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jueves, 13 de mayo de 2021

mayo 13, 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 167

Capítulo 167. Secuestro de Byun Gyeongbaek (2)


Los bárbaros afirmaron audazmente que secuestrarían a la Princesa. Debido a que ellos eran seguidores del anterior Rey, conocían la estructura interna del palacio real, por lo que sería bastante posible.

Pero le sugirieron a Byun Gyeongbaek que condujera sus tropas al desierto, puesto que los otros Kurkans seguramente los perseguirían. Planeaban reunirse con ellos en el medio.

Tontamente, Byun Gyeongbaek se comprometió a hacerlo. No sabía que los bárbaros tenían un motivo oculto. Después de desviar al grupo que los perseguía hacia Byun Gyeongbaek, seguirían huyendo con la Princesa.

En ese momento, Byun Gyeongbaek reunió todas las tropas que pudo y se dirigió al desierto. El comandante caballero se oponía rotundamente a la idea de cruzar la frontera, pero Byun Gyeongbaek insistió firmemente. Él creía que sus valientes soldados serían capaces de derrotarlos, si se enfrentaban a los bárbaros adecuadamente.

Pero tan pronto como comenzaron la marcha, Byun Gyeongbaek se arrepintió. Aunque quería tener a la Princesa entre sus brazos lo antes posible, el desierto no era fácil.

Esta era la primera vez que Byun Gyeongbaek permanecía en el desierto durante días. Aunque estaba siendo transportado por sus asistentes durante todo el camino, no podía soportar el calor y el frío que se alternaban.

Esta noche no fue diferente. En el cielo nocturno las estrellas fluían como un río, un espectáculo magnífico a la vista, pero Byun Gyeongbaek estaba encerrado en su barraca.

Estaba harto del desierto, no quería ni seguirlo mirando. Finalmente, se durmió mientras murmuraba malas palabras.

"¿......?"

Más tarde, Byun Gyeongbaekse se despertó sobresaltado. Hacía mucho frío dentro de la barraca. El brasero que estaba encendido ahora no tenía fuego, y la lámpara de aceite que estaba encendida ahora estaba apagada.

Sintiendo un escalofrío por todo su cuerpo. En la oscuridad total de la barraca, se levantó e intentó salir corriendo al exterior, pero… "¡Ah!" Perdió el conocimiento después de recibir un golpe en la nuca. 

Cuando recobró los sentidos, Byun Gyeongbaek estaba sentado en una rígida silla de madera y su cuerpo atado firmemente. Sus ojos estaban cubiertos, sólo podía mover libremente su boca.

Sus brazos estaban atados con tanta fuerza que sentía que la sangre no circulaba adecuadamente. Mientras retorcía su cuerpo intentando liberarse, sintió la presencia de alguien. Byun Gyeongbaek gritó desesperadamente con los labios secos.

"¿Quién eres? Te daré todo el dinero que quieras..."

Cuando removieron la tela que cubría sus ojos, Byun Gyeongbaek se quedó atónito.

"Tiempo sin vernos, Byun Gyeongbaek." Dijo el hombre mirando a Byun Gyeongbaek con arrogancia.  "Podías considerar una buena noticia que no hubieras recibido noticias sobre mí. ¿Por qué haces tonterías innecesarias que me hacen actuar personalmente?"

"¡Tú, Ishakan...!" 

Byun Gyeongbaek miró rápidamente a su alrededor. Estaba en una barraca desconocida. Intentó secuestrar a la Princesa, pero terminó siendo secuestrado. No podía creerlo. Byun Gyeongbaek estaba lleno de rabia, pero no podía hacer nada porque estaba atado. 

Ishakan dijo tranquilamente mientras lo veía agitado. "Pero no es conmigo con quien vas a conversar hoy." La puerta de lona del cuartel se abrió y una mujer entró. Los ojos de Byun Gyeongbaek agrandaron ampliamente.

Su rostro se veía tan fresco como una flor en plena floración. Sus ojos, que se habían vuelto mucho más vívidos, parecían gemas amatistas. Estaba llena de vitalidad, incluso sus mejillas tenían un tono melocotón. Entonces, ella abrió los labios lentamente.

"Byun Gyeongbaek."

Byun Gyeongbaek murmuró perplejo.

"¿Princesa...?"
 
***
 
El comportamiento del hombre, que hablaba de secuestrar a Byun Gyeongbaek como si se tratara de una excursión, estaba más allá de lo inimaginable.

"¿Qué sentido tiene secuestrarlo...?"

"Es un regalo." Ishakan respondió a la pregunta de Leah con naturalidad. "Puedo matarlo o mantenerlo con vida, como quieras..." Susurró con una sonrisa. "Lo haré."

Mirando las brillantes pupilas doradas, Leah se dio cuenta de sus intenciones. Lo que esperaba obtener haciendo esto en este momento era realmente simple.

Era la confianza de Leah.

A pesar de que estaba en el desierto, Leah estaba ansiosa e inestable. La Reina representaba el mayor problema, pero eso no se podía resolver inmediatamente. Así que Ishakan utilizaría a Byun Gyeongbaek como ejemplo para demostrarle que podía protegerla.

Ishakan nunca dudaría en actuar. Si Leah le pedía que lo matara, él le cortaría el cuello y le traería su cabeza.

Sin embargo, ella no quería que simplemente lo matara. La muerte no bastaba comparado con todo lo que Byun Gyeongbaek había hecho. Antes de que muriera, tenía que hacerlo pagar.

***

"......"

Mientras Byun Gyeongbaek miraba alternativamente a Ishakan y Leah, de repente dijo. "No tienes ninguna relación afectuosa con este bárbaro, ¿Verdad?" 

Leah no dijo nada, pero su silencio fue como una respuesta tácita. Byun Gyeongbaek gritó frenéticamente. "¡Con una humilde bestia...!" La silla de madera crujió ante sus violentos movimientos. Pero las cuerdas fuertemente atadas no se aflojaron en absoluto. Más bien, lastimaron más su piel.

"¿Acaso lo sabes?" Byun Gyeongbaek dijo apretando los dientes. "Fue un joven esclavo."

"¡......!" 

miércoles, 12 de mayo de 2021

mayo 12, 2021

Una Villana Perfecta Para Un Tirano - Capítulo 63

Capítulo 63. ¿Es Un Huevo? ¿Es Una Roca? ¡No! Esto.. 


"Le pido perdón por mi atrevimiento, pero lo hago sólo porque hay algo que deseo que Su Majestad vea por sí mismo."

"¿Verlo por mí mismo?"

"Efectivamente. Es lo que encontramos en la mazmorra". El hombre abrió la gran caja de madera que traía y sacó con cuidado lo que había dentro.

"¿Qué es?"

"Yo tampoco estoy seguro... pero tiene una forma peculiar."

"¿Peculiar, dices? Yo diría que parece un huevo de algún ave, ¿No?"

"¿Qué estás diciendo? Cualquiera puede darse cuenta que es un trozo de roca."

"Un momento, ustedes dos. ¿Están hablando de esa fruta llena de protuberancias?"

Cada uno de los funcionarios presentes observó el objeto levantado por el emisario y terminaron asombrados. El hombre definitivamente estaba sosteniendo un solo objeto, sin embargo, éste parecía diferente para todos los demás.

"¿Qué está pasando?"

Mientras los demás comenzaban a sorprenderse, el hombre dio un paso adelante con una sonrisa. "Su Majestad. Si puedo preguntar, ¿Qué le parece esto?"

"...¿Qué es eso?" Preguntó el Emperador.

"Eso tampoco lo sabemos. Lo único que sabemos es la frase escrita en la losa de piedra que descubrimos junto a este objeto; Despertará al toque del más fuerte de todos". El hombre se acercó un paso más y tendió el objeto ante Estian. "Por eso deseamos ofrecer esto a Su Majestad."

Los ojos del hombre brillaron de expectación mientras decía, "No importa cuánto lo piense, usted es el único que puede despertar este objeto, Su Majestad, así que por favor, acepte esto."

Cecile y los funcionarios que observaban el desarrollo de los acontecimientos pensaron lo siguiente, '¿Quién diablos estaría tan loco como para tomar algo tan sospechoso?'

Pero mientras todos miraban al emisario que sostenía un objeto evidentemente sospechoso, se producía una conmoción en una puerta del palacio interior.

***

"¡Muévanse, apártense todos!"

Los soldados que custodiaban la puerta giraron asombrados la cabeza al escuchar una explosión y poco después la voz de una mujer.

"¿Quién es ella?"

"¿Parece una sirvienta?"

