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jueves, 9 de enero de 2020

Second Life Ranker - Capítulo 63

Capítulo 63. La Torre (5)


"Parece que eres nuevo en La Torre. ¿Qué te hizo pensar que te saldrías con la tuya ignorando nuestras advertencias?"

Al principio, Yeon-woo frunció el ceño desconcertado, sin tener ni idea de quiénes eran. Pero cuando se dio cuenta de quiénes se trataban, estalló en risa por lo absurdo de la situación.

'Deben ser ellos. El clan que ha estado molestando a Henova'.

Él mismo se había estado preguntando por qué nadie había aparecido.

Yeon-woo también estaba consciente sobre la razón por la que nadie en La Torre venía a la herrería de Henova, uno de los cinco Maestros Herreros.

Fue por la opresión de los Ocho Clanes.

Por supuesto, a los Ocho Clanes no les importaban los negocios fuera de los pisos superiores.

Pero había otros clanes bajo la protección de los Ocho Clanes, y tenían que actuar con 'tacto' para no caer en desgracia.

Y parecía que eligieron arruinar el negocio de Henova para mostrar su comportamiento 'táctico'.

Lo más probable es que habían aparecido para seguir arruinando el negocio de Henova, no al propio Yeon-woo. Porque los que estaban delante de Yeon-woo eran ciertamente demasiado débiles para haber venido a por él.

"¿Te estás riendo, loco bastardo?"

Sin embargo, no reconocieron quién era Yeon-woo. O más precisamente, no reconocieron lo hábil que era Yeon-woo, lo cual daba otra indicio de que no pertenecían a los Ocho Clanes.

Yeon-woo no quería tratar con un asunto tan insignificante. Sería una pérdida de tiempo.

"No necesito más problemas, así que váyanse."

Pero la actitud de Yeon-woo sólo logró provocarlos.

"¡Tú, hijo de perra...!"

Una advertencia fue suficiente.

Swish

Justo cuando uno de ellos estaba a punto de maldecirle, tuvo que retroceder al ver que Yeon-woo había desaparecido justo delante de sus ojos.

Y antes de que pudiera girar su mirada para encontrar a Yeon-woo, Yeon-woo ya estaba apuñalando su muslo con su Bayoneta Mágica.

Puck

"¡Kuak!"

Uno de los cinco hombres cayó al suelo con sangre brotando de su pierna.

"¡Pequeño cabrón!"

"¡Mátenlo!"

Los cuatro restantes saltaron hacia él simultáneamente mientras gritaban con rabia.

Pero Yeon-woo, rápidamente fijó su agarre en la bayoneta y retorció su cuerpo. Uno por uno; le cortó el ligamento del tobillo a uno, a otro le rebanó el muslo y lo apuñaló en el estómago, y al último en el pecho.

"¡Kukuk!"

*Gorgotear*

Sangre rociada en el suelo. Los cuatro se derrumbaron en el suelo con la sangre espumando en sus bocas.

Yeon-woo intentó evitar recurrir a la violencia a menos que se viera obligado a hacerlo. Pero una vez que se metía en una pelea, aplastaba completamente a sus enemigos para que no se le ocurriera tomar represalias más tarde.

Era un hábito que había establecido firmemente durante sus misiones.

Los cinco hombres tenían la cabeza en un charco de sangre sin poder lanzar ningún ataque.

"Loco... bastardo... Kuk"

Yeon-woo clavó su bayoneta en el pecho de un jugador que aún buscaba una oportunidad de devolver el ataque.

Cayó de espaldas con la boca llena de espuma.

Yeon-woo limpió la sangre de la Bayoneta Mágica con la ropa del hombre caído y la puso de nuevo junto a su cintura.

"Vayan a buscar a un sanador o a un sacerdote ahora, tal vez puedan salvar sus vidas. Bueno, sólo si pueden".

Yeon-woo lanzó esas palabras a uno de los jugadores que estaba medio muerto, y luego se dio la vuelta para alejarse.

Pero en ese momento, un hombre que se agarraba el abdomen con la mano puso una cara irónica y le gritó.

