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domingo, 3 de mayo de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 164

Capítulo 164. Lucha (3)


—Ya era hora de que llamaras.

Kim Hannah se quejó de por qué tardó tanto en contactar con ella, pero no dijo nada sobre su participación en la guerra.

"Bueno, esto es sorprendente. Pensé que tratarías de impedirme ir."

—Yo puedo, si tú quieres. ¿Por qué? ¿Quieres que lo haga?"

"No".

Kim Hannah sonrió y apoyó su barbilla en sus manos.

—Por eso no dije nada. Y esta guerra, dejando de lado las posibilidades de supervivencia, es mejor participar. Sin mencionar a los no participantes, aquellos que ignoren el llamado probablemente no tendrán un buen final. Cuando la guerra termine.

De repente, varias escenas aparecieron en la mente de Seol Jihu.

La gente que miraba nerviosa a su alrededor antes de desaparecer en el templo.

La gente que obedeció el llamado, pero que tenía expresiones no dispuestas.

'El actual Paraíso...'

¿Cómo es ahora?

La batalla final que presenció al final de su sueño. Recordando que la gran mayoría de los Terrícolas no participaron en la guerra y habían escapado a la Tierra; Seol Jihu se preguntó qué pensaban los actuales Terrícolas sobre el Paraíso.

Y al preguntarle a Kim Hannah.

—Puedes dividir a los Terrícolas en dos categorías frente a esta guerra.

Luego advirtió que sólo se trataba de su opinión personal antes de seguir explicando.

—¿Recuerdas lo que dije durante el incidente de la Rosa Blanca? Dependiendo de la situación, los motivos...

"¿Cambiar en consecuencia?"

—Bien. Por ejemplo, cuando eras de Nivel 1, la razón por la que los Parásitos atacaron fue para tomar el Valle Arden, ¿No?"

"Sí".

—Pero la situación es diferente esta vez. Es demasiado diferente. Con el más mínimo error, todo el tablero llamado Paraíso podría estar completamente volcado. Considerando esto, ¿Qué crees que sentirían los bastardos que se las arreglaron para establecerse cómodamente aquí?

Los Terrícolas influyentes que disfrutaban de considerables beneficios en el Paraíso no querían perder su fuente de ingresos.

Por otro lado, aquellos que no encontraron un punto de apoyo o temían perder sus vidas escaparían a la Tierra.

La conclusión se centraba en el beneficio.

Kim Hannah sugirió que había una alta probabilidad, que aquellos que fueron a la guerra para proteger sus beneficios no dejarían en paz a las personas que no respondieron al llamado.

'Si ese es el caso...'

Seol Jihu se sintió un poco aliviado.

Aunque no se podía decir que la opinión de Kim Hannah representara los pensamientos de todos los Terrícolas, parecía que la situación actual se diferenciaba bastante del peor escenario de la batalla final que había visto.

—La situación es confusa. Es definitivamente peligrosa, pero no es del todo desesperada. Por eso hay tanto desacuerdo.

"¿No es completamente desesperada?"

—Al menos, no tanto como crees. El hecho de que los Parásitos hayan asediado todas las ciudades también significa que el número total de tropas alrededor de cada una de ellas ha disminuido. Sobre todo, no es como si los Siete Ejércitos se hubieran desplegado.

"Los Siete Ejércitos, no vendrán, ¿Verdad?"

—No podemos estar seguros. Pero considerando el valor de la Fortaleza Tigol, la posibilidad de que vengan es extremadamente baja. Sin mencionar la cantidad de tropas que los Parásitos invirtieron en la Fortaleza Tigol, es un lugar que no pudieron conquistar por mucho tiempo aún después de enviar cinco de los Siete Ejércitos...

Su explicación tenía sentido, así que Seol Jihu asintió con la cabeza.

Además, como dijo Teresa antes, aunque los siete ejércitos vinieran, el hecho de que aún tuvieran que reunir toda su fuerza no cambiaba.

Sólo podían esperar que la Federación lanzara un ataque a la Fortaleza Tigol para inmovilizar los pies del enemigo.

—Asegúrese de tener cuidado y... ¿Hay algo que necesites?

"¿Puedes hacer que Scheherazade envíe refuerzos a Haramark?"

—Los superiores ya lo han discutido con la familia real. Haramark se convertirá probablemente en el mayor campo de batalla, pero de todas formas, los resultados saldrán pronto, así que espera un poco.

Kim Hannah no tenía la autoridad para influir en las decisiones de ese nivel.