Vieron a una mujer que corría hacia ellos desde el final del largo pasillo en el que se encontraban. Llevando el uniforme de una sirvienta, la mujer se abalanzó salvajemente como un jabalí hambriento que había encontrado una presa. 

Sus ropas hicieron que los soldados la identificaran fácilmente como una forastera. Después de todo, las sirvientas del palacio no llevaban uniformes con tantos adornos hasta el punto de parecer excesivos. En cualquier caso, los guardias chasquearon la lengua y le hicieron una advertencia a la visitante no autorizada. "Deténgase, jovencita. No puede entrar."

El guardia hizo un gesto para que la mujer se detuviera, suponiendo que se trataba de una sirvienta que se había perdido, pero ella no redujo la velocidad a pesar de su advertencia.

Cuando los guardias comenzaron a alarmarse, la sirvienta que se abalanzaba gritó, "¡Santa...!"

"¡......!"

Por un momento, los guardias dudaron de sus propios ojos.

El puño de la sirvienta se impregnó claramente de una luz azul, que emanaba un poder que podían sentirlo literalmente desde lejos. En muy raras ocasiones, los comandantes de cada grupo de caballeros imperiales se enfrentaban sin restricciones, durante las cuales los espectadores podían sentir su poder comprimido hasta el extremo, durante momentos fugaces... Y ahora mismo, la mano de la sirvienta estaba cargada de ese tipo de poder.

"¡Un ata...!"

"¡...Mierda!"

Incluso antes de que los guardias pudieran alertar, el puño de la sirvienta se precipitó hacia ellos. Con un tremendo golpe, el reluciente suelo de mármol del pasillo se hizo añicos en un instante y ellos salieron volando con los escombros. Después de hacer desaparecer a los guardias de un solo golpe, la santa gritó, "¡No vuelvo a escribir un truco como éste! ¡Al diablo con que la técnica de la santa se llame 'Santa Mierda!' Ni siquiera los idiotas harían un chiste como éste."

La santa miró su puño. No era de extrañar que la barrera del reino sagrado se rompiera con su puñetazo. Se había olvidado de que había detallado esto. La santa miró hacia atrás, hacia el camino que había recorrido. Aunque no era claramente visible desde esta parte del pasillo, la puerta al final del mismo estaba realmente destruida...

Había abatido a todos los guardias que se encontraban en el camino. Todos ellos habían caído incluso antes de poder distinguir a la santa. Si alguien sólo se fijara en su capacidad de combate, sería más un caballero comandante.

'Cierto. Yo puse estas configuraciones en la santa porque estaba bloqueada en el desarrollo de la trama en ese momento, pero...'

En primer lugar, la santa era un personaje improvisado para ayudar a los protagonistas a superar su crisis en la última parte de la historia, por lo que acabó escribiendo este personaje sin ninguna consideración de verosimilitud. Además, le otorgó una habilidad estúpidamente poderosa, pensando que nadie pondría objeciones a la configuración de un personaje secundario como éste, una habilidad que respondía al nombre de, ¡Santa Mierda!

"Oh, qué humillante...", se lamentó.

La santa juró no volver a insertar humor de internet tan inútil en sus escritos y comenzó a correr de nuevo por el palacio interior. Tenía que estar para lo que sucedería a partir pronto.

martes, 11 de mayo de 2021

mayo 11, 2021

Una Villana Perfecta Para Un Tirano - Capítulo 62

Capítulo 62. ¿Es Un Huevo? ¿Es Una Roca? ¡No! Esto.. 


Cecile había cruzado el punto de no retorno. Asustada por las frías miradas, se aferró más la capa de Estian, tratando de ocultarse. Cecile había cruzado el punto de no retorno. Asustada por las frías miradas, se aferró más la capa de Estian, tratando de ocultarse. '¿Esto realmente es lo que tengo que hacer para sobrevivir como Emperatriz...?'

Estian acarició el rostro de Cecile mientras ella lloraba internamente, y habló sin siquiera mirar en dirección al jefe de los emisarios. "¡Dios mío! Parece que mi Emperatriz no está satisfecha. Lo que has traído no estaba a su altura."

Cecile le lanzó una mirada que decía, '¿No deberías ocuparte tú mismo del resto? ¿Por qué me pones en un aprieto otra vez?'. Pero Estian se encogió de hombros ante su mirada fulminante. Enfadada por su actitud tranquila, ella retomó desafiantemente la conversación desde donde él la había dejado.

"Sólo esperaba algo que estuviera a la altura". Cecile apenas logró decir esas palabras.

"Mi mayor temor en el mundo es no poder satisfacerte. Parece que debo volver y calmar tu ira... toda la noche, eso es."

Las indudablemente extrañas palabras de Estian hicieron que Cecile bajara ligeramente la mirada. Para los demás, parecía avergonzada y tímida, pero en realidad, simplemente estaba pensando 'he perdido'.  Aunque se estaba jugando la vida con estas farsas, no tenía la voluntad necesaria para responder algo como, '¿Entonces qué te parece si vamos y comenzamos la noche temprano?'

"La delegación del Reino de Stoan puede regresar. Parece que no quiere su ofrenda, así que aceptaré con gusto sus saludos. Bien entonces, Emperatriz. ¿Volvemos?"

"Todo será como usted desea, Su Majestad."

Pero justo en ese momento...

"Puede esperar un momento, Su Majestad."

Un hombre salió de repente entre la delegación que se encontraba detrás del jefe de los emisarios, llamando la atención de Cecile. El hombre llevaba una vestimenta ordinaria que no se diferenciaba de la que llevaban los demás emisarios. Su cabello castaño oscuro y sus ojos marrones eran rasgos comunes.

Mientras miraba al hombre, Cecile sintió que algo no encajaba. El hombre era realmente demasiado corriente, tanto que si se daba la vuelta brevemente y volvía, tenía que buscarlo de nuevo.

Mientras miraba al hombre, Cecile sintió que algo no encajaba. Tanto que si se daba la vuelta brevemente, lo olvidaría por completo. "Su Majestad", murmuró Cecile y tiró fuertemente de la mano de Estian que sostenía la suya.

'Este es el hombre'.

Lo había encontrado, la persona de la que Estian había hablado.

***

'¿Es éste?'

Estian notó cómo el cuerpo de Cecile se ponía rígido mientras se aferraba a su brazo y dirigió su mirada al emisario que se había apartado del grupo, captando inmediatamente algo extraño.

'Así que es un hechizo de enmascaramiento'. Estian reflexionó en silencio.

Un hechizo que encubría la propia existencia. Un hechizo utilizado por los miembros de la Torre de los Magos cuando no pretendían hacer nada bueno. Estian miró la capa que cubría a Cecile. A simple vista, sólo se trataba de una capa roja, pero estaba encantada con un hechizo que podía bloquear la mayor parte de la magia de combate y maldiciones. Cecile no sufriría ningún daño con esta capa, incluso si ocurriera algo, pero aun así, no podía estar tranquilo.

'Por eso pensé en enviar a Cecile de regreso al principio'.

Sin embargo, sorprendentemente ella declaró firmemente que no volvería. Ella y su dama de compañía habían estudiado mucho para esta ocasión. Incluso sacó una nota arrugada de un bolsillo de su vestido, que contenía lo que estaba estudiando, para mostrársela.

Quiero hacer las cosas que se esperan de una Emperatriz. He estudiado mucho para poder memorizar estas cosas, dijo.

Era evidente que Cecile pensaba que Estian intentaba alejarla por desconfianza. Estaba enfrascado en la duda cuando ella reanudó su discurso.

—Además, tengo que estar al lado de Su Majestad, ¿Verdad?

—En eso tienes razón.

Ante eso, Estian decidió que Cecile lo acompañara.

Sus desordenados pensamientos se ordenaron al instante al escuchar que ella debía seguir permaneciendo a su lado. Por alguna razón, quería escucharla decir eso una y otra vez. Se sentía satisfecho con solo escucharlo.

Estian miró a un lado. Cecile parecía haber notado también la extrañeza del emisario; podía sentir el temblor de sus manos que lo sujetaban. En los días venideros, ella tendría que enfrentarse cientos de veces a peligros de este nivel.

'Iba a enviarla de regreso a su palacio si ella llegaba a sentirse demasiado asustada.'

