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jueves, 23 de abril de 2020

The Second Coming of Gluttony - Capítulo 99

Capítulo 99. Los Hilos de los Vínculos se Unen (1)


La carta estaba escrita en caracteres que nunca había visto antes, pero las palabras pronto se movieron y se transformaron en coreano. Hubo momentos en los que la Sincronización tardaba uno o dos segundos en producirse, así que a Seol Jihu no le sorprendió demasiado.

—Escuché en el templo que habías regresado. No contestaste cuando te llamé, así que te dejo este mensaje. Recuerdas nuestra promesa, ¿Verdad? Ven a mi casa esta noche a cenar...

Una mirada de sorpresa y alegría apareció en la cara de Seol Jihu. El tono de la carta era ligero, casi como si alguien invitara a su vecino a conversar durante la cena.

El problema radicaba en que el remitente era Teresa Hussey. En otras palabras, necesitaría ir al palacio real y posiblemente conocer al rey. La Familia Real de Haramark era famosa por abandonar las formalidades después de su conflicto con los Terrícolas, pero la palabra 'palacio real' tenía peso en la cabeza de Seol Jihu.

Aunque la carta decía que viniera cómodamente, había una presión invisible como una persona normal que visita un palacio. Sin embargo, por el bien de Teresa, no podía evadirlo, y para ser honesto, él también quería ir.

Seol Jihu leyó la carta hasta el final. Cuando leyó las dos últimas líneas, 'P.D. ¡No volverás después de la cena! Propongo comer un postre especial conmigo para que podamos digerir lo que cenamos ♥', una risa se le escapó de la boca.

'Menos mal que he traído algo adecuado para ponerme'.

Fue una invitación del palacio real. No queriendo avergonzarse actuando como un tonto, Seol Jihu se dirigió a la biblioteca para estudiar los modales básicos.


*


Después de terminar su entrenamiento temprano por la tarde, Seol Jihu se lavó. Como no sabía lo que pasaría en el palacio, también se llenó la barriga un poco. Al menos, quería evitar comer descuidadamente como aquella vez que comió con Yun Seora.

Se puso la ropa que había elegido de antemano. Tan pronto como se miró en el espejo y pensó, 'Bien, perfecto', algo inesperado sucedió. Estaba a punto de salir, pero un hombre gigante estaba de pie frente a la puerta.

Por supuesto, no era muy sorprendente que la oficina de Carpe Diem tuviera visitas, pero...

"¿Eres el Terrícola conocido como Seol?"

Sus músculos bien tonificados sobresalían de su figura de 2 metros de altura, y una larga cicatriz de cortada se extendía por su nariz. Con sólo mirar su apariencia, no parecía que fuera a perder luchando contra un orco uno contra uno.

"Soy Jan Sanctus. He venido a escoltarte bajo las órdenes de la Princesa Teresa."

Tenía una voz dura, acorde con su apariencia intimidante. Al escuchar que la Princesa lo envió, Seol Jihu dejó la lanza que inconscientemente levantó.

"¿Vendrás?"

Preguntó sin rodeos. Seol Jihu recobró la compostura y respondió.

"Por supuesto".

"Sígueme. Yo te guiaré".

Así, Seol Jihu siguió a Jan Sanctus y entró en el Palacio Real de Haramark.

'Todos están muy ocupados'.

Era la hora de la cena, pero el palacio parecía muy ocupado. A menudo podía observar a la gente corriendo a toda prisa y a otros que gritaban urgentemente por un cristal de comunicación.

La atmósfera era completamente diferente comparada con la ciudad. Caminando a través de la puerta del palacio, sentía que entraba en un mundo completamente nuevo.

'¿Quién hubiera pensado que tanto está pasando detrás de la pared?'

Haramark era bien conocido por tener un marcado estilo local, incluso con la presencia de una familia real. Pero como se esperaba de la casa de un rey, tenía todas las apariencias adecuadas para un palacio.

Seol Jihu preguntó en voz baja mientras caminaba por un largo pasillo.

"¿Hay algo de lo que tenga que estar pendiente en el palacio?"

