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domingo, 3 de mayo de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 163

Capítulo 163. Lucha (2)


Enanos, Vampiros, Orcos, Goblins, Hadas, Dragones, Humanos, Espíritus Elementales...

El número de razas que una vez habían coexistido bajo el reinado del Imperio en el Paraíso había experimentado repentinamente una fuerte disminución tras la aparición de los Parásitos.

Algunas razas se extinguieron, otras sucumbieron, y unas pocas incluso se rindieron voluntariamente.

Eventualmente, sólo unas pocas razas permanecieron y se resistieron a la Reina Parásito en su conquista del Paraíso.

Pero el resultado fue una lamentable racha de pérdidas.

Los Parásitos habían multiplicado sus colonias hasta el límite y arrasado con todo el Paraíso.

Una lucha desesperada y dolorosa continuaba día tras día, pero por mucho que lucharan, el futuro no cambiaba.

La Reina Parásito devoró a la Deidad Principal, lo que significaba que había hecho lo mismo con las Siete Virtudes bajo la Deidad Principal. Naturalmente, no había forma de que los mortales que no tenían el apoyo de ningún dios lucharan contra un inmortal.

Pero en ese momento, ocurrió un gran cambio que revirtió la situación desesperada.

Los Siete Pecados Capitales no venerados tomaron la iniciativa de hacer un contrato con los humanos.

Y al convocar a los humanos de la Tierra, pudieron recuperar rápidamente sus fuerzas.

Además, la aparición de los Ángeles Caídos, que son una raza alienígena como los Parásitos, reunieron con éxito a las razas restantes.

Se unieron bajo una sola causa. Además, al complementar las debilidades de cada uno y aceptar el conocimiento alienígena, crearon un formidable poder de fuego.

Estos dos cambios crearon ondas tectónicas que ni siquiera la Reina Parásito pudo ignorar, y finalmente, fueron capaces de poner fin a la una vez imparable carga de los Parásitos.

Pero la Reina Parásito tampoco se quedó quieta. Cuando la situación estaba a punto de revertirse, la Reina Parásita tomó una decisión.

La carta que jugó la Reina Parásito fue devolver las Siete Virtudes. Para ser más precisos, eligió las siete especies más singulares entre sus subordinados y les concedió la divinidad.

"En otras palabras, dio a luz siete nuevos poderes que podrían resistir los ataques de la raza humana y la Federación".

Kazuki, que explicó el nacimiento de los Siete Ejércitos, soltó una pequeña tos. Seol Jihu tenía una expresión de asombro, por haber recibido información más allá de su imaginación.

"¿Entonces esas siete especies se convirtieron en los nuevos dioses?"

"Es difícil decir que son dioses completos ya que sólo se les ha concedido la divinidad. La cantidad que son capaces de digerir depende de la habilidad de la especie".

"Aún así, si es el poder de un dios. Siento que son extremadamente fuertes."

"¡Obviamente!"

Kazuki resopló.

"Entre los Siete Ejércitos. ¿Tal vez sólo tres?"

Seol Jihu inclinó la cabeza.

"No, si cuatro ejércitos atacan, entonces la raza humana tendrá que preocuparse por su destrucción."

Seol Jihu dejó de respirar. Finalmente entendió por qué todos habían mostrado esa reacción antes.

"Tengo un mal presentimiento".

Era la voz de Cinzia. Los dos hombres dejaron de hablar y se concentraron en la reunión.

"Esto no es como los Parásitos suelen actuar..."

Cinzia rara vez se detenía cuando hablaba. Su habitual actitud relajada había desaparecido como si se hubiera borrado, y una expresión seria se había fijado en su cara.

Como era la primera vez que Seol Jihu veía a la jefa de la organización de halcones de guerra del Sur hacer semejante expresión, comenzó a percibir la gravedad de la situación.

"Tienes razón".

Teresa estuvo de acuerdo con una expresión grave.

Los Parásitos estaban moviendo una cantidad masiva de tropas de una manera tan notoria que hubiera sido extraño que no se dieran cuenta. Gracias a eso, se les dio tiempo para prepararse, pero incluso entonces, la sensación de intranquilidad no desapareció.