Estian vio a Kane de pie a un lado. Si daba la orden, Kane llevaría a Cecile a su palacio de inmediato. Después de todo, él solo se bastaba para manejar esta situación, pero incluso cuando Cecile temblaba de miedo, no retrocedió. Se limitó a agarrarle la mano con más fuerza, como si quisiera transmitirle su confianza, y Estian respondió de la misma manera. Ella había hecho todo lo posible por interpretar su papel, así que él consideró que debía permitirle quedarse. Estian miró fijamente al hombre que se había adelantado del grupo y dijo, "Que insolencia. ¿Quién te ha permitido hablar?"
mayo 11, 2021

Padre, No Quiero Casarme - Capítulo 74

Capítulo 74. Reunidos En La Calle Arcade


Naturalmente, a Max no le gustaban los lugares concurridos porque le recordaban  a un campo de batalla, el único lugar concurrido en el que había estado. Por esta razón, se sintió perdido cuando entró en la desconocida Calle Arcade. Un músico ambulante tocaba un instrumento frente a la fuente del centro de la plaza, rodeado de curiosos. Filas de gente se situaban fuera de tiendas de renombre. Un amplio número de personas recorrían la Calle Arcade, moviéndose en grupos como familiares, amigos o amantes. 

El ambiente tranquilo hacía que Max se pusiera aún más tenso. '¿Dónde está Jubelian?' No paraba de moverse, tratando de buscarla. Justo cuando un hombre estaba a punto de chocar con él, Max lo esquivó rápidamente. 

"¡Agh! ¡Maldita sea!" Gritó enfadado el hombre que se acabó cayendo solo y lo fulminó con la mirada. "¡Cómo te atreves!"

Max frunció el ceño ante la voz excesivamente alta del hombre. Aunque nunca evitaba a la gente que intentaba iniciar una pelea, su máxima prioridad ahora mismo era encontrar a Jubelian. Max ignoró al hombre e intentó marcharse, pero un grupo de jóvenes que parecían escoltas lo rodearon. 

"¿Adónde crees que vas después de ofender a un noble?", gritó el hombre con fiereza mientras sus escoltas lo ayudaban a levantarse.

Max frunció el ceño ante sus desagradables palabras. "¿Qué he hecho mal?", replicó. 

"¡Atravesarte para que me cayera!"

Max levantó inconscientemente la comisura de los labios, sintiendo un impulso asesino surgir en su interior. '¿Debería matarlo?' Max apretó los puños en silencio, pero luego los abrió. Los escoltas que lo rodeaban tenían grandes cuerpos, pero no se podían comparar con él. Si decidía defenderse, podía garantizar la victoria. Pero si se ensuciaba las manos por este asunto trivial, retrasaría la búsqueda de la mujer. 

"Yo no he hecho nada". Max volvió a intentar marcharse después de hablar lo más amablemente posible, pero el otro hombre seguía enfurecido, sin estar dispuesto a dejarlo tranquilo.

"¡Sinvergüenza! ¿Intentas eludir tu responsabilidad después de haber puesto en peligro a un noble? Discúlpate en este momento."

Max realmente quería poner a este hombre en peligro, pero reprimió este impulso. "No sé por qué tengo que disculparme cuando tú eres el culpable de la caída."

El Barón apretó los dientes en respuesta. '¡Cómo se atreve, ese plebeyo... a mirarme por encima del hombro!' Como noble que había nacido en la clase baja, el Barón Gordon era despreciado en la alta sociedad por sus orígenes. Por esta razón, se había sentido miserable durante bastante tiempo. No importaba cuánto apoyo ganara utilizando el dinero, parecía no tener fin su sufrimiento. Entonces, un día, fue testigo de una escena desagradable mientras estaba de muy mal humor.

Dios mío, ¿Cómo te llamas?

¿No quieres trabajar para nosotras? Te pagaré mucho

Un grupo de mujeres de la nobleza que normalmente lo ignoraba, estaba adulando a un sirviente de buen aspecto. Estaba tan irritado por lo que había visto que acabó llamando al sirviente e iniciado una disputa con él. Al final, recibió una disculpa.

Siento haber cometido un error tonto. Por favor, sea generoso y perdóneme.

Se sintió realmente bien cuando ese inútil, que se había mostrado excesivamente confiado frente a un grupo de mujeres nobles hacía apenas un minuto, suplicó clemencia y se arrodilló en el suelo como un perro. Después de ese día, intimidó a plebeyos altos y atractivos para descargar su ira. Pero a diferencia de sus otras víctimas, que se disculpaban con facilidad, Max siguió siendo obstinado hasta el final, lo que le hizo caer de nuevo en sus tendencias violentas. '¡No puedo dejar ir a un cabrón como él!'

"¿Qué están haciendo? ¡Aten a ese arrogante plebeyo!", gritó el Barón, con la voz llena de ira. Los individuos que rodeaban a Max avanzaron a sus órdenes, pero una voz pronto les hizo detenerse. 

"Deténganse ahora mismo". Dijo una voz dulce, que también estaba impregnada de dignidad. Todos se detuvieron para mirar a la mujer que hablaba. 

"¡Tú eres...!" 

Se trataba de una elegante mujer de cabello plateado, ojos azul purpura y rasgos seductores que deslumbraban a la vista. Inmediatamente se podía intuir que esta hermosa mujer, que portaba una expresión gélida, pertenecía a la alta nobleza. Aunque el Barón Gordon estaba apartado de la sociedad noble, no era tan tonto como para no reconocer a la mujer que superaba en belleza a la mayoría de las mujeres de la alta sociedad. 

"Saludo a la Dama de la Casa Floyen. Yo soy..." 

La mujer escuchó el saludo del Barón y asintió ligeramente antes de abrir la boca. "Sé quién es usted, Barón Gordon". Aunque había hablado en un tono gélido, el Barón Gordon estaba encantado de que la Dama Floyen hubiera reconocido a un noble de bajo rango como él.

"Soy realmente una persona afortunada al conocer a una dama como tú por casualidad."

Los hijos de los Duques solían ser tratados como si poseyeran el rango de un Conde o una Condesa. Incluso era raro que un Barón pudiera entablar una conversación con alguien como ella. 'Ella tiene mala fama, pero ¿Qué importa eso?' Si podía ganarse el favor de la Dama y eventualmente hacerse notar por el Duque... el Barón pensó que valía la pena usar todo el dinero que tenía. 'Es muy fácil complacer a una joven'. Los ojos del Barón Gordon brillaban cuando sus labios rojos se separaron. 

"¿De verdad? Porque ahora mismo estoy muy molesta."

El Barón se estremeció ante su frígida voz, que no contenía ni siquiera una pizca de calidez.

***

Pronto retomaremos el ritmo de publicación habitual de esta novela. Estamos esperando que esté disponible el Volumen 2 para 'comprarlo' y seguir traduciendo. Por lo pronto, le recomendamos que disfruten de nuestros otros proyectos.

lunes, 10 de mayo de 2021

mayo 10, 2021

La Emperatriz Se Volvió A Casar - Capítulo 308

Capítulo 308. La Desesperación De Rashta (2)


Heinley cometió una serie de pequeños errores a lo largo de ese día.

McKenna fruncía el ceño al ver que escribía palabras incorrectas en los documentos, derramaba el frasco de tinta sobre el escritorio y volvía a escribir los documentos por completo. Por momentos confundía los nombres de sus secretarios y llevaba la capa al revés. Al comer, actuaba como si no tuviera un tornillo, utilizando el tenedor y el cuchillo indistintamente.

Además, las comisuras de su boca se elevaban constantemente, lo que hacía sentir a McKenna bastante incómodo.

"Pareces muy feliz, ¿qué sucedió?"

Eventualmente, le preguntó directamente, pero Heinley sacudió la cabeza. 

"No es nada."

Después de que el médico del palacio se marchara y de que nos calmáramos un poco. Heinley tenía la intención de anunciar mi embarazo sin más.

Murmuró emocionado que debía dar a conocer esta noticia a mi padre, madre, hermano, a los nobles, a los súbditos, al país e incluso a los extranjeros.

Pero le dije que no lo hiciera.

— Aprovechemos esta oportunidad para identificar a las personas problemáticas.

— A las personas problemáticas... Ah. ¿Acaso?

— Aquellos que nos atacan ahora, no se quedarán tranquilos de repente sólo porque nazca nuestro hijo. Hay que identificar y reducir el poder de cualquiera que pueda representar una amenaza antes de que nazca nuestro hijo.


Heinley parecía triste, pero no tardó en estar de acuerdo con la visión a largo plazo.

A medida que creciera el rumor de la infertilidad, el resto de las fuerzas de Christa se abalanzarían como un enjambre de abejas.

Al observar sus acciones, iba a determinar si había margen de mejora, aunque ahora fueran del bando de Christa, o si eran completamente inútiles.

Pero unos días después, Heinley y yo decidimos contarle a McKenna lo del embarazo.

Era inevitable.

El médico del palacio me instó que debía dormir al menos siete horas, comer a una hora determinada y reducir una cuarta parte de mi trabajo actual.