"Tú... ¡Cómo te atreves a tocarnos! ¿Crees que puedes salirte con la tuya después de lo que acabas de hacer? ¿Sabes quién está detrás de nosotros? ¡Pequeña rata, vas a terminar como ese viejo una vez que ellos...!"

Un destello apareció en los ojos de Yeon-woo.

Swish, Puck

"¡Kuuk!"

Antes de que el hombre pudiera terminar sus palabras, Yeon-woo corrió hacia él y le clavó la bayoneta en el pecho en un instante.

La bayoneta penetró profundamente en su pecho, y la punta de la cuchilla estaba justo cerca del corazón ya que el impacto había destrozado todas sus costillas.

Si empujaba un poco más profundo, la hoja definitivamente apuñalaría su corazón.

El hombre jadeó buscando aire. No pudo decir nada durante un rato debido al inmenso dolor.

Ahora lo sabía. Había algo más aterrador que incluso la propia muerte.

La máscara blanca apareció justo delante de su cara con sus dos agujeros para los ojos que brillaban como un destello de voluntad.

"Repite eso. ¿Qué? ¿Henova?"

El hombre trató de fingir que no tenía pánico, aunque todo su cuerpo temblaba de miedo.

Entonces, se le ocurrió que podría ser capaz de vivir si lo amenazaba con Henova.

"¡Oye, si nos dejas ir, ese viejo puede vivir...!"

Yeon-woo empujó la bayoneta hacia adentro y aplastó completamente su corazón como si ya no valiera la pena escucharlo.

"¿Qué le hicieron a Henova?"

Otro hombre miró a Yeon-woo mientras temblaba.

"Yo, no puedo decir..."

Yeon-woo rápidamente cortó el cuello del que no quería responder.

En ese momento, el resto de los hombres se dieron cuenta.

En el momento en que dudaran en contestar, su cabeza caería.

"Déjenme preguntar de nuevo. ¿Qué han hecho?"

"N, nosotros no... ¡Kurk!"

El hombre fue decapitado mientras intentaba mentir. Debido a los Ojos Dracónicos, resultaba fácil saber si estaban mintiendo o no.

Ahora quedaban dos de ellos.

"Una boca es suficiente".

Quienquiera que hablara primero, conseguiría vivir.

"¡Eso, eso es!"

"Nuestro jefe dijo que nuestro clan perdería prestigio si dejábamos Henova así, ¡Entonces envió otro grupo para destruir la herrería de Henova!"

Splash

Yeon-woo se deshizo rápidamente del que no respondió.

El último hombre que quedaba empapado en la sangre de sus compañeros tembló de miedo.

Pero a pesar de su estado actual, Yeon-woo dijo fríamente.

"Lidera el camino".


* * *


Yeon-woo frunció el ceño después de presenciar lo que le pasó a la herrería de Henova.

La tienda entera ya estaba medio destruida.

La puerta estaba hecha pedazos, además las armas y las piezas de armadura que una vez se exhibieron en los estantes estaban todas destrozadas, esparcidas por el suelo. También faltaban bastantes artefactos.

La gente de las tiendas cercanas solo miraban desde lejos, ya que tenían miedo de ser atacados por el clan.

Dentro de la tienda, solo estaba Henova sentada en el suelo, pareciendo devastado por el repentino desastre.

Estaba todo cubierto de polvo, como si hubiera intentado resistirse a los hombres que habían destruido la herrería.

Yeon-woo vio huellas y moretones por todo su cuerpo.

Aunque Henova era bueno en la herrería, no era tan bueno en la lucha. Por eso no podía subir a La Torre a pesar de estar cerca de Arthia.

"Henova".

"Oh... eres tú, chico."

Henova estaba mirando al aire con ojos vacíos hasta que Yeon-woo lo llamó.

Con un aire de indiferencia,

"Lo siento. Todo lo que dejaste atrás, todo lo que estaba haciendo para ti, lo robaron todo. Intentaré enmendar las cosas..."

"¿Qué pasa con tu cuerpo? ¿Estás bien?"

Pero cuando Yeon-woo se acercó a Henova, primero comprobó si Henova tenía alguna lesión grave.