Después de todo, los Parásitos siempre se habían comportado más allá de la lógica humana.

Definitivamente había una intención oculta detrás de este cambio repentino.

No era que la Princesa Caballero que había luchado contra los Parásitos durante decenas de años no supiera este hecho.

"Pero..."

Teresa continuó con una cara de impotencia.

"Al final, sólo hay una cosa que tenemos que hacer".

La reunión terminó con una atmósfera pesada.

Después de que la reunión terminó, Teresa le pidió a Seol Jihu que se quedara un rato. Como también tenía algunos asuntos con ella, aceptó de buena gana.

Seol Jihu, que fue guiado a la habitación de recepción, pudo conocer sobre varios asuntos que no pudo escuchar debido a su tardía llegada.

Esas cosas fueron desde el motivo de la reunión, hasta la decisión de Sicilia de controlar la puerta del castillo, incluso si conocían a alguien que les echara una mano.

Le suplicó que trajera a cualquiera, ya fuera un individuo o un grupo, y le dijo que no se olvidaría de recompensarlos fuertemente después de que la guerra terminara.

Seol Jihu sintió un nudo en la garganta al verla tan desesperada con las manos juntas como si estuviera agarrada a una paja.

Cuando le dijo que Seo Yuhui lideraría un equipo de apoyo del Templo principal de Luxuria, los ojos fatigados de Teresa se iluminaron con un brillo.

"¿En serio?"

"Ella no es alguien que mentiría."

"¡Eso es genial! Estábamos preocupados porque no teníamos suficientes Sacerdotes..."

Al levantar una de sus cargas, Teresa se tocó el pecho y dio un suspiro de alivio.

La vista de sus hombros caídos la hizo parecer extremadamente cansada.

En su corazón, quería sugerirle que descansara un poco, aunque fuera por poco tiempo.

Pero al observar que se acercaba con pasos temblorosos como si fuera a desmayarse en cualquier momento, Seol Jihu permaneció en silencio.

Teresa, que se había detenido frente a su nariz, agarró suavemente un lado de sus brazos y bajó la cabeza. Bump. Mientras su frente tocaba su pecho, sus labios de cereza se separaron suavemente.

"Haaahhhh..."

Un largo suspiro se escapó de su boca como si dejara salir todas sus preocupaciones.

El ligero temblor de sus pequeños hombros entró en sus ojos.

Teresa también era humana. Debió de ser incapaz de dormir durante varios días, ideando contramedidas.

Era natural que se sintiera temerosa.

"Aníma..."

Seol Jihu dudó mientras iba a decir 'Anímate' en un intento de consolarla.

¿Cómo se sentía Teresa al tener que vivir en un mundo como éste desde que estaba joven...? Teniendo ese pensamiento en mente, Seol Jihu ya no tenía el coraje de hablar.

Porque sentía que sus palabras sólo sonarían distantes como si estuviera viendo el fuego desde el otro lado del río.

Así que mientras bajaba su mano levantada.

"Mi cabeza, acaricia mi cabeza."

Según su silencioso susurro, colocó su mano sobre la cabeza de Teresa.

Cuando lentamente pasó su mano por su cabello rosado, ella emitió un alegre gemido.

"Mi espalda también".

La vista de ella frotando sus mejillas contra Seol Jihu parecía una niña pidiendo atención, causando que Seol Jihu se riera y le diera palmaditas en la espalda también.

Pero Seol Jihu sabía que esto era sólo un consuelo temporal.

'¿Cómo puedo...?'

¿Qué haría que Teresa se sintiera mejor?

"Ah".

Seol Jihu de repente recordó para qué había venido a verla.

"Princesa".

"Haah..."

"¿Princesa?"

"Se siente bien... ¿Sí?"

Teresa, que había estado haciendo una expresión de felicidad, se asustó e inclinó la cabeza hacia arriba.

"¿No perdiste todo tu equipamiento cuando estuviste cautiva en el laboratorio de investigación?"