"Lo más peligroso son las primeras etapas del embarazo, Su Majestad. Ahora mismo, debe tener un cuidado especial. Coma, diviértase, descanse, vea y escuche cosas buenas, ¡y no trabaje hasta el amanecer!"

Para cumplir con las indicaciones del médico del palacio, McKenna tendría que hacerse cargo de gran parte de mi trabajo, como hacía antes de que me casara con Heinley.

McKenna saltó de alegría al principio al saber que estaba embarazada, pero enseguida se mostró deprimido al escuchar que tendría que reducir mi carga de trabajo.

Pero en este escenario, no podía negarse, así que finalmente respondió casi llorando "Está bien", y dijo con una voz pesada,

"Ya estaba acostumbrado a mi anterior agenda de trabajo, así que sólo vivo para trabajar. Su Majestad podrá descansar siete horas al día, aunque yo sólo podré dormir dos horas."

"No te dejaré tanto trabajo, McKenna."

"Aunque Su Majestad no lo haga, la persona que está a su lado sin duda lo hará..."

El rostro de McKenna, que lucía deprimido, de repente se iluminó y preguntó,

"Como es un secreto, no se puede preparar la habitación del bebé de inmediato, ¡pero se puede hacer el nido de una vez!"

"¿El nido?"

"Yo haré el nido, Su Majestad. Los bebés pájaros son pequeños y delicados, así que el nido debe hacer con cuidado. La tendencia en estos días son los nidos de seda."

Espera un momento. ¿Qué nido?

* * *

Al escuchar las palabras de la Vizcondesa Verdi, Sovieshu frunció el ceño.

¿Vino de repente y dijo que Rashta había tirado a la princesa al suelo?

Pero primero tenía que preocuparse por la bebé. Sovieshu tomó a la bebé, que lloraba desconsoladamente, de las manos de la Vizcondesa Verdi y la examinó.

A simple vista no parecía haber sufrido ninguna herida, pero sin duda algo le había pasado.

"¿Por qué la bebé está así? Hija. ¡Princesa!"

Sovieshu, en un arrebato de asombro y angustia, gritó enérgicamente mientras intentaba consolar a la bebé.

"¡¿Qué sucedió?! ¡¿Por qué la bebé está así?!"

"¡Su Majestad la Emperatriz tiró a la princesa, tiró a la princesa al suelo!"

La Vizcondesa Verdi gritó entre lágrimas una vez más.

El llanto de la bebé sacudía toda la habitación.

"¡Llama al médico del palacio! No, yo iré."

Cuando Sovieshu movió su cuerpo para salir con la bebé en sus brazos a toda prisa.

"¡No crea una palabra de lo que dice, Su Majestad!"

Gritó Rashta frente a la puerta del salón, después de venir corriendo junto a sus guardias para alcanzar a la Vizcondesa Verdi.

Dada la dramática situación, la puerta del salón aún no había sido cerrada.

Rashta entró en el salón y exclamó con el rostro pálido.

"¡Su Majestad, la Vizcondesa Verdi está loca! ¡Fue esa mujer quien tiró a la bebé!"

Los ojos de la Vizcondesa Verdi se abrieron enormemente y replicó, "¡Mentira!"

Rashta continuó, mirando ferozmente a la Vizcondesa Verdi,

"Tras tirar a la niña, huyó con la bebé en sus brazos por temor a ser castigada por Rashta. ¡Su Majestad, esa mujer malvada intentó matar a nuestra princesa! ¡Merece ser ejecutada por haber intentado matar a la princesa! ¡Tiene que ser ejecutada!"

Sovieshu miró entre la Vizcondesa Verdi y Rashta, frunciendo el ceño.

"Su Majestad. Piénselo. ¿Rashta tiraría a nuestra hija? Eso es absurdo."

Rashta habló con voz llorosa y extendió las manos hacia la bebé. En lugar de entregarle la bebé, Sovieshu dio un paso atrás.

Tirar a un bebé recién nacido al suelo era algo que una persona en su sano juicio no haría.

Por eso, si bien era cierto que Rashta tenía un lado más cruel de lo que pensaba, se preguntaba si realmente había sido capaz de tirar a su hija.

Pero del mismo modo, se preguntaba si había alguna razón para que la Vizcondesa Verdi tirara a la bebé al suelo.

En ese momento, en el salón donde sólo se escuchaba el llanto de la bebé, se sumó el repentino chillido de un pájaro.

El sonido provenía del dormitorio.

Justo entonces, llegó el médico del palacio. Sovieshu había intentado ir personalmente, pero fue obstaculizado por Rashta, así que uno de sus hombres había ido a buscarlo.

Mientras el médico examinaba a la bebé, Sovieshu trajo un pájaro en una jaula al salón.

En cuanto el pájaro vio a Rashta, emitió un chillido agudo aún más fuerte, capaz de romper los tímpanos.

El chillido no era nada lindo ni claro.

Rashta dio un paso atrás asustada.

'No puede ser', la reacción del pájaro terminó por convencer a Sovieshu.

Sovieshu miró fijamente a Rashta antes de ordenarle que se retirara.

"Su Majestad, la Vizcondesa Verdi..."

"Retírate."

"Su Majestad, Rashta..."

"He dicho que te retires."

Una voz fría empujó fuertemente a Rashta.

Rashta se mantuvo firme, viendo a la Vizcondesa Verdi todavía arrodillada delante de Sovieshu.

Al verla así, la ira estalló en su interior.

Traicionó a la Emperatriz y no tenía a dónde ir, y gracias a mí, incluso consiguió un lugar donde recibir dinero, ¿cómo se atrevió?

Rechinó los dientes, pero no había nada que pudiera hacer ahora.

¿No está sollozando esa zorra astuta frente a Sovieshu como si fuera la madre de la princesa?

"Me retiraré. Pero Su Majestad, no olvide que Rashta nunca le haría daño a la princesa. Esa mujer es una completa extraña, y Rashta es la madre de la princesa."

Después de hablar lo más tranquilamente posible, Rashta se dio la vuelta y volvió al Palacio del Oeste.

Cuando Rashta se retiró, Sovieshu cerró la puerta del salón y preguntó a la Vizcondesa Verdi,

"Tienes un hijo, ¿no es así?"

"Sí, sí, Su Majestad."

"¿Has criado alguna vez a un bebé?"

"Sí. No teníamos dinero para contratar a una niñera... así que crié a mi hijo con mis propias manos."

La Vizcondesa Verdi respondió en pánico ante la inexplicable pregunta.

Sovieshu asintió. Entonces dijo algo completamente inesperado.

"Prepararé una habitación para la bebé al lado de la mía. Quédate allí con la princesa y protégela."

En otras palabras, quería que se convirtiera en la niñera de la princesa.

La Vizcondesa Verdi se apresuró a inclinar la cabeza hasta tocar el suelo con la frente y exclamó repetidamente entre lágrimas, "¡Gracias, Su Majestad!"

***
mayo 10, 2021

Matrimonio Depredador - Capítulo 166

Capítulo 166. Secuestro de Byun Gyeongbaek (1)


Byun Gyeongbaek era un hombre desagradable, pero ella creía que había que reconocerle sus capacidades, debido a que durante mucho tiempo había lidiado con los Kurkan en la frontera del oeste. Pero todo fue una mentira.

Además, supo que Ishakan no sólo había ascendido al trono en una lucha por el orden jerárquico, sino que había reunido a otros Kurkan para rebelarse contra la tiranía del Rey anterior.

Leah ahora miraba el mundo a su alrededor con una nueva perspectiva. Quería saber más sobre Ishakan. Se preguntaba cómo había sido su vida y cómo se había convertido en el Ishakan de hoy en día.

"......"

Ella abrió los ojos lentamente. Probablemente había estado durmiendo mucho tiempo. Morga le había dicho que ella se despertaría en tres o cuatros días, así que ella supuso había pasado más o menos ese tiempo.

Cuando Leah fue a agarrar la jarra de agua en la mesa de noche, también vio una caja sobre ella. Había una pequeña nota al lado de la caja atada con un bonito lazo. 

Después de beber agua, ella agarró la caja y la nota. Sólo había una palabra escrita en la nota.

[Regalo.]

Leah que sonrió mientras observaba la letra feroz, desató apresuradamente el lazo y abrió la caja. Dentro de la misma habían varias plumas. Las plumas blancas hechas de cisne eran más pequeñas que las que había visto el otro día en la oficina de Ishakan. Sujetando una pluma, Leah se rió suavemente.

Tenía el tamaño adecuado para Leah. Seguramente Ishakan había pensando en este regalo después de verla usando su pluma en la oficina. Leah no pudo soltar la pluma durante mucho tiempo.