Seol Jihu sólo lo había mencionado por si acaso, así que no siguió molestándola con eso.

En su lugar, habló de su motivo original de su llamada, que le presentara una organización mercenaria.

—Una organización mercenaria, ¿eh?

"¿Es posible?"

-Scheherazade no ha ordenado una llamada de emergencia aún, así que no debería ser un problema para ellos involucrarse en actividades externas. Veamos. Hermanas Oolala, Bandera Roja, Sociedad Espada de Shangai, Sangre... "¡Ah!"

Tap, tap.

Kim Hannah dio un golpecito a su mesa con su dedo índice antes de que sus ojos dejaran salir un brillo agudo.

—¿Cuándo dijiste que te ibas?

"Depende de la velocidad de avance del enemigo. Por ahora..."

—Hmm. Seguro lo reducen para llegar a tiempo. Está bien. Ya lo tengo.

Flick. El video se apagó. Seol Jihu miró fijamente el cristal oscuro durante un rato.

'Sólo pedí una introducción'.

A juzgar por la rapidez con la que colgó, parecía que iba a actuar inmediatamente por falta de tiempo.

Sentía que ahora estaba en deuda con Kim Hannah, pero como no estaba en posición de ser exigente, decidió aceptar el favor.

'El grupo asociado está ahora resuelto, así que...'

"Es bastante difícil ver tu cara hoy en día."

Una voz clara sonó en sus oídos, cuando estaba a punto de recoger el cristal.

Phi Sora se apoyaba en la pared, enviándole una mirada indiferente.

No había sentido su presencia porque se había concentrado en la llamada.

"Por otra parte, la guerra es inminente. Supongo que estarás ocupado."

Su voz sonaba sorprendentemente agradable. No. Se veía particularmente relajada hoy.

Alejándose de la pared, caminó hacia él y se sentó en el sofá frente a él.

"Estoy celosa de lo ocupado que te ves. Me aburro muchísimo de no tener nada que hacer. Ufff. Es deprimente, de verdad".

Extendiendo sus manos juntas sobre su cabeza, torció su cuello de lado a lado.

Seol Jihu miró con ojos llorosos.

'¿Se está burlando de mí?'

"Hay una sala de entrenamiento en el primer piso."

"Bueno. Siento que un día de intensa batalla aflojaría mi cuerpo más que cien días de entrenamiento inútil."

Phi Sora le echó una mirada furtiva mientras retorcía su cuerpo. Un destello se reflejó en los apáticos ojos de Seol Jihu.

Por otra parte, ella no actuaría de esa manera por casualidad.

En otras palabras, Phi Sora estaba haciendo señales.

"¿Estás dispuesta a ayudarnos?"

Al escucharle ir directo al grano, Phi Sora soltó un resoplido.

"Querido, ¿Por qué sólo tienes tacto cuando se trata de cosas como ésta?"

"Siempre tengo tacto".

"Muy gracioso".

"¿Perdón?"

Phi Sora sacudió la cabeza y detuvo el estiramiento sin sentido.

"Mi base sigue registrada como Scheherazade. Mientras quiera, puedo volver. Pero, no hay razón para que no te ayude. Siempre y cuando las condiciones del contrato sean las correctas".

"Dime lo que quieres".

Como si ella hubiera estado esperando, Phi Sora respondió.

"Estaré de acuerdo siempre y cuando no sea un contrato temporal."

Seol Jihu levantó las cejas.

"¿Estás pidiendo un reclutamiento?"

"Guao. Mira el cambio en tu tono. Bueno, sé que no me ves muy favorablemente ahora, así que no espero que me reclutes. Sólo, no me eches a un lado después de usarme."

"¿Echarte a un lado?"

"Lee entre líneas, ¿Quieres? Para ser sincero, como alguien de mi nivel, es extremadamente vergonzoso tener que moverse como un ave migratoria, ¿Sabes?"

Seol Jihu quería preguntar qué es exactamente lo que le resultaba vergonzoso, pero lo rechazó.

"Un año..."

Phi Sora buscó su reacción.

"... Sería demasiado largo para los dos, así que al menos garantízame un contrato de seis meses."

La cara de Seol Jihu se endureció.

"Medio año es un poco excesivo".

"Te pido que pienses un poco en mi situación. Tiene que ser por lo menos seis meses para verlo como un contrato a corto plazo. No soy un mercenario profesional ni nada de eso, así que, ¿Qué pensaría la gente si deambulo de un lado a otro? Van a decir, 'Ah, esa mujer tiene habilidad pero no puede quedarse en un lugar por mucho tiempo debido a su mala personalidad'. No quiero ningún malentendido innecesario".