"Ah... Sí. Lo hice."

Ssp.

Teresa se limpió la baba de su boca con el dorso de sus manos, con un aspecto arrepentido.

Fue porque su valioso equipamiento que podía aumentar sus estadísticas de habilidad había sido enterrado cuando el laboratorio de investigación fue bombardeado.

Por supuesto, teniendo en cuenta su posición, ella podía tomar todo lo que necesitaba de la armería, pero resultaba difícil encontrar un equipamiento tan bueno como el que usaba antes, incluso como princesa de un reino.

"Lo estuve pensando. Así que..."

Seol Jihu sonrió mientras sostenía una sofisticada espada de plata en su mano izquierda y un Escudo Heater grabado con patrones geométricos en su mano derecha.

<< Nota: Escudo Heater - se refiere a un 'Escudo del Calentador', pero decidí dejarlo en inglés porque suena mejor. Tiene ese nombre por su forma y es un escudo medieval. >>

Ambas piezas de equipamiento emitían un resplandor que las hace parecer extraordinarias incluso a primera vista.

Teresa mostró una expresión aturdida.

"Es una espada y un escudo del Imperio. Sin embargo, tienen un par de cientos de años."

"... ¿Eh? ¿El Imperio?"

"La tumba en el Bosque de la Negación. La recuerdas, ¿Verdad?"

Teresa jadeó después de escuchar su explicación.

"¿Me estás dando estas cosas preciosas?"

"Sí".

Seol Jihu asintió. Hizo hincapié en que no se las estaba prestando, sino que se las estaba dando por completo.

Cuando se las entregó sin dudarlo, Teresa se quedó desconcertada al aceptarlas.

"Originalmente iba a usarlas para la diplomacia. Pero considerando la situación..."

"¿Diplomacia?"

"Sí. Ian me dio una tarea. Me dijo que me dedicara a la diplomacia contigo usando estos dos artículos".

"Ahhh".

Los ojos de Teresa brillaban como un carnívoro que había encontrado una oportunidad para atacar.

"Bien, entonces. No hay razón para no hacer diplomacia. Como representante del Paraíso y representante de la Tierra..."

Y ella dijo.

"Casémonos".

"…."

"¿Por qué? La diplomacia es básicamente crear una relación a través de la economía, la cultura y la política. No sé si te das cuenta, pero el matrimonio político es una táctica diplomática en el Paraíso."

Seol Jihu sonrió amargamente, pero no se sintió mal.

Teresa, que parecía que iba a quebrarse con un solo toque, recuperó su vitalidad y finalmente se veía animada.

Ella estaba muy animada.

Viendo a Seol Jihu sonreír, Teresa se avergonzó y le preguntó.

"¿Está bien que tenga esto?"

"Que los uses es lo mejor".

"Me da pena recibir esto gratis. Son del Imperio, sin mencionar que son artículos que sólo se entregan a una santa. ¿Tiene algo que desees por casualidad? Algo que realmente quisieras tener."

No se le ocurrió nada, ni siquiera después de escuchar eso. No se las había dado con la intención de recibir nada a cambio en primer lugar.

'No'.

Después de pensarlo bien, el sueño que tuvo en la Gran Montaña Rocosa pasó de repente por su mente.

Mientras todo lo demás estaba borroso, la escena en la que el cuerpo decapitado de Teresa se encontraba en un charco de sangre aún estaba clara.

Su humor se volvió repentinamente amargo, y Seol Jihu sintió escalofríos en su columna vertebral.

Ahora tenía algo que quería. Seol Jihu honestamente expresó sus pensamientos.

"No mueras. Prométemelo."

"¿...?"

"Espero poder verte de nuevo después de la guerra."

"¿Qué...? La razón por la que me das todo esto es porque no quieres que muera?"

Teresa se sorprendió, pero Seol Jihu asintió con una expresión seria.

"Si este equipamiento puede ayudarte de alguna manera, entonces no hay nada más que desee."

"... Oh mi..."

Teresa abrazó fuertemente la espada y el escudo.