Aunque ya había buscado sobre el código de conducta del Paraíso en la biblioteca, preguntó para estar seguro.

"No".

Jan Sanctus respondió bruscamente. Más que hostil, parecía ser frío por naturaleza.

"Sólo no debes apuntar tus armas hacia ellos o maldecirlos."

"... ¿No es evidente?"

"Todo lo que digo es que sólo tienes que mantener los modales básicos."

Jan Sanctus miró hacia atrás al joven.

"Los Terrícolas no son como nosotros. Mi Señor reconoció y aceptó la diferencia de cultura entre la Tierra y el Paraíso. Mientras mantengas los modales básicos que cualquiera conoce, no habrá problemas."

Llegaron a la entrada después de una breve conversación.

Al parecer, cuando se construyó el Palacio Haramark, se puso énfasis en aspectos de la vida en común en lugar de las funcionalidades, la guerra o la vida solitaria.

Jan Sanctus se fue una vez que guió a Seol Jihu a la gran sala. Una vez que Seol Jihu entró, pudo ver a una joven con un vestido rosa, así como a un hombre de mediana edad sentado en un trono atendido por dos criadas.

Teresa sonrió cuando vio al joven, pero su atención estaba en otro lugar.

'Así que eso es...'

Se encontró con los ojos tranquilos del hombre de mediana edad que también parecían llevar una chispa de fuego. A diferencia de Teresa, tenía el cabello rubio y barba, que estaba bien arreglada.

Prihi Hussey, el rey de Haramark, uno de los siete reinos que sobrevivieron a la invasión de las razas extranjeras.

"¿Eres el Terrícola llamado Seol?"

Una voz clara resonó. Su apariencia lo hacía parecer más un erudito que un guerrero.

"No hay necesidad".

Cuando Seol Jihu trató de ponerse de rodillas, el rey lo detuvo inmediatamente.

"En la Tierra, escuché que la gente es dueña de una nación, mientras que el rey existe para servir al pueblo. Respeto su cultura."

Seol Jihu se sorprendió por su humilde manera de hablar. Se levantó obedientemente.

"Es un honor para mí, Su Majestad".

Cuando habló con una ligera reverencia, Prihi se rió.

"Su Majestad, eh. Entiendo lo que quieres decir con eso, pero no importa. Piensa en mí como un jefe de aldea... Y si ni siquiera eso es suficiente para que te sientas cómodo, piensa en mí como quieras."

Las palabras 'como quieras' resultaban bastante difícil. Se sentía como si le dijeran, 'pon la cantidad de sal que quieras' en la cocina.

Prihi Hussey miró tranquilamente al joven antes de abrir la boca.

"En primer lugar, me gustaría expresar mi gratitud por tus actos. He escuchado lo que has hecho por este mundo."

"Eres demasiado amable".

Por la forma en que hablaba, parecía que era consciente de su posición como rey. Seol Jihu se alegró mucho al saber esto, ya que estaba preocupado de que el rey actuara como un vándalo callejero como su hija.

"También me gustaría agradecerte por responder a nuestra citación. Verás, mi hija no dejaba de molestarme para que te conociera."

Hizo que sonara como si Teresa lo hubiera forzado. Prihi usó ambas manos para levantarse lentamente de su trono.

"Entonces, vamos".

"¿Perdón?"

"Te invitamos con el pretexto de una cena. ¿Cómo podíamos dejar que nuestro invitado se muriera de hambre mientras hablamos de cosas aburridas?"

Hablaba un poco en broma mientras agitaba la mano. Cuando Seol Jihu lo miró aturdido, Teresa se acercó a él.

"Eh, ¿No estás demasiado tenso?"

"¿Lo estoy?" Seol Jihu se frotó la cara. Sus músculos faciales se sentían un poco más tensos de lo normal.

"No necesitas ser tan formal. Sólo relájate. Sólo vamos a charlar mientras comemos."

Por alguna razón, los ojos de Teresa parecían brillar con expectación. Ella lo agarró cuidadosamente entrelazo sus brazos.

"Vamos".

No describiría la comida como una exquisitez, pero colocaron todo tipo de platos apetitosos sobre una larga mesa con un mantel blanco.