Phi Sora habló según el guión que había memorizado.

"Pero eso no es un malentendido... hmm..."

Seol Jihu se tragó sus siguientes palabras por reflejo.

Sabía que Phi Sora había exagerado un poco cuando mencionó sus razones.

Así que, surgió una pregunta.

'¿Por qué?'

Phi Sora parecía querer usar esta oportunidad para asegurar discretamente una posición en su equipo.

Una persona de su calibre podría fácilmente unirse a una organización mucho mejor.

Por mucho que pensara, Seol Jihu no podía pensar en una razón que hiciera que Phi Sora quisiera unirse a Carpe Diem.

Mientras las luchas internas de Seol Jihu se hacían evidentes en su rostro, Phi Sora hablaba con una voz disgustada.

"¿Por qué te preocupas tanto? ¿Eh? ¿Es por los niños? ¿Me has visto decirles algo malo después de venir aquí?"

Pensando en ello ahora, había estado sorprendentemente tranquila últimamente.

"Y esto es una guerra. Aunque no lo sé con seguridad, apuesto a que puedes contar con una mano a la gente más fuerte que yo en Haramark. No estoy presumiendo ni nada, quiero que sepas que la mayoría de los Altos Rankers ni siquiera pueden mencionar sus nombres con orgullo delante de mí."

Seol Jihu lo sabía. Phi Sora era un verdadero Alto Ranker que fue formada por Jang Maldong y tenía mucha experiencia en el combate.

Él no dudaba de sus habilidades.

Pero dejando todo lo demás de lado, cuando recordó a Teresa tratando desesperadamente de agarrarse a cualquier cosa, se decidió.

"Bien. Si realmente me encuentras sospechosa, entonces ni siquiera recibiré un pago inicial por el contrato. No tienes que pagarme ahora, así que decide después de verme un rato."

Seol Jihu levantó la cabeza sorprendido.

"Soy una mujer con dignidad. Y te apuesto que después de ver mis logros, te sorprenderías tanto que morirías. Incluso podrías rogarme que firme un contrato a largo plazo, ¿Sabes?"

Como si pensara que él estaba casi convencido, Phi Sora levantó con confianza su dedo índice.

"Ah. Si vas a aceptarme, puesto que he cedido, tienes que escuchar mi condición extra."

"¿Condición extra?"

Phi Sora giró su muñeca y se señaló a sí misma.

"Tráeme un par de guantes. Y un arma también, mientras tanto."

Hablando de eso, el equipo de Phi Sora era extremadamente deficiente.

Como vendió la mayoría de su equipamiento tratando de concluir el caso de la expedición, se podía decir que estaba prácticamente desarmada.

"Necesito algo con lo que luchar, ¿No? No vas a enviarme desnuda al campo de batalla, ¿Verdad?"

"... Bien. Espera un momento."

Habiendo decidido tomar prestada su fuerza, Seol Jihu se levantó de su asiento sin dudarlo.

"¡No me traigas algo demasiado barato! ¡Está bien aunque sea prestado!"

Parecía como si Seol Jihu hubiera entrado en su habitación para sacar un equipamiento aleatorio que rodaba por el suelo, así que Phi Sora gritó rápidamente.

Pero sus ojos se abrieron de par en par al observar a Seol Jihu regresar con un gran saco y vaciar su contenido sobre la mesa. No había forma de que Phi Sora no pudiera reconocer los extremadamente raros artículos del Banquete.

"Oh mi... Oh mi, mi, mi..."

Una espada larga con un brillo rojo, un escudo triangular brillante, una armadura simple pero meticulosamente elaborada, y un par de esbeltas botas de piel...

No había nada que desechar. Como Guerrera, Phi Sora no podía entrar en razón ante el atractivo de un buen equipamiento, no importaba cuánto tiempo hubiera estado activa en el Paraíso.

"Querido, ¿Qué eres realmente?"

Su rostro floreció como si el equipamiento fuera suyo.

Seol Jihu se encogió de hombros.

"Esos deberían ser suficientes, ¿Verdad?"

Phi Sora asintió frenéticamente. Recogiendo el equipamiento uno por uno, inclinó la cabeza hacia él.

"Ya sabes. ¿Puedes darme esto?"

"¿...?"

"Un año. No, dos años. Firmaré un contrato por dos años sin ningún otro pago."

Estrictamente hablando, no sería una pérdida teniendo en cuenta las habilidades de Phi Sora.

Más bien, era un negocio rentable.