'¿Tanto le gustan a ella?'

Seol Jihu, que había estado sonriendo satisfecho, se sorprendió de repente. Sintió una mirada ardiente y caliente fijada en su cara.

"¿Qué demonios...?"

Ojos dilatados y cara enrojecida.

Su cara parecía como si se hubiera perdido en el éxtasis.

El problema radicaba en que los dos ojos de Teresa no miraban fijamente al equipamiento, sino que miraban fijamente al propio Seol Jihu.

... Mirando con atención, ¿Estaba viendo dos corazones en sus ojos? No. Todo su cuerpo estaba emitiendo corazones rosados.

Mientras la ráfaga de corazones rosas hacía que su vista fuera caótica, Seol Jihu sacudió su cabeza.

Y cuando volvió a mirar hacia adelante, pudo ver a Teresa acercándose lentamente con una mirada aturdida en su rostro.

"¿Princesa?"

"…."

"¿Por qué vienes hacia mí?"

"…."

No hubo respuesta. Sólo que una sonrisa coqueta se extendió gradualmente por sus labios.

'¿Una tentadora?'

"Me voy entonces. Tengo mucho trabajo..."

Las feromonas que estimulaban su carne eran peligrosamente tentadoras, así que el Conejo de Nieve instintivamente decidió marcharse.

Era un error común cometido por los herbívoros.

El carnívoro se abalanzó ferozmente sobre su espalda en el momento en que su presa apartó la vista.

Seol Jihu gritó mientras caía.

"Te he atrapado".

Teresa abrazó fuertemente a Seol Jihu que agitaba sus miembros.

"¿Princesa?"

"Maldición, quédate quieto un momento, ¿Quieres?"

"¿Qué estás haciendo?"

"Tú eres el que se fue diciendo todas esas palabras románticas, ¿Y quieres que me quede quieta?"

Sintiendo que su aliento le hacía cosquillas en las orejas, Seol Jihu retorció el cuello para que no lo alcanzara.

"¡Nooooooo!"

"¡Éste es uno!"

Un momento después...

"¡Eeuuup!"

Un gemido ahogado sonó desde la habitación de recepción y salió al pasillo.

Dos veces, tres veces, cuatro veces... Gritos que nadie sabía lo que significaban sonaron sin cesar.


*


'Veinticuatro veces...'

Seol Jihu regresó sin vida a Carpe Diem y convocó una reunión de equipo.

Seol Jihu regresó sin vida a Carpe Diem y convocó una reunión de equipo.

Hubo un incidente en el que Hugo miró los chupetones oscuros en la parte superior de Seol Jihu y preguntó con sospecha si había ido a un burdel, pero Seol Jihu lo ignoró y contó lo que había escuchado en la reunión.

Cuando terminó de hablar, Jang Maldong preguntó.

"¿Cómo planeas prepararte?"

"Primero debemos decidir quién participará y presentar una lista. Para hoy o mañana."

Honestamente no había mucho que decidir. Desde que se proclamó un llamado de emergencia, Seol Jihu, Chohong, Hugo y Marcel Ghionea que estaban en el Nivel 4 o superior fueron requeridos para participar.

A los que estaban por debajo del Nivel 3 se les permitió decidir si participarían o no.

"Orabeo-nim. ¡Yo también!"

"Absolutamente no."

Seol Jihu se negó rotundamente en el momento en que Yi Seol-Ah levantó su mano.

Su coraje era admirable, pero los Parásitos no son algo que un simple Nivel 1 o 2 pueda combatir.

"¡Pero!"

"No hay peros. No digas tonterías."

"Dispararé desde atrás. Y correré si se pone peligroso".

"¿Qué planeas hacer si un Parásito volador decide perseguirte? Y si decides ir, Sungjin también querrá hacerlo. ¿Ambos desean morir?"

Viendo la cara de firmeza de Seol Jihu, Yi Seol-Ah bajó lentamente su mano.

Se sintió apenado al verla abatida con la cabeza agachada, pero no pudo evitarlo. Sintió que ella le rogaría persistentemente si no la rechazaba con fuerza.

