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miércoles, 27 de noviembre de 2019

Kage no Jitsuryokusha ni Naritakute - Capítulo 137

Capítulo 137. Quienes Perdieron Sus Ojos



Retrocediendo un poco en el tiempo–.

A medida que el sol se ocultaba, comenzó a nevar en la capital real. A medida que el mundo se tiñe de rojo con la puesta de sol, también se está pintando de negro con la sombra. El volumen de la nieve que cae va aumentando.

En la calle de esa capital, si se mira desde cierta distancia, hay un zorro espiritual plateado en la nieve.

Ella exhaló un aire blanco, está esperando algo con una tristeza en sus ojos.

Después de que el sol se había puesto completamente por un tiempo, una sombra se le acercó por detrás.

"Un zorro espiritual plateado que ha aparecido en la capital----- ¡eras tú después de todo, Yukime...!"

Como si la nieve amontonada hubiera absorbido todo el sonido en la capital, una voz llena de resentimiento resonó en la capital extremadamente silenciosa.

Mirando hacia atrás, Yukime vio a un hombre bestia con pelaje negro azabache que perdió sus dos ojos.

"Gettan…. Siempre estuve esperando este día. Pero ahora que lo hice, me pregunto ¿por qué siento esta tristeza…?"

"¡Todo, todo fue obra tuya….! ¿¡Tienes la intención de arrebatármelo todo!?"

"…….Sí."

En contraste con la cara plana e indiferente de Yukime, la cara de Gettan estaba desagradablemente distorsionada.

"Casi tomo ese poder en mis manos…….. ¡Para que nadie más pueda quitarme nada…! ¡¡Quieres negármelo!!"

"Ya se acabó, por favor renuncia ya……"

"No----aún no. ¡Si obtengo el oro que has tomado, aún puedo recuperarme de esto!"

"Gettan....."

"AHORA DIME, ¿DÓNDE LO OCULTAS?"

Gettan desenfunda su naginata. La naginata era tan larga como su altura.

"Bueno, me pregunto dónde está...."

"Te lo sacaré a la fuerza ahora."

Yukime sacó su abanico de hierro.

"Ya no soy la misma de antes."

Una nieve blanca cae al suelo.

Las lunas blancas e innumerables estrellas brillan en el cielo nocturno.

En ese hermoso contraste de blanco y negro, un abanico de hierro y una naginata chocaron.

La blancura los envuelve y la sangre salpica.

La sangre tiñó vívidamente de rojo el lienzo blanco de la nieve.

"¡Im…. Imposible….!"

El que está de rodillas es Gettan. Miró con odio a Yukime y notó algo.

"Ese tipo de poder mágico…… ¿¡es el mismo de entonces…!?"

Antes de que se diera cuenta, la apariencia de Yukime cambió.

Ahora poseía nueve colas plateadas que gradualmente se hicieron más gruesas y largas, sus ojos claros se tiñeron de rojo como la sangre.

Incluso su denso poder mágico se puede sentir sin necesidad de ver.

"Esta es la verdadera apariencia de la tribu zorro espiritual… el ganador ya se ha decidido."

"Así que, ¡ese es el poder legendario del zorro espiritual… ¡¡el poder que me robó los ojos ese día!!"

"¿Tomé tus ojos…?"

"Kuku… Pensar que ni siquiera lo recuerdas……… ¡aunque fuiste tú quien me quitó los ojos! Si tienes ese tipo de poder. No, si tuviera ese poder, ¡¡no me quitarían todo lo que me pertenece—–!!"

Al ver la cara de Gettan llena de odio, Yukime sonrío tristemente.

"Gettan….. Por qué has cambiado. El viejo tú no es este tipo de persona….."

"¡¡CÁLLATE!! NO TE ATREVAS A COMPADECERTE DE MÍ."

"Se acabó."

Yukime apuntó su abanico de hierro al cuello de Gettan .

Esa sensación de frío hizo que la expresión de Gettan se congelara.

"¡YUKIMEEEE—–!"

Yukime miraba a Gettan mientras sostenía su abanico de hierro.

Esa cara le hizo recordar algo de hace mucho tiempo.

Como si el tiempo se hubiera detenido, los dos no movieron ni un solo músculo.

Solo la nieve seguía cayendo a su alrededor.

Luego, bajo su abanico de hierro y volvió a poner sus colas  y ojos a la normalidad.

"¿Qué estás planeando………"

"Este es el final de mi venganza."

"El final…. dices."

"Lo que te ha hecho cambiar, todavía no lo entiendo. Sin embargo, el hecho de que hayas pecado y el hecho de que hayas salvado tanto a la aldea como mi vida sigue en pie… Tu pecado nunca sobrescribirá tus buenas obras, ni viceversa. Todavía quiero creer en ese tú que me salvó ese día…….."

Yukime le da la espalda y se aleja sobre la nieve blanca.

"Así que… este es el adiós, Gettan….."

Gettan usó sus dos ojos aplastados y miró a la espalda de Yukime con odio.

"No… me jodas……."

Su odio no llegó a Yukime.

Se trago una pastilla roja. Su herida se curo rápidamente y—–.

"…………………eh"

Una flor de sangre floreció en la nieve blanca.

"¿Hasta dónde pretendes burlarte de mí?"

"Get….tan….."

Yukime, fue atravesada por su naginata, seguidamente desplomándose sobre la nieve.