Sentía una felicidad increíble. Quizás esta vez sería la última. Después de esta gran alegría, le preocupaba que volvería a caer en la oscuridad del infierno.

Leah sacudió la cabeza para liberarse de la ansiedad. Ella seguía teniendo este tipo de pensamientos negativos. Dejó la pluma que sostenía sobre la mesa de noche.

"¿No te gusta?" Leah se volteó hacia atrás, donde había escuchado la voz. Ishakan se le acercó y la abrazó. Leah apoyó su cara en el pecho de él. "Me gustó. Gracias." 

Los ojos de Ishakan se curvaron en una sonrisa, enrolló a Leah con una manta, la levantó como una princesa entre sus brazos y salió al jardín. 

Bajo el cielo nocturno repleto de estrellas, Leah respiró el aire fresco. Después de haber estado dormida durante tanto tiempo, ella necesitaba el aire exterior.

De pronto, cuando ella apoyó de nuevo su cara en el pecho de Ishakan y pudo percibir un olor a metal, como si él hubiera tocado una espada. "Ishakan."

Ella levantó lentamente la vista. Sus ojos dorados, que reflejaban la luz de luna, eran oscuros. Leah recorrió sus labios con un dedo. Ishakan apartó la mirada ligeramente antes de volver a mirar a Leah. Entonces, ella le hizo la  pregunta.

"¿Me estás... ocultando algo?"

Después de un breve silencio, Ishakan dijo con calma.

"El Rey de Estia ha muerto."

"......"

Ella apretó rápidamente los puños para ocultar el temblor involuntario de sus dedos, pero Ishakan pudo darse cuenta de ello antes.

Probablemente Cerdina no creía que valiera la pena seguir manteniendo vivo al Rey, así que decidió deshacerse de su inutil existencia.

Leah no tenía ningún afecto por su padre, pero la muerte del Rey la dejó conmocionada. Ella no sentía tristeza, ni arrepentimiento, ni nada parecido. Lo que Leah sintió fue miedo. Porque sabía cuál sería el siguiente objetivo de Cerdina después de matar al Rey.

De repente, Leah tuvo una espeluznante alucinación auditiva con cadenas, que sonaron como si la estuvieran esperando. Leah inhaló y exhaló profundamente, para despejar sus emociones. En ese momento, escuchó una voz grave.

"Se decidió discutir nuevamente sobre la expedición después del funeral."

Un último acto de cortesía, no por la familia real de Estia, sino porque era el padre de Leah. Leah respondió con firmeza ante su consideración.

"No asistiré al funeral." No hubo vacilación. Pero a pesar de la firmeza de sus palabras, su mente seguía estando caótica. Después del funeral, Blain ascendería al trono. ¿Qué pensaba hacer Cerdina después de que su hijo tomara el trono de un país arruinado? Especialmente si Byun Gyeongbaek, decidiera tomar la iniciativa y asaltar...

Por favor, detente.

Incluso estando en el palacio real de Kurkan, se preocupaba por la familia real de Estia. Leah se obligó a dejar de pensar en ello. Entonces ella sacó a relucir su pensamiento más feliz. "¿Cuándo llevaremos a cabo nuestra boda?"

Ishakan miró fijamente a Leah. Por su mirada parecía como si ella se estuviera aferrándose a su última esperanza. Viendo esto, contestó. "Lo antes posible."

Leah asintió. Ella quería estar atada a Kurkan lo antes posible. De esta manera, sentía que podría dejar de pensar un poco en las cosas malas. Ishakan, que había estado paseando por el jardín, de repente le dijo, "Este  paseo nocturno ha terminado..." Luego, le hizo una pregunta. "¿Estarías dispuesta a salir conmigo afuera?"

Leah parpadeó. No había salido del palacio desde su llegada. Ishakan la tentó con algunas palabras insinuantes. "Te va a gustar. Será muy interesante."

Por su forma de hablar, no parecía que simplemente saldría a observar el exterior. Leah no pudo evitar preguntarle. "¿A dónde piensas ir...?"

Dijo Ishakan, riéndose como un niño que va a hacer una travesura. "A secuestrar a Byun Gyeongbaek."
mayo 10, 2021

SSS-Class Suicide Hunter - Capítulo 52

 Capítulo 52. Paraíso Después Del Final (3)


Atravesamos la multitud y finalmente conseguimos llegar a la cafetería.


En el café, había gente con caras de anticipación esperándome.


"Ja, ja, ja, ¡bienvenido!"


Interrogador Hereje. El maestro del gremio Templo de los Diez Mil sacudió mi brazo derecho.


"¡Nunca pensé que se podría despejar el piso 20 en sólo cinco días! Es la mayor hazaña que ha ocurrido desde que se construyó la torre. ¡Te respeto sinceramente, Cazador Kim Gong-ja! No. ¡Tendremos que llamarte Rey de la Muerte a partir de ahora!"


"Ahora mismo, sigo dudando si esto es un sueño o no, pero..."


Cruzado dio un sorbo a su café helado.


"Sinceramente, pensé que ustedes tres, la Bruja del Dragón Negro, el Santo de la Espada y tú, fracasarían en la incursión y morirían. Pero, ¿incluso habéis superado el piso 20 por ustedes mismos? Increíble. Si tienen información secreta, por favor, hágannoslo saber".


"¿Qué secreto?"


Me senté en un lado de la mesa.


“Sólo necesitas llevar una buena vida".


"Es un consejo muy práctico".


Cruzado sonrió con amargura.


"De todos modos, es agradable verte después de tanto tiempo. A todos. ¿Cómo habéis estado?"


"Bueno, sólo han pasado cinco días desde la última vez que nos vimos".


Puff. Con una pipa en la mano, Condesa fumó un poco de tabaco.


"Al principio, nos quedamos en la sala del trono tal y como prometimos. Una promesa era una promesa. Pero al cabo de un rato, de repente, los NPC del Imperio empezaron a moverse. Nos tomó por sorpresa".


"Ah."


Fue cuando derroté al Rey Demonio en el piso 12.


Derroté al Rey Demonio y recibí una misión. Fue entonces cuando el tiempo que se había detenido comenzó a fluir de nuevo.


"No pensé que fuera tan lejos. ¿Cómo ha ido?"


"¡Los NPC del Imperio pensaron que éramos intrusos que invadían el Palacio Imperial!"


Interrogador Hereje se tambaleó.


"Alguien con ropas elegantes gritó: ‘¡Coged a esos intrusos!’. Entonces los Caballeros del Imperio y los soldados de élite vinieron a atraparnos. Vaya, nos dio un escalofrío".


"Pero este chico tenía muchos trucos".


Serpiente Venenosa, maestro del gremio Chen Mu-mun.


Un cazador tuerto le erizó la cabeza a Interrogador Hereje.


"Primero, nos rendimos obedientemente y luego escapamos de la prisión. Era lo que quería decir. De verdad, ahora".


"¡Ah, ja, ja! ¿No fue divertido? ¿Cómo íbamos a saber que en la prisión subterránea se escondía un pasadizo tan secreto? Me sentí como si hubiera vuelto a mis días de infancia".


"¿Hmmm? He oído que fuiste atrapado por una mafia búlgara cuando eras un niño".


"¡Sí!"


Interrogador Hereje soltó una risita inocente.


"Por eso recordé los momentos divertidos de mi infancia. ¡La cárcel! ¡El subterráneo! ¡La fuga! Ahhh, ¡todos estos eran ‘adornos’ que alegraban mi infancia maravillosamente! Todo se ha convertido en un recuerdo nostálgico para mí ahora".


"Maldito loco..."


Serpiente Venenosa suspiró profundamente.


Mientras yo me esforzaba por machacar a los secuaces del Rey Demonio, el grupo del maestro del gremio parecía haber estado también bastante activo.


"Uhuh. Sé muy bien que todos tuvimos una vida maravillosa en el mundo exterior".


La Bruja se encogió de hombros y se sentó a la mesa.


"Condesa nació en un poblado de chabolas en la India. Serpiente Venenosa, sus padres eran líderes de bandas. Cruzado había sufrido algunas penurias en Venezuela".


“…”


"Así que todos éramos basura cuando estábamos en el mundo exterior. ¿No estáis de acuerdo?"


El ambiente en el café se volvió instantáneamente sombrío


Sólo el sonido de Cruzado sorbiendo su café fluía en silencio.


"...Eso no es algo de lo que debamos hablar aquí".


Cruzado me miró en silencio.


"¿Pretendes tratar al Rey de la Muerte como un miembro de [Nosotros] ahora?"


"Sí".


Dijo la bruja.


"Probablemente no lo sepáis, pero el Rey de la Muerte ha contribuido decisivamente a despejar la torre".