"Y..."

Seol Jihu hizo una pausa antes de parpadear rápidamente.

Vio a Jang Maldong, Chohong y Hugo mirándolo fijamente.

"Guau..."

Chohong se burló.

"Bueno, joder, ¿Tiene siquiera conciencia...?"

Jang Maldong se aclaró la garganta.

"¿Y?"

"Ya que la Princesa lo pidió, trataré de buscar un grupo de compañeros."

"¿Tienes alguna en mente?"

"Tendré que mirar".

Hugo interrumpió de repente.

"Un Sacerdote. También deberíamos buscar un Sacerdote."

"¡Oh! No está nada mal."

Chohong estuvo de acuerdo. Viendo a Seol Jihu inclinar su cabeza en la confusión, Hugo explicó.

"Piensa en ello. Es una guerra a la escala de cientos de miles. Tener un Sacerdote que prioriza a nuestro equipo no está nada mal."

'¡Tiene razón!'

El proceso natural de pensamiento de una persona es así.

Cuando dos individuos estaban en peligro al mismo tiempo, una persona naturalmente trataba de salvar a alguien que conocía primero.

Seol Jihu también pensó que probablemente haría lo mismo, así que lo entendió.

Para ser honesto, no se sentía cómodo con la idea de recibir cuidados especiales a través de un soborno, pero una guerra no es una broma.

Después de escuchar que semejante cosa era común durante las guerras, aceptó hacerlo.

"Creo que sé lo que quieres decir. Intentaré hablar con ella".

"Uhuh. Haga lo mejor que pueda, líder".

Hugo levantó el pulgar y sonrió.

Sorprendentemente, María no había huido y seguía en el templo.

'¿Cómo puedo convencer a esta amante del dinero...?'


**


Seol Jihu se preparó para que lo gritaran, pero...

"¡Oppa! ¡Viniste!"

Dudó de sus sentidos al observar que la amable chica rubia le daba una dulce bienvenida.

"¿Por qué sólo vienes ahora? ¿Sabes cuánto tiempo he estado esperando? Casi me entristece pensar que has encontrado otro Sacerdote."

No. No estaba siendo dulce. La María que se aferraba a su lado como una cigarra parecía una completa extraña.

Seol Jihu fue capaz de eliminar sus dudas sólo después de mirar su habitación que había evolucionado de un basurero a una alcantarilla.

María se sentó en la cama, aspirando delicadamente un cigarrillo antes de abrir la boca.

"Estás aquí por la guerra, ¿Verdad?"

'¿Ella lo sabía?'

Por otra parte, como Sacerdote de Nivel 4 especializada en la sanación, debe haber recibido bastantes ofertas.

Seol Jihu decidió ir directo al grano.

"Tienes razón. Primero, toma esto."

¡Thud!

Una pesada bolsa de dinero fue colocada sobre la mesa.

No fue un ¡Ching! sino un ¡Thud! que sonó.

Mirando la bolsa que parecía estar a punto de explotar, un destello apareció en los ojos de María.

Pero María inmediatamente puso rígida su cara.

"¡Oppa! ¿Qué crees que estás haciendo?"

Como si hubiera esperado su reacción, Seol Jihu puso su mano dentro de su abrigo otra vez. María mordió su labio inferior.

Había un límite para ser paciente. Ella tenía claro que algún día arruinaría su oportunidad si seguía cayendo en el ataque de la bolsa de dinero.

El dinero es su única debilidad.

Pero no podía recibir ese dinero para llevar a cabo el gran plan que tenía en mente.

"¡Oppa!"

Así que se puso de pie mientras gritaba.

"¡Eso no es lo que quería decir! ¿Quién te crees que soy?"

"¿Eh? Es dinero..."

"¿Dinero? Bien. Me gusta el dinero. Me gusta pero... Haah. ¿Realmente no sabes por qué soy así?"

María lo miró con cara de indignación. Sin saber lo que estaba sucediendo, Seol Jihu se puso nervioso.