Prihi hizo algunas preguntas que no estaban relacionadas con el estado de las cosas, pero como Seol Jihu estaba muy ocupado prestando atención a su forma de hablar, no tenía ni idea de qué comida se estaba metiendo en la boca.

Por supuesto, pensó que estaba haciendo un buen trabajo, pero Teresa sólo sonrió irónicamente. Como alguien que una vez gobernó la alta sociedad llena de intrigas desvergonzadas y luchas secretas, fue capaz de darse cuenta inmediatamente que el joven delante de ella estaba prestando demasiada atención a ser cortés. No había necesidad de mencionar a Prihi.

"Parece que nuestro héroe no encuentra la comida a su gusto."

"No, son excelentes".

Seol Jihu refutó inmediatamente, pero Prihi continuó sin pestañear.

"Parece que tendré que hacer algo al respecto. Como quien te invitó, tengo el deber de ayudarte a relajarte. Veamos... Ah, ¿Por qué no hablamos de algo?"

Prihi habló como si acabara de recordar algo.

"¿Has escuchado del pasado conflicto entre los Terrícolas y la Familia Real de Haramark?"

Prihi dijo que ayudaría al joven a relajarse, pero el tema que mencionó lo puso más tenso. Seol Jihu abrió la boca.

"Si estás hablando de la revuelta, he escuchado sobre ella."

"Bien, saltemos los detalles y hablemos del resultado. Sinyoung ayudó a crear un espacio para la negociación entre los dos grupos. Ya que estaba destinado a ser una reconciliación, pensé que al menos mantendrían un mínimo de cortesía."

"¿Pasó algo?"

"Sí, nunca antes había experimentado semejante falta de respeto. En lugar de enviar al líder de la revuelta, enviaron a un bastardo que nunca he visto. Aún así, revelé mi identidad por cortesía primero. Y cuando le pregunté su nombre, me dijo: 'Encantado de conocerte, Rey de Haramark'."

Viendo a Seol Jihu con una mirada confusa, Prihi aclaró su garganta antes de continuar de expresar las siguientes palabras que le había dicho el bastardo.

"Mi nombre es Prihi Panza Tamaño Rey."

"Pft".

Cough. Cuando Seol Jihu tosió y miró hacia arriba, vio a Prihi tranquilamente cortando su filete. No parecía estar bromeando.

"... ¿Eso realmente sucedió?"

"No tengo el talento suficiente para inventar tales historias. Las personas que conocen esta historia son demasiadas para contarlas. Ah, hay un testigo vivo aquí mismo."

Cuando Prirhi miró a Teresa, inmediatamente asintió con la cabeza.

"Tiene razón. Fue tan impactante que todavía lo recuerdo claramente."

"No puedo creer..."

"Eso no es todo. La perra que estaba sentada junto a ese bastardo dio un paso más y dijo esto con una sonrisa, 'Encantada de conocerte. Mi nombre es Teresa Rosa'."

"Princesa".

Seol Jihu rápidamente lo interrumpió. Sin embargo, Teresa no se inmutó en lo más mínimo.

"Sólo escucha, la parte rosa no importa mucho. Así que después de decir eso, ella..."

"¡Princesa!"

La voz de Seol Jihu subió. Teresa se encogió de hombros, mientras Seol Jihu masajeaba sus sienes y le preguntaba al rey.

"¿Se quedó en silencio, Su Majestad?"

"El hombre insistió en que su nombre era Prihi, mientras que su apellido Panza Tamaño Rey. Una vez que se enojó y preguntó si nos estábamos burlando del nombre que recibió de sus padres, no había mucho que pudiéramos decir."

"Qué montón de psicópatas".

"Estoy de acuerdo. Son un montón de lunáticos".

Prihi estuvo de acuerdo con dignidad.

"Pero fue entonces cuando empecé a darme cuenta de cómo los Terrícolas pensaban de este mundo. Un juego divertido. Nada más y nada menos".

De repente se frotó la barba.

"Bueno, aprendimos una información importante por ello."

"Con eso, ¿Quieres decir...?"

Prihi continuó.