"Eso es algo que también sabemos".


"No. Todos ustedes no lo saben".


La Bruja negó con la cabeza.


"En la incursión de esta vez, no tuvimos ni una sola baja. Incluso en el piso 11, donde muchos cazadores participaron juntos. Todo esto fue gracias al Rey de la Muerte, que me enseñó las estrategias y tácticas para despejar los pisos".


Los ojos de todos los cazadores estaban sobre mí.


Sí.


"Es cierto".


“Yo”.


La Bruja abrió la boca.


"Este hombre, quiero convertirlo en el héroe que represente a nuestra torre".


El silencio se apoderó de la cafetería.


La Bruja miró a los Cazadores que estaban sentados alrededor de la mesa uno por uno.


"Condesa. Revelaste demasiado de tu riqueza".


"Es cierto, no puedo decir lo contrario".


"Interrogador Hereje. Has matado a demasiada gente".


"¡Sí! ¡Era un sacrificio necesario!"


"Cruzado. No te gusta nada recibir atención de otras personas".


"Así es mi carácter".


"Y Serpiente Venenosa. Tú..."


"¿Eh? ¿Qué?"


"...Lo siento. Eres demasiado feo".


“…”


Serpiente Venenosa hizo un mohín. Una expresión de abatimiento. Pero pronto agachó la cabeza.


Era el retrato de un hombre de mediana edad apenado.


"El Santo de la Espada, como todos sabemos, es un anciano que sólo está loco por la espada".


"Mmhmmm".


"Y yo, tengo que actuar constantemente entre bastidores por lo que no puedo ser yo".


Después de mirar a los que estaban sentados en la mesa uno por uno, la Bruja finalmente me miró a mí.


"Por otro lado, el Rey de la Muerte aún no tiene ninguna impresión en el público. Si nos esforzamos lo suficiente, podemos hacer que se convierta en un héroe perfecto por mucho que queramos. Esta es una oportunidad. Una oportunidad para renovar la imagen anterior de la torre".


"¿Será realmente así?"


Interrogador Hereje se acarició la barbilla.


"Todos somos personas que llevamos mucho tiempo, ¡así que es cierto que nuestra presencia se ha debilitado un poco! Hemos seguido imprimiendo revistas con información actualizada sobre las actividades de los cazadores, pero en el mundo exterior, ¡el volumen de ventas está disminuyendo constantemente!"


"Sí. A eso me refiero".


"¡Entonces tendremos que empezar a 'fabricar' nuestra imagen a partir de hoy!"


Interrogador Hereje se puso de pie.


Y como un cachorro, comenzó a dar vueltas a mi alrededor.


"Hmm. Eres un poco corto. ¡Pero eso está bien! Como puedes ver en mi ejemplo, ¡las fotos podrán cubrir todo eso!"


"Uh..."


No. ¿No estaba enfatizando que su altura era su punto de encanto?


Había una gran sonrisa en la pequeña cara del cazador.


"[Un hombre bajito pero apasionado, el Rey de la Muerte]. Si usas un eslogan como este, ¡funcionará!"


Sin tener la oportunidad de decir nada, los Cazadores se reunieron a mi alrededor.


Bruja. Condesa. Serpiente Venenosa. Cruzado.


Independientemente del gremio al que pertenecieran, todos se acercaron a mí y examinaron cuidadosamente todo mi cuerpo.


"Te lo pregunto por si acaso, pero ¿estás saliendo con alguien ahora?"


"Uh... No, no lo estoy."


"¿Y desde que entraste en la torre? ¿Algún ex-amante?"


"No".


"Eso significa que no hay necesidad de preocuparse por un escándalo. ¡Esto es lo mejor!"


No sabía qué era lo mejor.


Los cazadores de mayor rango comenzaron a charlar entre ellos.


"Lo he estado observando de reojo, pero este hombre, cuando sonríe, da una impresión de astucia. Así que estoy pensando en seguir adelante con el concepto de misticismo. Todo lo demás, no importaría ya que sólo tendría que poner una buena cara de póker".


"Pero estamos en un apuro, nunca ha salido con nadie antes".


Dijo Cruzado.


"Tenemos que crear un escándalo que no existe aquí. De lo contrario, la gente de ahí fuera sólo va a difundir rumores falsos..."


"No te preocupes. Me encargaré de ello".


"¡Ohhh! ¿Será un escenario en el que el amor floreció al estar codo con codo luchando juntos durante cinco días? Jajaja, ¡me gusta! Puedo hacer una historia que a la gente le encantaría".


"¿Qué tal si donara la mayor parte del dinero ganado hasta ahora a un orfanato? En caso de que algo así pudiera suceder, hice donaciones regulares de forma anónima. Digamos que las donaciones eran en realidad del Rey de la Muerte".


"Mmhmm. Se lo dejo a usted, Condesa".


¿Qué es esto?


¿Qué está pasando aquí?


"¡Para empezar, llamemos a un fotógrafo! Hagamos algunas fotos".


Interrogador Hereje sonrió con fuerza.


"Llama también a todos los diseñadores. De todos modos, al final del día tendremos que dar una imagen a la prensa. Ya hemos grabado un vídeo de la batalla en la undécima planta, ¡así que lo subiremos a Internet cuando llegue el momento!"


No.


Espera.


"Oigan, chicos..."


"No te preocupes".


La Bruja me detuvo y sonrió.


Era una sonrisa que me hablaba de sus numerosas y profundas experiencias.


"Rey de la Muerte. No tendrás que hacer nada. Nosotros nos encargaremos de todo. Tú... así es. Sólo tienes que hacer lo que siempre has hecho hasta ahora".


"No, dijiste que era un concepto místico. Pensé que no necesitábamos a alguien como un diseñador".


"Es sólo hoy, por favor".


La Bruja juntó suavemente las manos.


"Todo el mundo quiere saber de ti. Una foto. Vamos a tomar una foto y mostrarla a la gente. ¿Eh? No te preocupes, Rey de la Muerte. Los diseñadores que firmaron un contrato exclusivo con nosotros son increíbles".


30 minutos después me di cuenta de que nunca iba a ser una sola foto.


"¡Mira aquí!"


¡Chasquido!


Vinieron hasta diez diseñadores y me vistieron. Me peinaron. Cada vez que me vestían y me peinaban, los flashes de las cámaras de los fotógrafos empezaban a sonar.


"Sí, eso es bueno. ¡Esta vez, sujeta la daga! ¡Como un lobo en la espesura esperando cazar su presa!"


"No... espera..."


"¡Muy bien!"


¡Chasquido!


Los cazadores se apiñan detrás del fotógrafo. Susurraban mientras examinaban mi postura con miradas de halcón.


"Vestirse con un traje inesperadamente le sienta bien".


"Tal vez debamos ir con una onda algo lúdica".


"¡No se puede! Porque el concepto lúdico fue el mío y ese ya pasó".


"Eso es cierto. Entonces, ¿qué deberíamos...? ¿Qué tal un joven flamante con espíritu aventurero?"


"Vamos con eso".


¡Chasquido!


"¡Muy bien!"


Muy bien, mi trasero.


“¡Puajajajajajaja! ¡Puaja, poojajaa! ¡¡Keujajajajaja!!”


Bae Hu-ryeong estaba rodando por el aire desde hace un rato.


Pasó 1 hora, y luego pasaron 2 horas, pero la sesión de fotos no parecía que fuera a terminar pronto, así que mi paciencia llegó al límite.


"¡No lo voy a hacer! Dejemos todo esto".


Me quité el traje que llevaba puesto y lo tiré al suelo.


"¡Los cazadores sólo tienen que subir a la torre con diligencia! ¡¿Qué imagen mediática?! ¡¿Qué sesión de fotos?! ¡Porque todas estas cosas inútiles están siempre en su mente, durante varios años, todos ustedes no pudieron ni siquiera superar el décimo piso!"


Silencio.


¿Funcionaron mis sinceras palabras? El aire se volvió incómodo. Todos los Cazadores, incluida la Bruja, me miraron a la cara.


Y asintió con la cabeza.


"...¿No fue un buen discurso?"


"Mmhmm. ¡Se sentía como si realmente fueras un joven flamante con un espíritu aventurero!"


"El titular de la revista de esta vez será [El cazador que subió a la torre]".


"También tuvimos esa pasión a los veinte años..."


No funcionó en absoluto.


"¡Ahhh, no gracias! He venido a hablar del piso 20. Les daré todos los derechos del piso 10 al 19, ¡así que asegúrense de que el piso 20 sea mío!"


Los cazadores asintieron de nuevo.


"A mí también me gusta su concepto de avaricia".