"Oppa, puedo ser una avara, pero soy una mujer que tiene moral."

"... ¿Eh?"

"Es una historia diferente si es una expedición o una exploración. Pero esto es una guerra. Es una obligación que todos tenemos que cumplir. ¿Planeabas convertirme en una perra desvergonzada?"

"¿Perdón? ¿Señorita María?"

"Estoy muy decepcionada. ¿Cómo me consideras tú...?"

Las lágrimas empezaron a brotar en sus grandes ojos. Seol Jihu abrió la boca.

"Lo siento mucho. No sabía lo que la Señorita María estaba pensando. ¿Entonces puede aceptar esto como una muestra de aprecio?"

Seol Jihu actuó como si no supiera qué hacer antes de empujar la bolsa de dinero hacia ella. El cuello de María tembló antes de girar la cabeza hacia otro lado.

"Retíralo. ¿Cuánto más planeas avergonzarme?"

"…."

"Estoy tan decepcionada. No es que nos hayamos visto una o dos veces. Hemos estado juntos desde la Zona Neutral. Pero supongo que yo soy la única que pensaba así..."

María habló con una voz triste mientras cerraba los ojos con fuerza. Un claro chorro de lágrimas fluyó hacia abajo.

Un silencio incómodo llenó la habitación.

'Uno, dos, tres, cuatro...'

María contó silenciosamente hasta diez antes de abrir los ojos. Confirmando que Seol Jihu se veía arrepentido, en su interior sonrió satisfecha.

Fue suficiente presión. Ahora era el momento de estirar.

"Está bien. Sólo preséntame al nuevo miembro alguna vez."

"¿Presentar?"

"Escuché que tu equipo reclutó al Arquero de Acero. Tengo que conocer su cara si voy a cuidar de tu equipo."

Es decir, ella había aceptado la oferta de Carpe Diem.

"¡Señorita María!"

La cara de Seol Jihu se volvió más brillante. María cruzó sus brazos.

"Estaba planeando visitar su edificio en algún momento de hoy o mañana de todos modos."

"¡Gracias! Yo, yo realmente..."

"Suficiente. Después de hacerme sentir deprimida. ¿Es un pasatiempo tuyo repartir medicinas después de dar veneno?"

"Realmente no sabía que la Señorita María fuera este tipo de persona. ¡Eres increíble! ¡Realmente increíble!"

"... De todas formas, a cambio de priorizar el equipo, tienes que mantenerme a salvo, ¿Vale?"

"¡Claro!"

María actuó como si se estuviera limpiando las lágrimas con las manos. Pero en realidad era porque necesitaba esconder sus labios que amenazaban con doblarse en una sonrisa.

Sólo había una razón por la que María hizo todo esto.

Después del Banquete, la evaluación de Seol Jihu por parte de su cerebro se incrementó enormemente. María, que es alguien materialista hasta los huesos, había calculado cuidadosamente al joven delante de sus ojos antes de llegar a una conclusión.

'Este producto... no. Este hombre...'

Era hábil, rico y generoso.

Sobre todo, el hecho de que siempre pagaría más de lo que debería arrancó el corazón a María.

En otras palabras, se trataba de un producto con beneficios garantizados.

Sí. Se trataba de una inversión para el futuro.

No era María Yeriel la que estaba en la habitación. Era la Reina de las Acciones, Maria Buffett.

<< Nota: Buffett - Buffett es el apellido de alguien conocido por ser un gran inversor. Es evidente, que se trata de una broma. >>

En la situación en que el mercado de valores extranjero se sacudió, causando que el mercado interno se volviera inestable.

María decidió decididamente invertir en un producto llamado Seol Jihu.

A pesar de lo que había dicho sobre lo decepcionada y triste que estaba...

Sintiéndose emocionada al pensar en cuánto se beneficiaría cuando el mercado se estabilizara, los labios de María se enroscaron.

Por supuesto, aún estaba por verse si alcanzaría un máximo histórico o iría a la quiebra debido a la suspensión del comercio o a la retirada de la lista.