"Descubrimos que tenían un espía en el palacio."

Al escuchar esto, Seol Jihu se quedó pensativo. ¿El Rey se enteró de que había un espía por el hombre grosero que se inventó ese nombre tan absurdo? Eso era difícil de entender.

"¿Por qué pensaste eso?"

"Piensa en ello. Si no tuvieran un espía en el palacio, no habrían sabido de nuestros rasgos físicos de una forma tan clara."

Prihi dijo en un tono firme.

"Tiene razón. Ya que pudieron adquirir información sobre nuestras regiones privadas, el espía debe haber estado bastante cerca de nosotros."

Teresa añadió tímidamente.

Teresa añadió tímidamente.

"…."

Seol Jihu dejó de pensar.

"Estábamos enojados, pero nos reímos y lo dejamos pasar. Nos rehusamos a ceder ante una provocación tan evidente."

"Ya veo... Eso debe haber sido duro."

"Ciertamente no fue fácil. Pero esto es toda una sorpresa. Los Terrícolas que he conocido hasta ahora se rieron cuando les conté esta historia."

"Mis disculpas. No creo que sea un asunto de risa".

Seol Jihu fue directo. Prihi lo miró fijamente.

"... No necesitas disculparte."

Justo cuando parecía que la conversación estaba llegando a su fin...

"Oh, sí, escuché que te acostaste con mi hija".

La repentina pregunta del Rey hizo que Seol Jihu escupiera con calma el agua que estaba bebiendo. Pensó que era mejor que rociarla por todas partes.

"... Su Majestad."

"¿Hm? ¿Qué pasa con esa mirada amarga? Por lo que me dijo Teresa..."

Seol Jihu rápidamente se giró hacia Teresa. Ella estaba actuando avergonzada con sus manos sobre sus mejillas.

'¿Por qué se ruboriza...? No, ¿Por qué está fingiendo ser tímida de repente?'

Cuando la miró fijamente, Teresa sacudió la cabeza.

"Cielos, Padre, digamos que compartimos la cama. Acostarse... Eso es demasiado directo."

"De qué estás hablando... Entiendo que la palabra es un poco específica, pero tú fuiste la que me dijo que..."

De repente, el final de su discurso se difuminó. Prihi bajó la cabeza y gimió, pero Teresa jugó con su cuchillo para carne como si nada hubiera pasado.

"Eso dolió".

"Ohh, no estoy segura de lo que estás hablando."

"Hm, debería haberlo sabido desde que te pusiste un vestido por primera vez en ocho años."

"Te dije que lo dijeras en broma para ayudarlo a relajarse. ¿Quién te dijo que lo dijeras tan abruptamente? Ah, qué vergüenza."

Las palabras que Seol Jihu no podía entender iban y venían.

'¿Qué esperaba...?'

Se mordió los labios. Eran un extraordinario dúo de padre e hija.

"Pido disculpas por el incorrecto comportamiento."

Prihi suspiró y tomó un pañuelo para limpiarse la boca.

"De todas formas, no hay necesidad de estar tan tenso. Este no es un lugar para el castigo o el arresto. Es más bien un lugar para conceder premios que se adecuen a los logros de uno."

El rey habló en un tono algo pesado. Seol Jihu quería decirle que era demasiado tarde para actuar con dignidad, pero lo que en realidad salió de su boca fue "Gracias por su amabilidad".

"Al principio, pensé que los rumores habían sido exagerados."

Prihi habló mientras bajaba el pañuelo.

"Pero como Teresa dijo lo mismo, no tuve más remedio que creerlo. No dudo en las palabras de mi propia sangre."

"Me siento honrado, Su Majestad".

"... ¿Puedes dejar de hablar así, por favor?"

"¿Perdón?"

"Me acostumbré a la cultura de los Terrícolas después de años de meticuloso esfuerzo. Tratar de adaptarme a las propiedades de mi posición sólo me confunde".

En el Paraíso, el concepto de nobleza es débil. Incluso si uno buscaba encontrar uno, sólo encontraban un lord a cargo de una gran ciudad. Incluso entonces, el lord estaría cerca del jefe de la aldea.