"¿Qué tal esto para el titular del periódico de mañana? [Rey de la Muerte, anuncio impactante. Declara repartir los derechos de los pisos 10 al 19 a todos los demás Cazadores. Declara que está satisfecho de poder despejar la torre].”.


"¡Estoy de acuerdo!"


"Será apropiado escribir un artículo en la segunda página como este, [Rey de la Muerte, conocido por haber donado regularmente a un orfanato]".


"Sí. Digamos que le damos el piso 20 como muestra de gratitud y respeto al Rey de la Muerte".


"¡Perfecto! Ahhh, ¡qué bonito acabado!"


No es así.


No escucharon nada de lo que dije.


Esta gente estaba demasiado preocupada ahora por la idea de convertirme en un héroe.


"Ríndete, joven".


El Santo de la Espada habló sin rodeos.


El viejo espadachín estaba de pie con la espalda apoyada en el pilar del edificio.


"Lo mismo ocurrió cuando fui número 1 del ranking. Algo así como que ser viejo causaría una impresión favorable en el mundo, y que me pedían que me dejara crecer la barba de otra manera. Entonces escuché todo tipo de cosas".


Oh, Dios mío.


"Esto era lo que querían mostrar al mundo exterior. [También llevamos una vida honorable] Es una especie de complejo de inferioridad".


El anciano murmuró.


"Abandonaron todo en el mundo exterior y vinieron a la torre de todos modos. ¿Qué tiene de patético?"


El Santo de la Espada se alejó.


"Vamos."


"¿Sí?"


"Si te quedas aquí, será interminable. Cuando termines la sesión de fotos, te dirán que hagas un vídeo y después te dirán que te prepares para una rueda de prensa. Son esa clase de gente. Si no te escapas ahora, todo el día pasará así".


Sonaba horrible.


Sin necesidad de pensarlo, dije:


"¡Huyamos rápido!"


"Buena decisión".


Concentrando el aura en la punta de los dedos de los pies, corrimos. Se oyó un grito detrás de nosotros: "¡Ahhh!", pero no nos detuvimos.


"¡Rey de la Muerte!"


Gritó la Bruja.


"Mañana daré una conferencia de prensa, ¡así que vuelve por la mañana si puedes! ¡No debes ser visto por los demás, así que vete en secreto! Incluso si quieres huir, ¡sube al tejado y corre! ¡Tengan cuidado!"


Bae Hu-ryeong se rio histéricamente.


“Oye. Esa persona no es un ángel, ni es una Diosa. ¿No es más bien una madre?”


Ese era realmente el caso.


Y ni siquiera sabía qué tipo de existencia era una madre.


***


Antes de darme cuenta, el sol se había puesto.


Siguiendo lo que nos aconsejó la Bruja, nos dirigimos hacia el tejado y corrimos. Mirando desde arriba, todavía había cientos de personas agolpadas frente a la cafetería. También había un enjambre de periodistas de la emisora.


‘¡Podríamos haber estado en problemas si salíamos por la puerta principal!’


Saltamos a través del techo de color carmesí.


El lugar en el que nos detuvimos fue el campanario construido en la plaza.


El guardia que vigilaba el campanario y jugueteaba con un smartphone nos reconoció tardíamente.


"¡Hukkk! ¡S-Santo de la Espada-nim!"


"Mmmhmm".


El Santo de la Espada aterrizó en el campanario con facilidad.


"Lo siento, pero ¿puede disculparnos un momento?"


"Ahhh. E-Eso..."


"Cinco minutos son suficientes".


El joven guardia estaba nervioso. Debió de sorprenderse cuando una leyenda viviente le pidió que se excusara. Entonces nuestras miradas se cruzaron, y los ojos del guardia se abrieron de par en par.


"¿Acaso eres el Rey de la Muerte?"


"Ah. Sí".


"Uwaaa". ¡Woww! Es la primera vez que te veo en persona, ¡woww! ¡Impresionante!"


El guardia rebuscó en su bolsa. Una novela romántica salió de la bolsa. Parecía haber traído algunas cosas al azar para matar el tiempo cuando estaba de guardia.


"¡Este es el único papel que tengo ahora mismo! ¿Puede darme su autógrafo, por favor?"


El Santo de la Espada tomó la novela como si estuviera familiarizado con esta situación.


"¿Tienes un bolígrafo?"


"¡Aquí está!"


"¿Cómo te llamas?"


"Bueno, aún no he recibido un apodo, así que..."


El viejo espadachín firmó con trazos limpios.


El guardia cogió el cartel como un niño inocente y me miró.


No sé por qué, pero sus ojos eran muy brillantes.


"R-Rey de la Muerte-nim, ¡también me gustaría pedirle su firma!"


"Uh."


¿Un autógrafo?


"Nunca he firmado nada antes, aunque..."


"¡Es mi deseo de toda la vida! Por favor".


Aturdido, me dieron un bolígrafo y una novela.


¿Cómo es su deseo de toda la vida de recibir mi autógrafo? ¿Qué tan ligera fue su vida?


Sintiéndome un poco incómodo, dejé la novela. El autógrafo de Santo de la Espada ya estaba escrito allí. Mientras intentaba escribir el autógrafo con un bolígrafo, me di cuenta de repente de que era la primera vez que escribía el nombre "Rey de la Muerte".


Antes de darme cuenta, la letra del Santo de la Espada y la mía ya estaban juntas.


+

El Santo de la Espada


El Rey de la Muerte.


+


“…”


"¡Gracias! ¡Muchas gracias!"


El guardia inclinó la espalda. Temiendo que el autógrafo pudiera desaparecer, el guardia se llevó rápidamente la novela.


Cuando el guardia se llevó la novela, me invadió una sensación extraña, y me costó determinar lo que sentía.


"Disculpe..."


"¡Lo honraré como una reliquia familiar! No te preocupes. ¡Nunca lo venderé! ¡Oh, muchas gracias a los dos! Que tengan un feliz fin de semana".


El guardia bajó rápidamente las escaleras del campanario. Emocionado, dijo "¡Yayyy! ¡Qué día tan afortunado!", y su voz emocionada se fue apagando poco a poco.


Cuando la voz desapareció por fin, desde el campanario se podía ver un sol rojo carmesí que se estaba poniendo.


Y sólo quedó la silenciosa respiración de los dos.


“…”


Los dos nos quedamos en silencio durante un rato.


Y entonces...


"Errmmm, Santo de la Espada-nim".


"Hola, joven."


Las palabras de Santo de la Espada y las mías chocaron y se desvanecieron. Se hizo así porque ambos hablamos al mismo tiempo.


Un silencio incómodo, pero que no duró mucho.


Dije:


"Santo de la Espada-nim, para ti, debe parecer que he matado a una tremenda cantidad de gente. Un asesino en masa que debe ser castigado".


Miré al Santo de la Espada con un rostro tranquilo.


"Pero si te miras en el espejo, también verás a un asesino en masa que ha matado a un gran número de personas. Esa persona eres tú, Santo de la Espada-nim".


El Santo de la Espada estaba mirando la puesta de sol, no a mí.


"Pero Santo de la Espada-nim, no te castigarías por eso. Esto es porque tienes un estándar claro para matar a alguien. Y el estándar es [castigar a los que hacen daño a mucha gente]".


Mientras el crepúsculo se extendía, seguí diciendo.


"También tenía normas claras, y por eso hice lo que hice. Y la norma es [castigar a los que hacen daño a mucha gente]".


Esto era lo que había preparado de antemano desde el momento en que le mentí al Santo de la Espada que era un profeta.


"Si el Santo de la Espada-nim mató a alguien porque mató a mucha gente antes, yo maté a alguien antes de que pudiera matar a mucha otra gente".


Era una mentira meticulosa que preparé especialmente para el Santo de la Espada.


"Así que, Santo de la Espada-nim. Tú y yo estamos realmente caminando en el mismo camino..."


"Joven".


Pero antes de que pudiera terminar mi mentira, el anciano me llamó suavemente.


"No tienes que tratar de justificarte así".


"Santo de la Espada-nim, yo..."


"Joven".


Cerré la boca cuando me llamó con su voz grave.


Mientras miraba la puesta de sol, el anciano murmuró.


"Soy diferente a los otros Cazadores".


A primera vista, el comentario parecía surgir de la nada.


"La Bruja del Dragón Negro. Condesa. Interrogador Hereje. Serpiente Venenosa. Cruzado... todos son niños que sufrieron duramente en el mundo exterior. Pero yo soy diferente. Nací sin escasez, y viví sin escasez".


Marcus Calenberry.