Los ojos de Henova se agitaron.

"No parece que tenga ninguna lesión grave. Eso es un alivio. Pero en caso de que tengas algún daño interno, vamos a llevarte a un médico o a un sanador cercano. ¿Tienes a alguien que conozcas?"

"¡Pero...!"

"Puedes dejarme el resto a mí. Me quedaré aquí y arreglaré las cosas. Así que no te preocupes por este lugar y por favor ve a cuidarte."
 
"…."

Henova no podía seguir hablando.

Ojos de Gyges, el artefacto ordenado por Yeon-woo, era uno de los mejores artefactos que se podían hacer en toda La Torre. Y Henova estaba a medio camino de completar la orden.

Pero terminó siendo robado por otros jugadores, y él perdió todos los materiales necesarios.

Sin embargo, Yeon-woo no hizo ninguna mención de ello. Especialmente después de haber perdido materiales extremadamente raros como la Glándula Venenosa de la Serpiente de Akasha.

En cambio, estaba preocupado por el bienestar de Henova.

Yeon-woo sonrió para asegurarle que todo estaría bien.

Luego se dirigió a la puerta y habló con el vecino tendero que estaba al acecho fuera de la herrería.

"Necesito que lleves a Henova a un médico".

"P, pero".

Parecía tener miedo de que los clanes le eligiesen como objetivo.

Los ojos de Yeon-woo se hundieron fríamente.

"Parece que no te preocupa que yo te cause problemas".

"Es, está bien, está bien".

El tendero se puso pálido, luego se apresuró a entrar en la herrería y se montó en su espalda a Henova.

Henova miró a Yeon-woo con una mirada intranquila.

"¿Qué vas a hacer...?"

"Iré a buscar los artículos perdidos. No tardaré mucho".

Henova se dio cuenta de lo que Yeon-woo intentaba hacer y trató de disuadirlo, diciendo que sería peligroso.

Los que le hicieron esto a Henova habían cometido robos varias veces antes, no sólo en su herrería, sino en varios otros lugares.

Sin embargo, ninguno de los comerciantes pudo expresar ninguna queja debido a su considerable influencia en el Distrito Exterior.

Guardia Nocturna.

Pertenecían a uno de los clanes más poderosos que gobernaban el inframundo del Distrito Exterior.

También había un rumor de que tenían al 'Dragón Rojo', uno de los Ocho Clanes, vigilando sus espaldas. Así que a nadie se le ocurrió detener las fechorías de la Guardia Nocturna.

Y por eso Henova tampoco pidió ayuda a los comerciantes cercanos.

Incluso si le ayudaban de buena fe, obtendrían a cambio mala fe.

Además, Henova lo consideró como un pecado que tenía que expiar. El pecado de ser un espectador cuando su amigo estaba en peligro. Era el castigo que se había impuesto a sí mismo.

Así que Henova quería detener a Yeon-woo antes de que fuera herido.

Pero en el momento en que miró a los ojos de Yeon-woo, se quedó sin palabras.

Una fuerte mirada de determinación.

Esa mirada le recordó a alguien que solía conocer.

El dueño de esos ojos en su cabeza solía ser un joven divertido y gracioso. Pero, el que tenía delante en este momento, poseía una personalidad opuesta.

Pero por alguna razón, no podía quitarse de encima la idea de que eran la misma persona.

Dejando atrás a Henova, Yeon-woo se levantó del suelo.

Henova vio a Yeon-woo desaparecer en la distancia.


* * *


"Nombre".

"Wi, Willett."

Yeon-woo estaba planeando que el jugador capturado revelara la ubicación de su base.

Los clanes del inframundo usualmente mantienen su ubicación en secreto para protegerse de fuerzas hostiles.

Así que si revelaba la ubicación, sería marcado como un traidor y podría tener que huir de su propio clan por el resto de su vida.

Pero un puño cercano daba más miedo que una espada lejana.

Willett, en su deseo de sobrevivir a la situación actual, reveló el lugar de inmediato, e incluso le llevó hasta su base.