Además, muchos Paradisíacos habían muerto en la larga guerra o escapado de su lugar de nacimiento para sobrevivir.

'... Así que este es el motivo'.

Seol Jihu comenzó a entender por qué la Familia Real de Haramark abandonó las formalidades. Habló en voz baja.

"Lo entiendo".


*


La cena terminó en silencio. Las criadas limpiaron la mesa y trajeron el té. Después de disfrutar de un sorbo, Prihi dejó su taza antes de abrir la boca.

"La Familia Real de Haramark siempre es justa cuando se trata de recompensas y castigos."

"…."

"Tus logros. Sí, salvaste la Aldea de Ramman, ideaste el plan para la operación de rescate, además ayudaste enormemente en el rescate y la posterior destrucción del laboratorio..."

Al escuchar las palabras de Prihi, Seol Jihu sintió una desconocida sensación de incongruencia. La forma en que estaba enumerando sus logros... cómo decirlo, más que elogiarlo, se sentía como si fuera una lista de cosas que debía pagar.

Prihi arruinó el ambiente con varias bromas, pero por alguna razón desconocida, el rey parecía alguien que había 'desistido' desde la primera vez que se conocieron.

"Después de mucha deliberación sobre las recompensas adecuadas a sus logros, llegué a una conclusión."

Cuando habló de su recompensa, los oídos de Seol Jihu se animaron.

"Realmente espero que te guste."

A pesar de decir esto, Prihi sonaba confiado en que a Seol Jihu le encantaría. Hizo un gesto a su criada, que regresó rápidamente con un plato cubierto por una tela blanca. Los ojos de Seol Jihu se abrieron mucho.

"Esto es..."

Un sonido silencioso escapó de su boca. En el plato había una barra rectangular brillante de oro puro que emitía una luz rojiza. Seol Jihu estaba encantado con su belleza, pero no podía mantener los ojos bien abiertos.

'¿Un lingote de oro?'

Considerando lo celosos que estaban Chohong y Hugo por una pieza de oro del tamaño de un meñique, un lingote de oro entero estaba más allá de su imaginación.

Gulp. Tragó con fuerza, y su Manzana de Adán se movió. En la Tierra, el poder del dinero es absoluto. Aunque el Paraíso estaba actualmente en estado de guerra, el valor del oro no debería ser menor.

'Con esto...'

Sería más rápido contar las cosas que no podría hacer con ese dinero, que contar lo que sí podría hacer.

La avaricia se elevó lentamente en los ojos del joven. En ese momento, un pensamiento cruzó su mente.

"... Ah."

Seol Jihu de repente cerró la boca. Su expresión eufórica desapareció, reemplazada por un ceño fruncido. Miró fijamente el lingote de oro con una expresión complicada.

"Este artículo es extremadamente fácil de convertir a la moneda de la Tierra. Creo que debería ser... ¿Hmm?"

Prihi se detuvo cuando miró al joven.

"¿No te gusta la recompensa?"

"... ¿Perdón? Ah, no."

Seol Jihu sacudió su cabeza vigorosamente como si la idea fuera absurda.

"No pareces satisfecho".

"No, no es eso..."

"Hm, ¿Entonces qué? Si hay algo que quieres, entonces habla sin reservas."

Escuchando la voz benevolente de Prihi, Seol Jihu miró fijamente el lingote de oro y se mordió el labio inferior.

|No tenemos un lugar a donde ir. No vivimos fuera de la ciudad porque nos guste.|

Estaba el jefe de la aldea que dio su precioso rudium para que la misión de rescate tuviera éxito. Pero, ¿No podría estar satisfecho con comprar comida y enviarla a la aldea?


|Vuelve de nuevo.|


Estaba la santa fantasma que le salvó la vida y se convirtió en el Árbol de los Regalos. Pero... pero...

Después de mucho conflicto interno, activó Nueve Ojos instintivamente. Cuando vio el lingote de oro, su cara se contorsionó y dijo "¡Ah!"

Pronto, Seol Jihu dio un profundo suspiro. Luego abrió la boca, un poco más tranquilo que antes.

"Hay algo que necesito decirte".