Sabía que el anciano que tenía delante era de una casa prestigiosa. Más que saberlo, hice una investigación completa sobre él como enemigo, y lo busqué. Dicen que procedía de una prestigiosa familia reconocida en todo el norte de Europa.


"Cuando la torre apareció en el mundo, yo ya había formado mi propia familia. Dirigía una empresa, me había casado, tenía hijos, había visto a mis hijos tener nietos y nietas. Ya he visto suficiente éxito".


La voz del Santo de la Espada era tranquila.


"Pero yo cuestioné".


"¿Qué quieres decir con ‘cuestionar’?


"¿Todo mi éxito se debe a mis capacidades? De repente sentí curiosidad".


El anciano sacó lentamente su espada de la vaina.


"¿No fue sólo porque nací en un buen hogar?"


La puesta de sol brilló.


La espada era de color rojo carmesí, aunque no había cortado nada.


"¿No era sólo porque era un 'pájaro' que había nacido en una buena familia, había recibido una buena educación, había conocido a buenos amigos y había crecido sólo tomando las mejores cosas? Me sentía orgulloso de haberlo conseguido todo por mí mismo... Pero tal vez era sólo una ilusión de alguien atrapado en una jaula de pájaros".


El Santo de la Espada explicó.


"No, no es eso".


Era una voz afilada como una cuchilla.


"Eso no puede ser".


Un corazón escarlata, como la puesta de sol, lo poseía.


"Estoy seguro de que nací con algo bueno. Sin embargo, quería mantenerme firme y orgulloso por mí mismo. Quería demostrar que mi orgullo no era un engaño".


"...Así que por eso has venido a la torre".


"Sí".


El anciano asintió.


Sus arrugas eran profundas y gruesas.


"Quien entra en la torre no puede volver al mundo exterior. Sólo mi cuerpo. En este lugar donde no hay hogares prestigiosos, ni familias, ni ayudantes que me apoyen... quería probar mi forma de vida con mi propio cuerpo."


Sin embargo, el Santo de la Espada murmuró.


"Parece que he bajado la guardia sin saberlo".


"Abrir carta de habilidad. Revelar".


¡Shinngggg!


Una carta plateada flotó de la mano del Santo de la Espada.


+


[Perspicacia del Detective]


Clasificación: B-


Efectos: Puedes ver la cuenta de asesinatos del oponente. No incluye los asesinatos indirectos. Sólo se cuentan los asesinatos cometidos con una clara intención.


※Sin embargo, no eres capaz de conocer el método de asesinato.


+


"Fui un tonto".


El Santo de la Espada bajó su carta de habilidad.


"Iba a confiar sólo en mis ojos y mis manos, pero... Antes de darme cuenta, estaba confiando en [las habilidades]. Lo veía a través de la habilidad en lugar de a través de mis propios ojos, y tenía una fe ciega en el juicio de la habilidad en lugar de en mi propio juicio".


Entonces…


"Joven. Te preguntaré una última vez".


Los ojos azules del anciano se volvieron para mirarme.


"¿Has matado alguna vez una sola vida inocente?"


¿Eso es todo?


Por eso dijo que no tenía que tratar de justificarme. Estaba convencido.


Sí. Justificar es hacerlo con la propia "cabeza", como acabo de hacer.


Por muy elaborada que sea una mentira, es sólo para engañar la mente de alguien, y no para ganarse su corazón.


"No".


Persuasión, y no convencimiento.


"Nunca he hecho eso, Santo de la Espada-nim".


Al igual que lo que hice como el pilar de la torre…


Dije de todo corazón.


"Tampoco lo haré en el futuro".


El Santo de la Espada cerró los ojos suavemente.


Como si reflexionara sobre mi expresión y mi voz.


Pasó un largo silencio.


Y.


"¡Huppp!"


La carta salió volando.


La carta que voló en el aire, fue cortada con la hoja de color rojo carmesí.


Una carta partida en dos.


Un rayo de luz dorada procedente de la puesta de sol atravesó el hueco cortado.


"Creo en mis ojos".


Pronto, la carta se convirtió en salpicaduras de luz y se dispersaron.


La habilidad fue destruida.


"Lo has pasado mal durante los últimos cinco días. Gracias por seguir con la terquedad de un viejo".


El Santo de la Espada envainó su espada.


"Es un poco tarde para decírtelo ahora, pero ha sido una experiencia bastante agradable verte atravesar los pisos 12 al 19. Descansa bien hoy. Cuando la conferencia de prensa termine mañana, el piso 21 se abrirá inmediatamente después".


El anciano pisó el suelo.


Justo antes de saltar a la azotea de otro edificio, me miró.


"Espero ver su actuación en el próximo piso. Rey de la Muerte".


Y en un instante, se alejó bastante del campanario.


“…”


Durante mucho tiempo, me quedé distraído.


Abrí la boca de mala gana.


"Emperador de la Espada, ¿qué…?"


“Uhhhh”.


"Hace un momento, el Santo de la Espada-nim me reconoció, ¿no es así?"


“Creo que sí”.


Mi corazón estaba tranquilo.


"Waaaaah..."


Mis rodillas se debilitaron y me senté lentamente. El suelo de piedra estaba frío. Miré fijamente el cielo rojo que se desvanecía lentamente y empezaba a oscurecerse.


"Guau, realmente... se acabó. El piso 20 también es mío ahora. Y los maestros del gremio se encargarán de la prensa... Sí. Realmente todo ha terminado".


Bae Hu-ryeong se rio.


“¿Qué quieres decir con ‘terminar’? Alguien más podría pensar que acabas de pasar el piso 50 o algo así”.


"Por lo que siento ahora mismo, es como si acabara de superar el piso 90".


“Tch tch tch. Zombi, a veces me confunde si tienes nervios de acero o eres otro cobarde”.


"En realidad, a veces me confundo yo también..."


De todos modos, reuní todo lo que he hecho hasta el piso 20.


Cuando pensé en lo que había hecho, me envolvió una extraña sensación de saciedad.


[¡La Diosa de la Protección quedó impresionada por tus logros!]


Sonó una voz que hacía tiempo que no oía.


"¿Eh?"


Ahora que lo pienso.


A pesar de haber derrotado al Rey Demonio de la Lluvia Otoñal, la Diosa de la Protección había permanecido en silencio. No, excepto cuando atravesé el duodécimo piso por primera vez, la Diosa de la Protección siempre estuvo en silencio.


[¡La Diosa de la Protección reconoce todos tus logros!]


Como si estuviera desahogando todo lo que quería decir mientras permanecía en silencio todo el tiempo, se escucharon una serie de voces.


[La Diosa de la Protección llegó a la conclusión de que, aunque hayas mentido sobre ser un Apóstol de la Diosa, en realidad, estás plenamente cualificado para ser un Apóstol].


[¡La Diosa de la Protección te permite emplear su nombre en el futuro!]


Pero había algo extraño en sus palabras.


"...¿Qué quiere decir con usar su nombre en el futuro? ¿Qué significa eso?"


[La Diosa de la Protección se siente herida por tus palabras, dado que hasta ahora nos ha ido bien juntos].


Cada vez era más incomprensible.


"¿Hemos estado bien juntos hasta ahora?"


[La Diosa de la Protección te pide que mires hacia abajo].


Miré hacia abajo.


No había nada más que el suelo de piedra.


[La Diosa de la Protección te pide que mires un poco más a la izquierda].


Desplacé mi mirada hacia la izquierda.


A ese lado, estaban mis piernas y mi cintura.


En mi cintura, había un arma legendaria que fue otorgada por la Diosa al Gran Emperador del Imperio Aegim, es decir, la Espada Sagrada de la Protección de Lefanta Aegim, que llevaba en una vaina.


"...Un momento. ¿Por casualidad?"


[La Diosa de la Protección te aconseja que centres tu atención en tu cintura].


Me sentí extraño.


Recordé la escena en la que luchaba contra el ejército del Rey Demonio en el piso 12.


En ese momento, estaba seguro de que oía una voz que decía que la Diosa de la Protección estaba exprimiendo la última gota de su poder. Tan pronto como las palabras terminaron, un rayo de luz blanca estalló de algo que estaba sosteniendo.


No hubo ningún otro milagro después de eso.


"No. Espera un momento. No me digas que la [Diosa de la Protección] que se mencionó de vez en cuando en la lucha contra el Rey Demonio es..."


Lo dije con el corazón lleno de incredulidad.


"¿Tú... eras una ‘espada’?"


Después de un tiempo.


La voz respondió.


[¡La Diosa de la Protección ha afirmado tu pregunta!]


Oh, Dios mío.


Pensar que la Espada Sagrada de la Protección que estaba usando todo este tiempo, era en realidad una espada sagrada.