. "Porque el Reino de los Espíritus solicitó ayuda".

Los ojos de Teresa se abrieron de par en par.

"¿Ayuda? ¿El Reino de los Espíritus lo hizo?"

"Mm. Dijeron que el asalto de Bondad Retorcida fue cada vez más difícil de soportar y pidieron ayuda de cualquier manera posible."

La mandíbula de Teresa se cayó ante la explicación de Yuirel.

"Dios. Sé que la Comandante del Séptimo Ejército es el último Dragón, pero cómo podría ella sola... ¡Bondad Retorcida ni siquiera tiene su propio ejército!"

"¿Quién sabe?"

Yuirel se encogió de hombros.

"Nunca he luchado contra ella. De todas formas, con las invocaciones volviéndose más y más inestables con el paso de los días, las Hadas del Cielo se pusieron ansiosas. Fue entonces cuando descubrieron la Pagoda de los Sueños y pensaron que debían despertar el poderoso Espíritu para enviarlo al Reino de los Espíritus para que los ayudara".

Con eso, Yuirel cruzó sus brazos.

"E inmediatamente después de empezar a explorar la pagoda, su comunicación con el Reino de los Espíritus se cortó por completo. Todo en una sola mañana."

"…."

Seol Jihu parpadeó aturdido. Sintió que había un gran salto en la historia.

'No'.

No fue así. Tenía que haber una razón para que Yuirel hablara de la pagoda. Seol Jihu organizó la historia con calma.

'Pesadilla, maldición, Reino de los Espíritus, Hada del Cielo...'

Pronto, Seol Jihu unió los puntos y abrió los ojos.

'¡No me digas!'

Preguntó rápidamente.

"Esa mañana, cuando las Hadas del Cielo intentaron explorar la Pagoda de los Sueños, ¿Fallaron en la invocación de los Espíritus, justo lo que más temían las Hadas del Cielo?"

"... Tienes una intuición fantástica."

Una esquina de la boca de Yuirel se enroscó.

"Tienes razón. La razón por la que la Pagoda de los Sueños es tan aterradora que va más allá de hacerte soñar lo que más temes, hace ese sueño una 'realidad'. Eso es lo que ha descubierto la Federación, y por eso han prohibido a sus miembros entrar en ella".

Yuirel reconoció lo que pasó y miró fijamente a Seol Jihu.

"Por eso te aconsejé que regresaras."