Pero Seol Jihu hizo una expresión de asombro antes de agacharse a buscar cuidadosamente algo en el suelo.

Phi Sora lo miró fijamente antes de preguntarle: "¿Qué estás haciendo?"

"Ah. Estoy buscando algo. Creo que vi caer algo, Señorita Phi Sora"

"... Pero no tengo nada que se pueda dejar caer..."

"No hay manera. Lo vi y lo escuché claramente caer."

"¿Eh?"

Phi Sora entrecerró los ojos. Seol Jihu levantó la cabeza antes de hablar con la cara seria.

"¿No dejaste caer tu conciencia?"

"…."

Phi Sora se quedó sin palabras.


*


Dos días después.

Un equipo de ocho personas llamó a la puerta de la oficina de Carpe Diem.

Había escuchado de Kim Hannah que esperara al grupo mercenario, Línea de Sangre, pero una vez que el equipo apareció, Seol Jihu terminó siendo sorprendido.

Fue porque el líder de Línea de Sangre que había venido a saludarlo era alguien que conocía.

Un rostro sin expresión y un dedo que se movía sosteniendo un mechón de su cabello.

"Hnng".

Y ese sonido nasal bajo que sonaba como un zumbido.

La mujer que se paraba arrogantemente frente a otras siete personas no era otra que Oh Rahee.

"¿Eh? ¿Por qué parece que has visto algo que no debías?"

Seol Jihu finalmente recordó la Ventana de Estado de Oh Rahee.

[Afiliación: Línea de Sangre]

Era un rostro que estaba feliz de ver de cualquier manera, así que Seol Jihu la recibió con una sonrisa.

"Nunca imaginé que la Srta. Oh Ra~hee vendría."

"En realidad... ¿Qué?"

"¿Eh?"

"Tú. ¿Qué acabas de decir?"

"Mmm. Que nunca imaginé que la Señorita Oh Rahee vendría..."

Seol Jihu inclinó su cabeza mientras difuminaba el final de su discurso.

"…."

Oh Rahee hizo una expresión suspicaz antes de abrir la boca.

"Hemos recibido un par de peticiones de varios lugares, pero en realidad no íbamos a venir a Haramark."

"¿Por qué?"

"Porque teníamos un mal presentimiento sobre este lugar. Pero..."

Oh Rahee sonrió.

"Esa zorra nos ofreció varios puñados de monedas de plata. ¿Cómo podríamos negarnos?"

Ella abrió y cerró su puño repetidamente.

Seol Jihu miró a los miembros. Ya fuera una señal de equipo o no, los seis tenían un maquillaje extremadamente oscuro, haciéndole sentir que lo estaba saludando una banda de death metal.

Aunque el equipo parecía un poco peligroso, con suficiente dinero, incluso saltarían a la guerra y definitivamente serían de ayuda.

Seol Jihu agradeció a Kim Hannah en su corazón por llegar tan lejos para ayudarlo.

'Necesito pagarle más tarde'.

"Por cierto... ¿Eh?"

Oh Rahee había estado a punto de decir algo antes de que cambiara su mirada a un lado.

"¿Quién es?"

Viendo a una mujer de pelo carmesí salir, Oh Rahee abrió los ojos.

Pero sólo por un momento.

"... Oh Dios. Mira quién es."

Ella enroscó una esquina de sus labios e hizo su característico rostro de perra.

"¿No es un tapete?"

"Tú".

"¿Por qué estás aquí? ¿No se supone que estás en Scheherazade?"

"¿Se conocían?

Seol Jihu miró a las dos mujeres de un lado a otro. Phi Sora también parecía sorprendida cuando su cara se puso rígida.

Oh Rahee hizo una gran sonrisa como si encontrara este inesperado encuentro extremadamente agradable.

"No te ves tan mal como pensé que lo harías. ¿No perdiste tu casa y tu equipamiento después de ser usada por Bok Jungsik-Oof?"

¡Pak!

Antes de que pudiera terminar su frase, Oh Rahee fue pateada en la mandíbula.

Phi Sora se había lanzado hacia adelante con una velocidad vertiginosa y golpeó a Oh Rahee en la cara con la planta de sus pies.

Seol Jihu entró en pánico.

"¡Maldita perra!"

Oh Rahee escupió y apenas se mantuvo en pie, pero Phi Sora levantó su pierna derecha con una expresión aburrida.

Y vio como su talón golpeaba justo la parte superior de la cabeza de Oh Rahee.

'... Ah'.

Seol Jihu cerró sus ojos en silencio.