Cuando llegaron, se detuvieron frente a una posada de dos pisos llamada 'Donde Habita el Viento'.

"Si este es el lugar equivocado, estás muerto".

"Lo, lo sé".

Willett tragó nerviosamente.

Incluso en su camino hacia aquí, lo había reconsiderado varias veces.

'¿No debería llevarlo a otro lugar? Pero si lo hago, definitivamente me matará, ¿Verdad? Pero si lo llevo a nuestra base, el maestro del clan me matará...'

Pero cada vez que lo hacía, el recuerdo de sus compañeros siendo derrotados fácilmente retornaba a él, haciéndole dudar.

Al menos no quería morir así.

Además,

'Esos ojos, ¿Qué coño son...?'

Dos ojos que brillan bajo una máscara blanca.

Estaban tan oscuros como el atardecer y tan profundos como el abismo.

Le provocaron un miedo absoluto con solo mirarlos.

Finalmente, Willett no pudo evitar guiarlo a su base secreta.

"Es, esto es todo".

Yeon-woo dirigió silenciosamente su mirada hacia el edificio al que Willett señalaba.

A juzgar por su apariencia, no era más que una posada en ruinas donde sólo se alojaban los pobres jugadores.

Sin embargo,

'Este es el lugar correcto. Puedo sentir algunas cosas por el lugar'.

Cuando escudriñó la posada, pudo sentir varios dispositivos como trampas instaladas por toda la posada, sin mencionar a los jugadores que se escondían dentro de compartimentos ocultos.

"Vamos a entrar".

"Pero... O, está bien."

Willett no quería entrar, pero viendo los dos ojos de Yeon-woo, finalmente cerró los ojos y abrió la puerta.

Parecía una vaca siendo arrastrada a un matadero.

"¿Hmm? Willett, ¿Por qué estás...?"

Dentro, la posada estaba muy oscura y llena de humo de tabaco.

Cuando Willett entró, el hombre detrás del mostrador inclinó la cabeza.

Pero pronto, se sorprendió cuando Yeon-woo saltó desde detrás de Willett.

"¡Quién... Kuak!"

Yeon-woo agarró el brazo del hombre y lo rompió con un giro.

Sólo entonces se dieron cuenta de que su objetivo había entrado en su base.

"¡Maldita sea!"

"¡Willett! ¡Asqueroso traidor! ¿Cómo te atreves a traicionarnos?"

El personal de limpieza de la posada, los clientes que comen en el comedor, e incluso los huéspedes que duermen en su habitación. Todos ellos salieron a luchar contra el intruso.

"Me vi obligado a hacerlo..."

Willett se excusó con voz temblorosa, pero nadie escuchó sus palabras.

Pat

Yeon-woo lanzó al hombre que tenía a su alcance hacia la pared y comenzó a moverse.

'Necesito noquearlos a todos tan pronto como sea posible'.

A través de sus agudos sentidos, sus patrones de ataque estaban siendo dibujados dentro de su cabeza.

Kwang

Yeon-woo no sacó mucho maná para esta pelea. Pero sería suficiente para someter a los jugadores.

Para el que apuntaba a su costado con una daga, Yeon-woo tiró de su brazo, retorciéndolo hacia afuera. Y para el que apuntaba a sus piernas, golpeó su barbilla, rompiéndole la mandíbula.

"¡Mierda! ¿Cómo está haciendo todo eso?"

"¡Es sólo una persona! ¡Atáquenlo a la vez!"

Los miembros del clan seguían saliendo casi sin parar, haciendo que se preguntara si tantos de ellos podrían haberse escondido en un espacio tan reducido.

Pero a pesar de su número, Yeon-woo rápidamente los noqueó uno por uno.

Les quitó las armas, rompió sus armaduras, cortó su carne y les rompió los huesos.

En su camino, había varios cuerpos de jugadores heridos que yacían en el suelo.

"¡Ahh! ¡Mi brazo! ¡Mi brazo!"

"Esto es una locura... ¡Aaaaargh!"

Yeon-woo retorció el hombro del hombre que agarró y le dio una patada en el estómago.

Kwang